26 Febrero 2022

"Me puede pagar 3 millones de pesos y yo no lo llevo": Paro Armado del ELN

POPAYÁN. 23 de febrero de 2022. Miembros del ELN prenden fuego a un camión en el sector de El Descanso de la vía Panamericana, entre Popayán y Cali.

Crédito: Colprensa - Francisco Calderón

El ELN decretó un Paro Armado Nacional prohibiendo cualquier movimiento, excepto “por razones humanitarias relacionadas con actividades funerarias o emergencias hospitalarias”. Municipios de todo el país sufrieron las consecuencias.

Por: Isabel Caballero Samper

Con reportería adicional de Óscar Agudelo

El domingo 20 de febrero el ELN anunció un paro armado de tres días, que iría desde las seis de la mañana del miércoles 23 hasta las seis de la mañana del sábado 26. Pero los ataques comenzaron antes. A la 1:30 de la mañana en Cúcuta explotó una de dos cargas que habían sido dejadas frente a la sede principal de la Universidad Francisco de Paula Santander, matando a un perro antiexplosivos de la Policía y causando lesiones auditivas a la guía. 

A las cinco de la mañana otro explosivo voló un puente en Pailitas, un municipio en el sur del departamento del Cesar, y un retén armado en la vía Panamericana entre Popayán y Cali, a la altura del municipio de Caldono, obligó al conductor de un camión de carga a bajarse y quemaron el vehículo

A las 6:45 otra explosión en San Gil dejó nueve heridos, siete trabajadores de Invías que estaban haciendo arreglos en la carretera y dos personas que estaban ahí sufrieron heridas de consideración. Tres de los heridos tuvieron que ser trasladados a Bucaramanga por la gravedad de su estado.

Un miembro de antiexplosivos camina entre el humo de una explosión
22 de Febrero de 2022. Un miembro del equipo antiexplosivos del Ejército camina entre el humo de una explosión. (Crédito: Colaboradores Ejército)

“Estuve este martes y miércoles en Arauca capital,” cuenta Luis Eduardo Celis de la Fundación Pares, “y yo les decía a los taxistas en chiste que tenía novia en Saravena o en Fortul, que si me llevaban. Y me respondían «Me puede pagar 3 millones de pesos y yo no lo llevo porque estamos en paro»”.

El resto del día la Policía Nacional desactivó o tuvo que verificar posibles explosivos en ocho municipios más: cinco en el Cauca, uno en el Valle del Cauca y dos en Norte de Santander. En Bolívar, Cauca, incineraron un camión, en Saravena, Arauca, una moto, en Norte de Santander una camioneta y en el Casanare un bus escolar. “A las 2:00 de la tarde de este miércoles 23 de febrero por hombres armados que señalaron ser del ELN hicieron descender del vehículo a los 16 niños, la monitora y el conductor y procedieron a prenderle fuego”, informó el portal Prensa Libre Casanare sobre el bus escolar quemado en el municipio de Paz de Ariporo. 

Las centrales de transporte de todo el país comenzaron a limitar a dónde enviaban o no sus rutas. Hubo parálisis de transporte en el Magdalena Medio, en el Bajo Cauca y en Arauca, las terminales de transporte de Pasto, Popayán y Cali, de Barrancabermeja, de Sogamoso, Duitama y Yopal limitaron algunas de sus rutas. Incluso la terminal de transportes de Bogotá dejó de vender boletos para el norte de Casanare y anunció que sus rutas solo llegarían hasta Yopal por razones de “orden público”, según explicaron las despachadoras de tiquetes Flota Sugamuxi.

“Estuve este martes y miércoles en Arauca capital,” cuenta Luis Eduardo Celis de la Fundación Pares, “y yo les decía a los taxistas en chiste que tenía novia en Saravena o en Fortul, que si me llevaban. Y me respondían «Me puede pagar 3 millones de pesos y yo no lo llevo porque estamos en paro»”.

El jueves en la noche, un grupo de hombres que se identificaron como miembros del ELN, asesinaron en el municipio Litoral de San Juan, en los límites entre el Chocó y Buenaventura, a Julio Victoria Cárdenas, un líder social que hacía parte de la Guardia Cimarrona del Chocó y era el actual presidente de la junta directiva del concejo menor de Acadesan de la comunidad de Barrios Unidos. Este parece ser el único homicidio registrado en el contexto del paro armado, según las informaciones más recientes.

Celis dice que más allá de las afectaciones que llaman la atención de los medios de comunicación, hay decenas de municipios que pasaron la semana completamente paralizados con afectaciones muy profundas a la sociedad. Un video de un influenciador llamado Justin Dubay o Patroncitopp, con 62.000 seguidores en Instagram, muestra las calles de Saravena, en Arauca, completamente vacías mientras pasea en bicicleta. “Los establecimientos todos cerrados, nadie puede salir. Yo salí, pues a grabarles el video”, dice.

Decenas de municipios que pasaron la semana completamente paralizados con afectaciones muy profundas a la sociedad.

El ELN tiene presencia en 171 municipios del país según las investigaciones de Pares, y según las Alertas tempranas que ha emitido la Defensoría del Pueblo, después de los acuerdos de paz, en 265 municipios ha habido alguna forma de presencia o tránsito esporádico de este grupo armado.

“Los guerrilleros del ELN viven en otro mundo”, dice Luis Eduardo Celis, el investigador. “Para nosotros son anacrónicos, dinosaurios, trogloditas, pero es que ellos vienen de una Colombia donde no hay carreteras ni puentes” y por eso están tan dispuestos a volar puentes que dejan incomunicada a la Costa del centro del país, porque ellos han vivido en zonas que ha estado incomunicadas toda la vida. “Ellos consideran que se tienen que hacer visibles en esta coyuntura electoral para mostrar su lucha, para mostrar su inconformidad”, dice Celis. 

El ELN tiene presencia en 171 municipios del país según las investigaciones de Pares, y según las Alertas tempranas que ha emitido la Defensoría del Pueblo, después de los acuerdos de paz, en 265 municipios ha habido alguna forma de presencia o tránsito esporádico de este grupo armado.

Casi todos los años el ELN decreta paros similares en conmemoración del aniversario de la muerte del cura Camilo Torres, que el 15 de febrero cumplió 56 años de haber fallecido en combate recién unido a la guerrilla. Álvaro Villarraga, de la Fundación Cultura Democrática, discute la utilización del término porque lo considera una suplantación del concepto de paro utilizado por movimientos ciudadanos que crea un ambiente negativo hacia las luchas sociales y políticas.

Sorpresivamente, en esto el investigador coincide con el ministro del Interior, Daniel Palacios, que en entrevista con Blu Radio el jueves dijo "No hay paro armado del ELN; hay acciones terroristas".

A pesar de la coincidencia en los términos, Villarraga critica al gobierno Duque por la “inaplicación de las garantías del punto 3 del Acuerdo de Paz: la recuperación garantista del territorio”. Clara Inés Chaves, escritora y columnista, coincide con esto y dice que no se comprende cómo uno de los Ejércitos fuertes de la región, tanto en número como en capacidad, no se haya podido meter en las zonas dejadas por las Farc después de los acuerdos de paz para garantizar los derechos de la ciudadanía. 

Pero algo que ciertamente llamó la atención de este paro armado: es el desbordamiento de los hechos terroristas más allá de las zonas tradicionales del ELN a regiones donde nunca había estado o donde llevaba varios años sin hacer presencia. 

Un ejemplo de esto es el puente volado en Pailitas, lo que muestra que la guerrilla se está creciendo más allá de su zona de retaguardia en el Catatumbo hacia la Serranía del Perijá en el sur del departamento del Cesar. Una zona en la que sí había tenido presencia en años anteriores, pero en donde recientemente había estado muy mermado. 

Y en los Llanos orientales usualmente los paros del ELN afectan fuertemente a Arauca y es respetado por los ciudadanos de ese departamento. Los habitantes de Paz de Ariporo y los otros municipios de Casanare, al no estar acostumbrados a un paro de esta naturaleza, intentaron seguir con su cotidianidad pero se multiplicaron las amenazas. “La gente no está haciendo caso y se van a hacer sentir (...) toca no dar papaya”, decía un audio que circuló por WhatsApp entre la gente del municipio. Aunque las Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo describían la llegada del ELN a los límites fronterizos con el departamento de Arauca sobre las costas del río Casanare desde 2019, esta es la primera vez que el grupo se hace sentir con tanta fuerza.

En Inzá, municipio del Cauca en límites con el Huila, personas sin identificación y con armas largas hicieron retenes ilegales y cobraron extorsiones a los vehículos a cambio de la promesa de no prenderles fuego. No es claro si se trata del ELN o de terceros aprovechándose de las circunstancias del paro, pero este evento incrementó la zozobra un municipio que tradicionalmente no había tenido presencia elena por ser una zona fariana.

Pero algo que ciertamente llamó la atención de este paro armado: es el desbordamiento de los hechos terroristas más allá de las zonas tradicionales del ELN a regiones donde nunca había estado o donde llevaba varios años sin hacer presencia. 

Es claro que no todas las pintas y banderas que han aparecido en las cuatro esquinas del país son plantadas por el ELN y que muchos de los panfletos que han circulado anunciando que el paro se acabó antes de tiempo o que va a durar más, son apócrifos.

Panfletos con los logos del ELN y tachados con la palabra Apócrifo
Imágenes de panfletos desmentidos por Guerrilla Comunicacional, un canal de Telegram del ELN

La analista Chaves dice con que el paro armado es usado en la contingencia electoral “El Centro Democrático ahora aprovecha para ganar adeptos con el discurso de la seguridad,” dice. Villarraga agrega que el gobierno está “matriz de señalamiento hacia vertientes de izquierda” refieriendose a las declaraciones del presidente cuando dijo “Que digan a quién le están haciendo campaña, que digan cuál es el interés electoral” refiriéndose al Paro Armado.


Villarraga “Desde los años ochenta hasta la actualidad este es el único gobierno que no tuvo un proceso de paz” Algunos procesos fueron fallidos o limitados en importancia, pero “Duque resulta campeón en salir con cero.”