3 Octubre 2022

El Conservatorio del Tolima, un emblema de Colombia

Crédito: Nicoll Tatiana Miranda

El Conservatorio del Tolima tiene 116 años y es la primera vez que recibe la acreditación de alta calidad como institución universitaria. Desde que se fundó en 1906 ha crecido como una entidad cultural y educativa. ¿Qué lo hace tan especial para el país?

Por Gabriela Casanova Semma y Nicoll Tatiana Miranda Medina, estudiantes de la Universidad de Ibagué

Entre pirotecnia, música y actos culturales, el Conservatorio del Tolima celebrará este 6 de octubre su primera acreditación de alta calidad después de 116 años de funcionamiento. En el último siglo, como institución universitaria ha velado por los músicos y artistas colombianos, quienes han fortalecido la identidad de Ibagué como la Capital Musical de Colombia. El conservatorio es pionero en Colombia en el programa de Lutería y desarrolla procesos para crecer como una entidad que contribuye a la formación de jóvenes apasionados por la música, el arte y la cultura representativa de la región.

Son varias las razones por las que el conservatorio recibió la acreditación. Una de ellas es su recorrido histórico e identidad. También se destacan sus estrategias para disminuir la deserción estudiantil, sus grupos de investigación reconocidos en la plataforma SCIENTI, el reconocimiento que recibió por parte del Ministerio de Cultura por su compromiso y su misma existencia y también por su participación durante diez años en el Plan Nacional de Música para la Convivencia (PNMC) y su relevancia en Colombia y el exterior.

Parque de la música
Estudiantes del Conservatorio del Tolima en el Parque de la Música. Créditos: Nicoll Miranda

Otro factor es la percepción positiva que tienen los estudiantes y profesores sobre la institución. "El Conservatorio del Tolima para mí significa arte. Representa un segundo hogar, ya que aparte de estar mucho tiempo ahí por las clases y demás, se encuentra un lugar cálido para estudiar, conversar y aprender", asevera Catalina Vargas, estudiante de séptimo semestre del programa de Licenciatura en Música.

La institución también apuesta por la creación de espacios en torno a la música clásica y folclórica a través de eventos culturales como la Temporada de Conciertos, la Semana de la Cultura, el Festival Internacional de Piano, los Conciertos y Master classes internacionales, el Foro Latinoamericano de Educación Musical y el VII Seminario Internacional Universitario Sobre Patrimonio Cultura, entre otros.

Así mismo ha puesto en marcha la matrícula cero, un beneficio destinado a aquellas personas de estrato 1 y 2 que no cuentan con un título profesional. Este es un trabajo conjunto entre el gobierno nacional y el departamental, ya que el Estado es quien financia el total de la matrícula.

Según James Enrique Fernández, rector del Conservatorio, durante la celebración, Ricardo Orozco, gobernador del Tolima, hará la entrega oficial de la acreditación institucional. Están invitados a la ceremonia la comunidad académica y personalidades del Tolima. También, estarán presentes rectores de diferentes instituciones del departamento y del país, y se espera la asistencia de Julián Fernando Gómez Rojas, secretario de educación del Departamento. Habrá un show de pirotecnia, unas palabras del gobernador y un gran concierto. Ir a un conservatorio y no tener música es como ir a París y no visitar la Torre Eiffel”, comenta el rector.

Gabriela Casanova
Yamile Rodríguez, estudiante del Conservatorio del Tolima. Créditos: Gabriela Casanova

Un conservatorio con mucha historia

Con el propósito de apoyar a los talentos de la región, el maestro Alberto Castilla fundó el Conservatorio del Tolima como una propuesta de Escuela de Música en 1906. Durante este mismo año empezó a regir como Escuela Orquesta y solo era para varones. Más adelante se abrieron cursos para damas, que dirigía Tulia de Páramo.

En 1909 la Escuela pasó a ser la Academia de Música de Ibagué. Luego, entre 1928 y 1929 se reorganizó como Conservatorio Departamental de Música debido a la calidad de los programas que ofrecía. En 1932 se inauguró la sala de conciertos conocida como el Salón Alberto Castilla, diseñada por el maestro. Después de su muerte  en 1937, Amina Melendro de Pulecio, quien era subdirectora, se hizo cargo de la dirección y en 1959 Darío Echandía, gobernador del departamento, la nombró como director. Ese mismo año se creó el Bachillerato Musical, para apoyar a los estudiantes de sectores menos favorecidos que quisieran recibir educación como instrumentistas sinfónicos.

En 1987, se decidió que su denominación oficial fuera Conservatorio del Tolima bajo la estructura de institución universitaria. Amina Melendro permaneció en su cargo hasta 1999. Dos años más tarde el Bachillerato Musical se convirtió en el Colegio de Bachillerato Musical Amina Melendro de Pulecio y, en 2003 abrió sus puertas a estudiantes de preescolar y primaria. Actualmente, se conoce como Institución Educativa Musical Amina Melendro de Pulecio y ya no es un proyecto que hace parte del conservatorio debido a temas legales de educación superior.

Conservatorio
Conservatorio del Tolima. Créditos: Gabriela Casanova Semma

Hoy en día, el Conservatorio del Tolima forma a profesionales en música que consiguen trabajo, ya sea en el país o en el exterior. Yo tengo dos hijos violinistas egresados del conservatorio. Uno está en Brasil y el otro está en España. Donde ellos van no los rechazan porque están bien capacitados y no solamente ellos. Estudiantes que fueron compañeros de clase de mis hijos también están en otros países haciendo nombre y eso es un  sello institucional”, comenta Jaime Orjuela, profesor de la institución, quien fue uno de los estudiantes de la Escuela de Música del conservatorio, y luego estudió Licenciatura de Música cuando la entidad ya era una institución universitaria.

Para Jaime Orjuela, el Conservatorio del Tolima ha mejorado en los últimos años debido al fortalecimiento de sus programas académicos. “Hoy día, hablamos a veces con compañeros sobre querer repetir el programa de Licenciatura en Música, porque es muy bueno, sólido y amplio. Los muchachos tienen ensambles de música colombiana, un seminario de instrumentos tradicionales, un taller de música tradicional con guitarra y así hay muchísimos más”.

Pionero en el programa de Lutería

El Programa de Lutería se creó en alianza con la Fundación Salvi y es el pregrado más reciente del conservatorio, ya que entró en vigencia en 2021. Gracias a este programa los alumnos aprenden a construir y a reparar instrumentos de cuerda frotada como el violín, la viola y el chelo. En 2023 se graduará la primera promoción de lutieres, quienes podrán ir a la Escuela de Lutería de Cremona, Italia, para continuar con sus estudios.

conservatorio del tolima
Taller de Lutería. Créditos: Gabriela Casanova

Es importante ser muy estético, pues si te das cuenta, los trabajos son muy elegantes y eso es lo que determina un buen lutier, puntualiza Yamile Ramírez, estudiante de cuarto semestre del programa, quien describe con orgullo lo que es necesario para poder incursionar en esta disciplina. “Yo creo que es la carrera que exige más paciencia por las precisiones en los cortes, por equilibrio y debemos tener la fortaleza de las manos. También, esta carrera requiere de mucha matemática”.

El conservatorio es la única institución en Colombia que cuenta con un programa de pregrado en Lutería, pero en Latinoamérica hay otras instituciones educativas que ofrecen esta carrera, como la Universidad de Tucumán, en Argentina y la Escuela de Laudería del Instituto Nacional de Bellas Artes, en México.

Los primeros pasos para convertirse en una universidad

El Conservatorio del Tolima es una institución universitaria, pero desde hace dos años ha querido redefinirse y convertirse en una universidad de música. La creación de un centro de investigaciones es el primer paso para este proyecto. “Estamos es concretando una serie de actividades para poder ejecutar esa redefinición, ya tenemos todos los requisitos”, afirma James Enrique Fernández. 

Otro de los planes de la institución es construir una nueva sede enfrente de la dependencia principal. Será un edificio de cuatro pisos que estará destinado a los estudiantes de posgrados, pero también prestará servicios a estudiantes de pregrado. Actualmente, el proyecto está en estudios y diseños, pero se desea ejecutar debido al aumento significativo de alumnos.