Frontera con Venezuela, un país aparte donde reina la ilegalidad

Crédito: Colprensa

Un informe de la Fundación Paz y Reconciliación denuncia un aumento en los desplazamientos en Arauca y Norte de Santander por causa de la presencia de grupos al margen de la ley.

Una dramática situación enfrentan diariamente las comunidades que habitan y transitan la frontera colombo-venezolana, por cuenta de los enfrentamientos entre distintas estructuras armadas ilegales.

Los departamentos de Arauca y Norte de Santander son el escenario de una guerra por el control territorial y una muestra de la falta de presencia del Estado, que no brinda alternativas para mitigar la situación de vulnerabilidad y riesgo de la población.

Esta grave situación es denunciada en un informe de la Fundación Paz y  Reconciliación (Pares), que durante dos meses recorrió la zona fronteriza para identificar no solo el poder del ELN, sino también de disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, que han llevado a un aumento del desplazamiento de sus habitantes.

“Durante el año 2021 fueron desplazadas de los 35 municipios colombianos de frontera con Venezuela 10.166 personas, cifras que aumentaron en los primeros siete meses de 2022, donde 12.2091 tuvieron que huir a causa de la violencia. Solo los municipios de Arauquita y Saravena concentraron la mayor parte de este incremento, debido a las fuertes confrontaciones experimentadas entre el ELN y las disidencias del frente 10 y 28”, revela el informe.

La investigación también muestra un incremento en la muerte de líderes sociales: “Del primero de enero de 2021 al 31 de mayo de 2022, fueron asesinados 39 líderes y lideresas sociales en los 35 municipios de frontera, 26 de estos líderes, es decir, el 66,6 por ciento, fueron ultimados en los departamentos de Norte de Santander y Arauca”.

Un grave panorama que para la fundación Pares fue incentivada por la ruptura de relaciones diplomáticas en el gobierno del presidente Duque, aprovechada por los grupos ilegales para refugiarse en uno y otro lado de la frontera.

“Las trochas ilegales o pasos se convirtieron en un negocio para legales e ilegales, quienes ante la compleja situación humanitaria venezolana encontraron la oportunidad perfecta para aprovecharse de la vulnerabilidad de las y los migrantes provenientes de Venezuela”, afirma el informe.

Para los investigadores la conclusión es que la frontera colombo-venezonala está bajo el control del ELN y otras estructuras armadas ilegales, que tienen más poder que las Fuerzas Armadas, particularmente notorio en el Catatumbo y Arauca, pero igualmente se da sobre territorios del Cesar y La Guajira, donde la frontera es controlada por mafias e irregulares que imponen sus normas y acción autoritaria.