15 Julio 2022

Canto de mujer y río

“Traigo este sentir, quiero sanar el dolor de su corazón” y tal vez a eso se dedica Kiara de la Ossa, sin ninguna intención, a sanar corazones con la música.

Fotografía: Pett Martínez
Producción: Diana Vargas
Maquillaje: Daniela Bueno

El gran río Magdalena recorre 11 departamentos de nuestro país y como lo escribe la tan mentada Comisión de la Verdad: todas las formas de violencia pasaron por el río Magdalena. Historias que marcaron la vida de muchos habitantes de los municipios que crecen, se desarrollan y hoy por hoy se empobrecen a sus orillas. Este relato nace en un municipio del sur de Bolívar, San Pablo, allí en medio de la época más cruda de la violencia en Colombia nace una mujer que decidió cantarle al río para espantar las tristezas.

Kiara de la Ossa

La bautizaron Kiara, porque significa luz, iluminada, brillo y sí que le hace honor a su nombre. Cuando la conocí por primera vez la fuerza de su carácter, antes de escuchar su voz, me impactó. Desde pequeña escuchaba a su papá Jacob que, recostado en una silla de madera contra el marco de la puerta de la casa, tocaba el acordeón, mientras su abuela Felipa levantaba cantos al río, algunos de agradecimiento por el pescado diario y otros de tristeza cuando los grupos armados irrumpían por las calles del pueblo, cambiando el tono natural de sus aguas. 

Esos malos momentos, la empoderaron como mujer, le enseñaron a vivir cantando, alzando su voz con la compañía perfecta de la gaita y del millo, entonando esa música colorida y rivereña, que, con ritmos de fandangos, cumbias y porros ayudan a la catarsis diaria de los problemas.

Por eso, toma la decisión de alternar su carrera artística y su canto social, como lo llama, con el estudio. Así emigra hacia la ciudad de Barrancabermeja, ciudad con una problemática similar a la de su terruño, pero con el mismo río de nombre, tal vez con más pobreza y más intención de lucha, a estudiar trabajo social, “es que debemos preocuparnos por los demás, ayudarlos y pienso que la música y el trabajo social hacen una dupla perfecta” dice Kiara, mientras se cambia su vestuario.

Kiara

Escuchándola cantar, con su voz ronca y grave, con sus atuendos de colores primarios y sus turbantes sirviendo de florero para su cabello crespo, frondoso y negro, es que decidimos hacer una sesión de fotos

Viajamos hasta la calurosa ciudad de Barrancabermeja en el departamento de Santander, la ciudad del oro negro, una ciudad intermedia como todas, con contrastes marcados, mientras se produce en la refinería “dinero”, en algunas calles el hambre acecha sin regalarle a sus dueños un próspero mañana, eso sí con un ambiente perfecto de agua dulce para las fotos que les compartimos hoy.  En claoroscuro Kiara de la Ossa una cantante que sigue creyendo en el folclor rivereño, una morena que se considera santandereana de corazón, pero san pablera de alma, porque son los espíritus de los ancestros los que poseen las voces de las cantaoras al repique del llamador y de los tambores.

Kiara

Vean pues, una mujer auténtica, una cantaora que quiere ser escuchada, que quiere entonarle al mundo las historias del río, una mujer nacida de las aguas del Magdalena, empoderada como su caudal, talentosa como su cause, una artista del pueblo, que sueña con llenar escenarios a sabiendas que su música muere por no ser escuchada.