8 Septiembre 2022

El 'playlist' sobre la realeza: amor, fervor, patriotismo y algo de odio

Los británicos se han caracterizado por la gran cantidad de piezas musicales dedicadas a celebrar (y también a despotricar) de sus soberanos y la monarquía. Esta es una selección de temas que se refieren a la realeza, algunos de ellos dedicados directamente a Isabel II. De Henry Purcell y Georg Friedrich Händel a los Sex Pistols.

Isabel II
Reina Isabel II. Fotoilustración: Yamith Mariño.

Por Eduardo Arias
La institución de la monarquía genera entre los británicos sensaciones muy ambivalentes. Es por eso que sus músicos la han retratado de muy diversas maneras Algo bastante significativo es que el día nacional sea el cumpleaños del rey o la reina y que el himno nacional no se refiera a las bondades naturales del país, a la perseverancia del pueblo o a su poderío militar sino que sea una plegaria para que Dios bendiga a su majestad.
En esta selección se combinan piezas musicales compuestas para eventos relacionados con la realeza, tales como himnos patrióticos que ensalzan la grandeza del imperio británico a la cabeza del monarca de turno y también la contraparte: la mirada irónica y contestataria (y a veces muy poco amable) hacia la familia Windsor, por lo general a cargo de músicos de rock.

Funeral for queen Mary

Esta selección, arbitraria como suelen ser estas listas, comienza con la Música funebre para la reina María, una obra del compositor barroco Henry Purcell. La reina María murió a los 32 años de edad el 28 de diciembre de 1694. Para que todos los súbditos pudieran desfilar ante ella, su cadáver se conservó hasta el 5 de marzo de 1695. Al día siguiente fue el funeral, en el cual se escuchó esta pieza musical.
Para darle un toque contemporáneo, presentamos los extractos de esta pieza que Walter Carlos (hoy Wendy Carlos) interpretó con sintetizadores y que aparece en la banda sonora de la película La naranja mecánica, de Stanley Kubrick.

Purcell
Henry Purcell



Zadok the priest
Este himno lo escribió el compositor alemán Georg Friedrich Händel, quien fue durante buena parte de su vida artística el músico de la corte británica. Piezas muy conocidas de Händel como La música del agua y la Música de los reales fuegos artificiales se utilizaron en eventos en los que participó el rey Jorge II.
Zadok the priest la escribió para la coronación del rey Jorge II en 1727. Este tema se ha utilizado en las ceremonias de coronación de los reyes británicos y es reconocido como un himno patriótico. Su alcance se volvió global por la adaptación que se utiliza como himno de la Champions League.

Georg Friedrich Händel.
Georg Friedrich Händel.



God save the queen/ the king
Es el himno nacional británico. El texto lo escribió Henry Carey y se adoptó como himno nacional en 1745 y ha permanecido así hasta el día de hoy. Se trata de una oda al monarca que ruega por la preservación divina de su reinado y la desaparición de sus enemigos. De acuerdo con el género del monarca su nombre cambia de God save the king a God save the queen, el que tuvo desde 1952 y que a partir de hoy regresa al de God save the king. ¿Cuánto tiempo nos demandará acostumbrarnos a que ya no se canta “the queen” sino “the king”?


Coronation ode
La Oda a la coronación la compuso Edward Elgar en 1902 para la ceremonia de coronación del rey Eduardo VII y la reina Alexandra. Sin embargo, la ceremonia se pospuso por una inesperada enfermedad que afectó al monarca.
 

Edward Elgar.
Edward Elgar.

Land of hope and glory
Esta canción patriótica se utilizó en la coronación del rey Eduardo VII en 1902, y utiliza la música de la Marcha número 1 de Pompa y circunstancia, también de Edward Elgar. La letra de Tierra de esperanza y gloria la escribió el poeta Arthur C. Benson. Es considerado como uno de los himnos alternativos británicos. Uno de los apartes de Land of hope and glory dice: "Querida Tierra de la Esperanza, tu esperanza está coronada/ ¡Dios te haga aún más poderoso!/ En las cejas soberanas, amadas, famosas/ una vez más tu corona está puesta./Tus leyes iguales, para la libertad ganada/ te han gobernado bien y por mucho tiempo/ Para la libertad ganada, para la verdad sostenida,/ tu imperio será fuerte.

Jerusalem
Este es otro de los himnos alternativos de Gran Bretaña (o al menos de los ingleses) y nació a partir de Jerusalem, que forma parte de la introducción de su gran poema Milton, dedicado al autor de El Paraíso Perdido y que publicó en 1801. En 1916 Hubert Parry le puso música como parte de una campaña para alentar al pueblo británico a soportar las penurias de la Primera Guerra Mundial que estaba en curso. La versión más conocida de Jerusalem la orquestó Edward Elgar. La estrofa “No cesaré en mi lucha mental, ni dormirá mi espada en mi mano, mientras no hayamos construido una nueva Jerusalem, en la tierra verde y placentera de Inglaterra” invita a forjar país venturoso, la nueva Jerusalén bíblica.
El gran público no británico la conoció a partir de 1981 porque aparece en la banda sonora de la película Carros de fuego. De hecho, ese título se tomó de uno de los versos de Jerusalem: “Tráeme mi carro de fuego”. Los seguidores del rock progresivo en distintos lugares del mundo la conocimos gracias a la versión del trío británico Emerson Lake and Palmer, que abre su álbum Brain salad surgery, que se publicó en 1973.

Rule, Britannia!
Sin duda esta es la más contundente oda al imperialismo británico y, por ende, una de las canciones nacionalistas británicas por excelencia.
La canción forma parte de La máscara de Alfred, una comedia con música cuyo texto escribió en 1740 el poeta escocés James Thomson, con música de Thomas Arne. Esta pieza exalta la heroica resistencia del rey Alfredo a los invasores vikingos a comienzos del siglo IX. Este mítico monarca, soberano del antiguo reino de Wessex ha sido considerado como el fundador de la marina británica para repeler los ataques de los invasores escandinavos.
La fama de Rule, Britannia! se fortaleció con el auge naval británico y se canta en eventos como la botadura de buques de la Royal Navy. En los partidos de la selección inglesa de fútbol es frecuente oír a sus seguidores cantar la estrofa del coro: "¡Gobierna, Britania! Britania gobierna las olas. / Los británicos nunca, nunca, nunca seremos esclavos".
A manera de antídoto para esa conmovedora y contagiosa sobredosis de patriotismo nacionalista sugiero ver este video grabado en concierto de la canción Dance with the moonlit knight, de Genesis, que mira de manera muy irónica la grandeza imperial del Reino Unido. Se publicó en 1973 en el álbum Selling England by the pound.

Her majesty
Y ya que hemos pisado un par de veces los terrenos del rock, entremos en el que podríamos llamar el lado oscuro de este listado de canciones. Para comenzar, Her majesty, una canción de los Beatles (en realidad es de Paul McCartney, quien la canta acompañado por su guitarra) que aparece al final del álbum Abbey Road luego de varios segundos de silencio y que no figura en la lista de canciones de la contraportada del álbum, al menos en sus primeras ediciones.

War Child
'War child', álbum de Jethro Tull.


Queen and country
Jethro Tull, agrupación a mitad de camino entre el folclor y el rock progresivo que ha liderado el cantante, flautista y guitarrista escocés Ian Anderson, lleva el nombre de un inventor de herramientas agrícolas del siglo XVII. Queen and country, canción más bien poco divulgada de la banda se publicó en su álbum War child, de 1974. En su letra se lee el verso “Para la Reina y el País en el largo día de la muerte”.

Night at the opera
'A night at the opaera', de Queen.


God save the queen
Esta versión instrumental del himno nacional británico cierra con el característico sonido de la guitarra de Brian May, el muy aclamado álbum A night at the opera, donde aparece Bohemian rhapsody, la joya de la corona de Queen. Se publicó en 1975.

 

Sex Pistols
'God save yhe queen', de los Sex Pistols.


God save the queen
Centenares de textos y artículos se han escrito acerca de esta canción de los Sex Pistols que se publicó como disco sencillo en 1976 y que logró fama instantánea en las islas británicas luego de una entrevista que intentaron hacerles a los miembros de la banda en la BBC y que debió interrumpirse muy pronto debido a la gran cantidad de palabras soeces que lanzaron Johnny Rotten y sus compañeros. God save the queen, además, se convirtió en el antihimno británico durante la explosión del punk y el Jubileo de Plata de la reina, celebrado en 1977. No es muy amable con su graciosa majestad. Además de acusar a la reina de dirigir un régimen fascista, en esta canción aparece la frase emblemática de los punks: no futuro.

Smiths
'The queen is dead', de los Smiths.


The queen is dead
Para cerrar este breve repaso se menciona la canción The queen is dead, del grupo los Smiths, que se publicó en 1986 en el álbum del mismo nombre. The Smiths fue un grupo originario de la ciudad de Manchester que lideraron el cantante Morrisey y el guitarrista Johnny Marr. En son de los versos de esta satírica canción se lee: "Digo, Carlos, ¿nunca anhelas aparecer en la portada del 'Daily Mail' vestido con el velo nupcial de tu madre?"