22 Noviembre 2022

¿Va por buen camino el sector automotor?

Crédito: Freepik

Cómo rueda una industria afectada por la crisis de abastecimiento de chips y de vehículos resultado de la pandemia, y que ahora experimenta alzas en la tasa de cambio y la temida recesión económica.

Por: Claudia Guerrero

Para comprar hoy un vehículo en Colombia no solo hay que disponer de un buen capital –o de una buena financiación–, sino de altas dosis de paciencia: en un alto porcentaje, se debe esperar hasta seis o más meses para estrenar y sentir ese inconfundible olor a nuevo.

Y no es culpa de las marcas. La crisis de suministro de chips a nivel mundial ha afectado la logística de importación de vehículos y de repuestos, y en el sector automotor se vive un desabastecimiento de autos que ha provocado que las entregas se retrasen.

A ello se suma otra emergencia: una tasa de cambio del dólar que ha llegado a superar los 5.000 pesos y el apocalíptico anuncio de una recesión el próximo año, para no hablar de los posibles efectos de la recién aprobada reforma tributaria.

“Hay muchas incertidumbres. A corto plazo, no hay que desconocer que la situación cambiaria que vivimos hoy afecta de forma directa al sector automotor. El automóvil es uno de los bienes más costosos que adquieren las familias colombianas, después de la casa y, además, su precio de transacción está muy vinculado a la paridad cambiaria y a la macroeconomía global”, señala Ariel Montenegro, presidente director general de Renault Sofasa.

Ariel Montenegro
Ariel Montenegro
Cortesía: Comunicaciones Renault Sofasa

Según el directivo, el año empezó con un nivel de demanda en el mercado por encima de la oferta, pero en los últimos meses, producto de la devaluación y de la situación macroeconómica, así como de la inflación en las materias primas que se utilizan para la producción de los vehículos y el consecuente impacto en el precio de la venta y en las tasas de financiación, se ha ido enfriando y reduciendo el nivel de demanda. “Al punto –dice– de que el mes pasado estuvo por debajo del mismo mes del año anterior y vemos una tendencia hacia la baja”.

Esa misma apreciación la tiene Héctor Corredor, director general de Inchcape-Daimler Mercedes-Benz Colombia, para quien, a pesar de que la industria va en un proceso de recuperación de los volúmenes que se necesitan y que fueron producto del impacto que tuvo la pandemia, hay grandes nubarrones en el horizonte. “En un tamaño de mercado como el nuestro no veo un buen camino, pues la penetración del vehículo en Colombia es una de las más bajas del mundo. En términos de la relación entre el tamaño de la población y la cantidad de vehículos que existen no está a niveles de naciones mucho más industrializadas y debería llegar a eso. Hoy apenas tenemos 103 carros por cada 1.000 habitantes, frente a más de 300 en Argentina, casi 270 en Chile y 300 en Brasil.

Héctor Corredor
Héctor Corredor
Cortesía: Revista ALL ENGINE

Pero cambiar esa relación va a ser muy difícil en estos tiempos de crisis. “Cuando se tiene un impacto en tasa de cambio como lo tiene Colombia, definitivamente vamos a comprar carros mucho más costosos de lo que valían hace tres o cuatro meses. Eso como marca no lo podemos asumir –advierte–: tendremos que hacer los incrementos correspondientes una vez lleguen los vehículos. Con la tasa a la que lleguen tenemos que liquidar”.

“El mercado automotor se va a contraer de manera importante, y podría estar por debajo de las 270.000 unidades vendidas este año”, afirma por su parte Oliverio García, presidente de Andemos (Asociación Nacional de Movilidad Sostenible). Al cierre de octubre, en Colombia se han matriculado ante el RUNT 218.016 vehículos nuevos, y el mes cerró con 22.606 registros, cifra que, frente a 2021, tuvo una disminución del 3,2%. 

Oliverio García
Oliverio García
Crédito: Comunicaciones Andemos

Y según Fenalco y la ANDI, las ventas de vehículos y motocicletas también se han visto afectadas por el acceso al Seguro Obligatorio (Soat).

Ante ese panorama, la industria se enfrenta a numerosos retos para equilibrar la tendencia a la baja y resurgir. “Son desafíos enormes –dice Juan Felipe Bedoya, gerente general de Porsche Colombia S.A.S–. Lo primero que estamos viendo es un gap entre los productos que estamos ofreciendo y la capacidad de adquisición de la gente. El país tiene menos de 7.000 dólares de ingreso per cápita y eso realmente dificulta mucho la adquisición de tecnología en el sector del transporte y en otros, en general. El entorno en el que se mueve el sector es un entorno amenazado”.

Juan Felipe Bedoya
Juan Felipe Bedoya
Cortesía: Comunicaciones Porsche Colombia S.A.S.

A esta advertencia se suma la del director general de Inchape-Daimler Mercedes-Benz: “La industria tiene un gran reto: la tasa de cambio. Nosotros dependemos 100% de ella. Somos un país importador de vehículos, sea CBU o sea CKD, y este indicador va a impactar a la industria en general. Los precios de los carros van a ser más elevados y Colombia va a ser una nación rezagada en el mercado latinoamericano, como hoy lo somos y lo hemos sido durante décadas. Entonces tenemos que promover la venta de automóviles, no restringirla, pues ello impacta todos los negocios que involucra la industria en su totalidad: concesionarios, talleres, boutiques, venta de repuestos”. 

Eso lo reconoce el representante de Andemos. “En Colombia, el sector automotor aporta 160 billones de pesos cuando se miran sus valores encadenados: la industria (lo que se fabrica), el comercio (lo que se vende) y los bienes complementarios o servicios de transporte (mantenimiento, consumos de combustibles, peajes, concesionarios, bodegas de almacenaje de vehículos, transporte público e intermunicipal). Ello es un 20% del PIB, es decir, lo que el presidente Petro llamaría un generador de riqueza”, afirma.

Según Adriana Casadiego, directora de Jeep, Dodge, RAM, Fiat, Peugeot y Opel, la logística es otro gran desafío. “En nuestro caso, los precios para el transporte de importación se han multiplicado casi por tres al compararlos con los que teníamos antes de pandemia o a inicios de la misma versus lo que estamos viviendo hoy en día. Y teniendo la necesidad de traer los vehículos a Colombia, hemos tenido que pagar extras para efectivamente poder entregar a cliente final, eso sin contar con retos logísticos de origen, como mover buques desde el lugar donde está ubicada la planta hasta los puertos y conseguir esos transportes”. 

Adriana Casadiego
Adriana Casadiego
Cortesía: Astara Colombia

Ante todos esos retos, las marcas empiezan a desplegar sus estrategias para vencer obstáculos. General Motors Colmotores, por ejemplo, acaba de hacer una inversión de 50 millones de dólares para apostarle a la transformación energética. “Estamos en un momento histórico en el que, para nosotros, como General Motors, Colombia es el primer país al que le estamos apostando con el lanzamiento del Chevrolet Bolt EUV”, dice Juliana López Iza, directora comercial. Este fabricante estima que el sector terminará el año con unos 270.000 vehículos vendidos, y que la marca tendrá un 16% de participación de mercado. “Estamos en una transformación para ser una compañía manufacturera, que sigue siendo importante, pero también a ser una que ofrece a nuestros clientes tecnología, conectividad y seguridad”, explica.

Para el gerente general de Porsche Colombia S.A.S., otra estrategia de crecimiento es orientar la industria hacia la sostenibilidad. “Nosotros hemos venido hablando de incluir mayores mezclas de etanol en la gasolina y también de implementar mezclas voluntarias para que la gente pueda poner etanol en vez de gasolina cuando así lo desee”, señala.

Igualmente, los voceros de Toyota parecen estar de acuerdo en que la industria repuntará. “El momento actual no significa que las noticias sean desalentadoras o el panorama negativo. Aún con los desafíos, el mercado automotor proyecta un incremento en las matrículas de vehículos en comparación al mismo periodo del 2021 e, incluso, para el segmento de vehículos híbridos y eléctricos se espera un crecimiento significativo. Un escenario que se traduce en ingresos, favorabilidad para la economía nacional y un fortalecimiento de las relaciones comerciales”, aseguran. 

A su turno, el presidente director general de Renault Sofasa se muestra optimista en el horizonte a mediano plazo. “De cara a las intenciones de Colombia de reindustrializar, de diversificar sus exportaciones, los actores de esta industria como Renault Sofasa vemos con interés que el Gobierno tenga la industrialización en el plan nacional de desarrollo, y que haya un interés por desarrollar la industria automotriz. Para nosotros, esto es una señal de ir por el buen camino”, opina.

El propósito que mueve esta marca, según su presidente, es generar movilidad y que esta se pueda democratizar para la mayor cantidad de personas posibles. “Entonces, nuestro rol también es intentar contener la inflación, buscar soluciones inteligentes que nos permitan mitigar los impactos que generan el alza de costos para poder entregar mayor cantidad de vehículos a nuestros clientes y que el acceso y la libertad que da la movilidad estén al alcance de la mayor cantidad de usuarios posibles”, dice.

“Ante grandes crisis también hay grandes oportunidades de trabajar en eficiencias y en mejora de procesos. Este es otro reto que enfrenta Renault Sofasa”, concluye.