25 Junio 2022

Confesiones de un mercenario colombiano que fue estafado en Ucrania

Heiner Parada cuenta cómo llegó a Ucrania y da detalles de lo que él llama “una estafa”, pues nunca recibió el dinero acordado y solo gracias a un amigo chileno pudo huir.

Por: Javier Patiño C.

A los 16 años Heiner Parada veía por las calles de Villa del Rosario, en Norte de Santander, el paso constante de soldados hacía la frontera con Venezuela. Supo entonces que su vida era ser parte del Ejército Nacional.

A los18 años se acercó a las instalaciones de la Segunda División en Cúcuta, donde fue capacitado en técnicas de combate, manejo de explosivos e inteligencia.

Sus logros lo llevaron a ser seleccionado para un grupo de fuerzas especiales en el departamento del Putumayo, donde comenzó a dirigir operaciones contra el secuestro y orientadas a la captura de los cabecillas del Frente 48 de las Farc. Allí sufrió una gran decepción al conocer cómo varios de sus superiores desviaban dinero de sus remesas y mostraban resultados de falsas operaciones.

Decidió hacer una denuncia ante la Inspección del Ejército, pero terminó como blanco de una persecución  que lo obligó a pedir la baja del servicio.

“Mi experiencia es de estar en combate, lo que sé es pelear, pero estoy decepcionado de los mandos. Lo que me tenía más indignado es que mis denuncias no fueron tomadas en cuenta”, afirma a través de un mensaje de WhatsApp desde Ucrania, a donde llegó por una invitación en redes sociales para unirse a la legión extranjera.

En la página web fightforua.org el gobierno ucraniano presentó las recomendaciones para hacer parte de la legión extranjera, en su "lucha por la paz y la democracia en Europa”.

“Comenzamos a escribir ahí, después se formó un grupo de WhatsApp, hablé con una persona que ya había mandado un correo en el que le informaban que tenía que llegar a tal parte, pero nunca dijeron que debía saber inglés”, cuenta.

Heiner sacó su pasaporte y compró los tiquetes para llegar a Ucrania.

“Saqué mis ahorros y pedí prestado para tener los 20 millones de pesos para los gastos del viaje”, comenta.

Parada cuenta que para llegar a la frontera con Ucrania le tocó en varias ocasiones hacer autostop para presentarse como soldado voluntario.

“Nos tocó montarnos en bus, en lo que encontráramos, a veces la gente nos ayudaba porque les decíamos que éramos voluntarios”.

Una vez en el frente de guerra fue conocido como “Colombia” porque la bandera del país la portaba en el hombro derecho, que es la forma de identificar a cada uno de los integrantes de la legión extranjera.

Los combates se volvieron más intensos y el pago nunca llegó. “Es mentira que están pagando, si lo hacen solo les dan la mitad que les prometieron. Es una discriminación. Nos dejaron ahí botados, allí gracias a Dios un amigo chileno me prestó el dinero para luego llegar hasta Polonia. En Ucrania se están aprovechando de los extranjeros, los hacen pelear hasta la muerte y no les pagan ni les dan contrato ni nada”.