Mancuso y Jorge 40 echarán al agua en la JEP a militares aliados con paras

Crédito: Yamith Mariño

Los dos exparamilitares se juegan su última oportunidad de someterse a la justicia transicional. Todo dependerá de la calidad de aportes que hagan y los magistrados deberán decidir si los reconocen como “sujetos incorporados funcional y materialmente a la fuerza pública".

La Jurisdicción Especial para la Paz (Jep) abriría posiblemente las puertas a dos de los principales líderes del paramilitarismo en Colombia: Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40. Así lo determina un par de autos proferidos por la Sección de Apelación que estipulan que, a pesar de que a ambos exparas se les rechazó su ingreso a la justicia transicional, existe una nueva posibilidad que para que acudan ante los magistrados en condición de “sujetos incorporados funcional y materialmente a la fuerza pública”. Es decir, como personas que tejieron alianzas delictivas con miembros del Ejército y la Policía. 

Esta decisión se da en el marco del reciente anuncio hecho por el propio tribunal sobre la apertura de un octavo macrocaso para investigar crímenes cometidos por miembros de la fuerza pública en asociación con grupos paramilitares. En consecuencia, los testimonios de Mancuso y Tovar Pupo resultarían útiles. Este nuevo expediente no incluirá el fenómeno de los falsos positivos ni la persecución a miembros de la Unión Patriótica, debido a que estos delitos hacen parte de otros casos que ya se encuentran abiertos y avanzando. 

Sin embargo, no todo está dicho aún. De los aportes que hagan los dos exlíderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) dependerá si pueden someterse o no a la justicia transicional.

Para profundizar

Mancuso, quien en días previos se había puesto a disposición del presidente Gustavo Petro para ayudarle en su búsqueda de una paz total, se encuentra actualmente retenido en un centro de detención en Estados Unidos a la espera de que su situación jurídica se defina. A pesar de que el exjefe paramilitar ya purgó su pena en territorio norteamericano, a donde fue extraditado en 2008, no ha podido recuperar la libertad porque aún no es claro a qué país debe ser repatriado. Mancuso solicitó al gobierno de ese país que lo envíe a Italia, ya que cuenta con la ciudadana de la nación europea, pero las autoridades colombianas han sido insistentes en que regrese a territorio nacional. 

La razón detrás del interés por conseguir su retorno es que, de acuerdo con Justicia y Paz, quien fuera comandante del Bloque Córdoba de las Auc tiene 35 procesos aún abiertos por más de 50.000 hechos delictivos que involucran 80.737 víctimas. A la espera de una solución definitiva, Mancuso cumple más de dos años en una incertidumbre sobre lo que será su siguiente paradero.

Por su parte, Jorge 40 fue deportado al país en septiembre de 2020. Fue extraditado a Estados Unidos en 2008, al igual que Mancuso, y pagó cárcel por el delito de narcotráfico. Comandó el Bloque Norte de las Auc, que operó en los departamentos de Cesar, Santander, La Guajira, Magdalena y Atlántico, y se le acusa de ser uno de los artífices del Pacto de Ralito, el acuerdo entre líderes paramilitares y cientos de políticos que se firmó en 2001 y, años después, dio pie al escándalo de la ‘parapolítica’. 

El pasado 16 de agosto, a través de un comunicado, la Fiscalía General de la Nación informó que Jorge 40 admitió su responsabilidad con 13 crímenes, entre los que se incluían varios desplazamientos forzados, que tuvieron lugar entre 2000 y 2005. Según señaló el ente acusador, los hombres que perpetraron los delitos estaban siguiendo órdenes del excomandante paramilitar.