13 Julio 2022

Encuentros providenciales de las músicas del mundo

La gran diversidad de la música del planeta ha generado encuentros a veces insospechados entre géneros y estilos que, en apariencia, nada tienen en común. Algunos lo denominan 'música de ida y vuelta'.

Por Juan Carlos Garay
¿Qué tienen en común las músicas de Cuba y Malí? ¿O el blues del Mississippi con los cantos antiguos del sur de Italia? Dos recientes producciones musicales del mundo nos hablan de una tendencia llamativa: crear una sonoridad nueva a partir de la mezcla de tradiciones diferentes, incluso a veces contrastantes.
Las músicas que son producto de encuentros interculturales no son cosa nueva: el tango argentino terminó de consolidarse en París y el flamenco del sur de España le debe una parte importante de su sonido a la percusión afroperuana. Sin embargo, en estos tiempos de globalización esos encuentros son, digamos, menos fortuitos. Las mezclas, las amalgamas sonoras de hoy pueden deberse al capricho de un productor discográfico o a la amistad sincera de dos instrumentistas que se conocieron en alguna gira internacional.
Tal vez nunca había sido más apropiada la nominación de “músicas de ida y vuelta” para hablar del fenómeno de las influencias mutuas. Estas son producciones que vale la pena oír porque nos reivindican con la riqueza cultural de nuestro planeta.

Still moving
Justin Adams & Mauro Durante “Still Moving”

https://www.youtube.com/watch?v=7fhCveN8IYk

El guitarrista inglés Justin Adams está bastante versado en los lenguajes del rock y el blues. De hecho, uno de los puntos fuertes de su hoja de vida es haber sido productor de Robert Plant (excantante de Led Zeppelin). Pues bien, Adams se ha encontrado recientemente con el multiinstrumentista italiano Mauro Durante, cuya búsqueda artística es fascinante pero nada tiene que ver con el rock: Durante ha explorado las canciones tradicionales del Magreb y ha llegado a la conclusión de que estos cantos del desierto influyeron en cierto repertorio vernáculo del sur de Italia.
¿Qué resulta de la mezcla entre estos estilos? Algo tan fascinante como difícil de definir. En primer lugar hay un contraste de voces. El timbre ronco de Adams se contrapone al canto agudo de Durante. Pero a los pocos minutos de escuchar este álbum descubrimos una esencia común: estas tradiciones musicales tienden a buscar estados de trance. Es esa suerte de hipnosis la que termina dándole sentido a todo el repertorio.

Suba

Omar Sosa & Seckou Keita “Suba”
https://www.youtube.com/watch?v=BAEcEDyvYLg

Un pianista de Cuba y un intérprete de la kora (arpa tradicional) del occidente de África. La amistad y ciertas creencias espirituales compartidas unieron a estos dos músicos y los llevaron a grabar un primer disco, allá por el año 2016. Incluso pasaron por Colombia: su concierto en el marco del festival de jazz AJazzGo de Cali es recordado como una fiesta de la improvisación en clave melodiosa y serena.
Este segundo álbum fue creado durante el confinamiento, estando los músicos encerrados en sus respectivos hogares y apenas comunicados a través de videollamadas. En palabras de Seckou Keita, la pandemia sirvió para que los artistas experimentaran “una conexión con la voz interior”. Las connotaciones místicas que pueda tener esta música son sutiles. Lo que realmente se siente al escuchar este álbum es una capacidad casi mágica de crear melodías extensas y envolventes. Más aún en los temas en que se suma el violonchelista brasileño Jacques Morelenbaum.
Menuhin Shankar
Bonus track (el clásico):
Yehudi Menuhin & Ravi Shankar “West Meets East”
https://www.youtube.com/watch?v=fJ5ZBkZGW9U

Sin duda uno de los álbumes que iniciaron esta tendencia de los encuentros interculturales fue West meets East, que en 1966 presentaba juntos al violinista clásico Yehudi Menuhin y al maestro del sitar de la India Ravi Shankar. Ayudaba el espíritu de los tiempos: Shankar había forjado una amistad con los Beatles (en especial con George Harrison) y el sonido de su instrumento había llegado hasta los discos de rock más experimentales.
Pero esta grabación navegaba por otras aguas. Se buscaban puntos en común entre los lenguajes clásicos de Occidente y Oriente. Y sirvió para que muchos oyentes, de ambos hemisferios, se familiarizaran con estos sonidos.