5 Abril 2022

La historia colonial detrás de las telas de Francia Márquez

Crédito: Wil Huertas

Los patrones y figuras de colores vivos que viste la vicepresidente electa de Colombia tienen una historia detrás que ocurre entre el sudeste asiático, India, Holanda, África y hasta China.

Francia Márquez, vicepresidente electa de Colombia, fue quizá la única personalidad política en estas elecciones que ha hablado de manera activa de los efectos negativos de la herencia colonial en Colombia. “​​Quitar la simbología colonial, esclavista y racista son acciones antirracistas que contribuye a dignificar la vida de todos los pueblos racializados en el mundo”, dijo sobre la remoción de estatuas de esclavistas y conquistadores. “El sentido de propiedad privada sobre los cuerpos de las mujeres negras por parte de mujeres blancas es una herencia colonial y esclavista”, dijo sobre la exministra del Interior Alicia Arango, cuando afirmó que fue criada por una palenquera. “Las razas son una invención que se da en el marco del modelo colonial y la esclavitud que lo sostuvo. De ahí se derivó una visión del mundo que justificaba la supremacía blanca y la expropiación de territorios”, dijo en entrevista con Los Danieles.

Con un discurso de estas características, causa curiosidad un detalle que es superficial a simple vista en la imagen pública de Francia Márquez, pero que tiene detrás una historia amplia y compleja. En sus apariciones públicas se puede observar que usa chales y telas coloridas, con patrones geométricos y gráficos bastante ricos e intrincados. Otro personaje público que ha usado telas similares es la exsenadora Piedad Córdoba, una de las mayores figuras afrodescendientes en la historia política colombiana.

Francia Márquez y Piedad Córdoba
“A mediados del siglo XIX, los holandeses reclutaron a un grupo de hombres de África occidental, tanto esclavos como mercenarios, para reforzar su ejército en Indonesia. Mientras estaban allí, a estos hombres les gustaron las artesanías locales y llevaron el batik a sus países de origen. Y listo: surgió un gusto en África occidental por estos diseños indonesios”, afirma la periodista Julia Felsenthal.

Este tipo de telas se han hecho conocer como de origen africano, pero su historia oculta temas de apropiación cultural y dominación colonial, que mezcla entre sí historias comunes entre el sudeste asiático, India, Holanda, África y hasta China. No se trata aquí de señalar una contradicción en el discurso de Francia Márquez, sino de mostrar la complejidad del pasado colonial y cómo estas dinámicas se filtran en los aspectos más inadvertidos de la vida cotidiana, como la moda. 

Le puede interesar

"Vlisco es una de las empresas holandesas más grandes de producción de este tipo de telas. En cerca de 170 años han creado más de 350.000 diseños textiles originales, que han generado un nuevo fenómeno de apropiación cultural. En un principio los comerciantes nombraban sus diseños por números, pero los mercaderes africanos empezaron a bautizarlos por nombres con un significado especial, haciéndolos propios de cierta manera".

Es bien sabido que Holanda fundó una colonia en Indonesia entre 1602 y 1800, convirtiéndose en la potencia europea en la zona. Cuando los holandeses llegaron allí, quedaron asombrados con los diseños que los locales lograban en sus telas con una técnica conocida como batik, que es patrimonio cultural inmaterial de la Unesco y que consiste en teñir telas con diferentes pigmentos y patrones con la ayuda de una mezcla de cera de abeja y parafina. Es decir: con la cera se protegen partes que no quieren teñirse de cierto color, pero luego la misma cera puede quebrarse y retirarse para imprimir más colores o patrones. Esta técnica ha sido usada por siglos en India, Sri Lanka, Irán, Malasia, Tailandia e Indonesia y logró su gran pico de popularidad con el movimiento hippy en Estados Unidos en la década de 1960. 

vlisco

Los holandeses encontraron que masificar la producción de telas impresas de esta manera podría ser un gran negocio en Indonesia. Varios empresarios, como Pieter Fentener Van Vlissingen y Jean Baptiste Theodore Prévinaire, lograron mecanizar el proceso de hacer batik, pero cometieron un error que los sacó del mercado de Indonesia y los metió al mercado africano: las máquinas producían ciertos imperfectos, líneas rotas y puntos indeseados, que hizo que los puristas indonesios del batik manual rechazaran estas telas, mientras que a los africanos no les importó. 

"Esa fue una discrepancia con la corriente principal europea, donde los desarrollos son impulsados ​​por un deseo de perfección, pero el consumidor africano vio la imperfección de la impresión como una característica de identificación", le dijo a CNN el experto en mercado textil Alexander Sarlay. Se cree que, incluso, algunos de los diseños fueron copiados de interpretaciones inglesas de diseños de la India. Es decir: un producto holandés copiando técnicas indochinas para hacer diseños ingleses inspirados en India y ser vendidos en África. 

De acuerdo con una investigación de la revista Slate, el gusto por estas telas ya estaba extendido en África por cuenta de fenómenos inesperados de la colonización: “A mediados del siglo XIX, los holandeses reclutaron a un grupo de hombres de África occidental, tanto esclavos como mercenarios, para reforzar su ejército en Indonesia. Mientras estaban allí, a estos hombres les gustaron las artesanías locales y llevaron el batik a sus países de origen. Y listo: surgió un gusto en África occidental por estos diseños indonesios”, afirma la periodista Julia Felsenthal. 

Hoy día, Vlisco es una de las empresas holandesas más grandes de producción de este tipo de telas. En cerca de 170 años han creado más de 350.000 diseños textiles originales, que han generado un nuevo fenómeno de apropiación cultural. En un principio los comerciantes nombraban sus diseños por números, pero los mercaderes africanos empezaron a bautizarlos por nombres con un significado especial, haciéndolos propios de cierta manera. Por ejemplo, un diseño que tiene una jaula con una puerta abierta por la que escapa un pájaro se llama "Tú vuelas, yo vuelo", muy popular entre mujeres recién casadas, “como una especie de amenaza para sus maridos”, dice Felsenthal. Un diseño llamado “el lápiz Nkrumah”, en honor al primer presidente de Ghana, Kwame Nkrumah, “simboliza el poder que tenía la pluma de Nkrumah para firmar órdenes utilizadas para controlar a los opositores políticos”, dice la periodista Zaina Adamu en CNN. 

La era digital ha traído un nuevo giro en esta novela de moda y apropiación cultural entre continentes. La capacidad de escanear e imprimir en tela ha hecho que los chinos falsifiquen y popularicen estas telas de una manera exponencial. Y con este jugador, el productor más grande de materias primas sobre la tierra, quién sabe dónde llegue esta historia. Por lo pronto, Esteban Sinisterra Paz, creador de Esteban África, en entrevista con W Radio, contó cómo su alegría de ser el diseñador de Francia Márquez: “Yo estaba muy contento porque Francia, antes de anunciar su candidatura presidencial, es un referente para nosotros, para nuestra comunidad, pues es un ejemplo por seguir. Entonces que Francia me escribiera a mí, yo estaba muy asombrado por eso. En cada una de sus prendas narra el territorio, en los estampados, en los colores alegres, esa es Francia”.

kente
Cultura Akan: prenda real con motivo Oyokoman, población Ashanti, Ghana, ciudad de Kumassi, principios del siglo XX. Museo del Quai Branly. Crédito Wikimedia Commons

Según señala el diseñador, el kente es la tela favorita de Francia. Como explica Boatema Boateng en el artículo 'Adinkra y Kente en la historia, las leyes y la vida' (Adinkra and Kente Cloth in History, Law, and Life), el kente, propiamente dicho, se remonta al imperio Asante en el siglo XVlll, ubicado en la Costa Dorada en África occidental. Según James Padilioni en la Historia y significado del Kente en la diáspora negra (The History and Significance of Kente Cloth in the Black Diaspora), se trata de una vestimenta significativa y cada color comunica algo. Además, tiene un tejido característico en donde las láminas de tela se ensamblan cosiendo tiras largas o bandas que se componen de paneles de diseños alternados. Cada tejedor crea esta apariencia de mosaico a través de una interacción compleja de la urdimbre (los hilos tirados de izquierda a derecha durante el tejido) y la trama (hilos orientados hacia arriba y hacia abajo).

En un principio se trataba de tejidos de algodón y seda hechos en telares. Entonces solo los gobernantes usaban este tipo de tela y, por lo tanto, los artesanos que la fabricaban tenían una relación directa con el poder. Sin embargo, con el tiempo se fue popularizando entre los distintos sectores de la sociedad. Después de la conquista británica en el siglo XlX, los líderes Asantes mantuvieron una importante influencia social y cultural. Durante y después de la independencia de Ghana los mandatarios del país han resaltado el kente como atuendo formal.

El presidente Barack Obama con el embajador de la República de Ghana Daniel Ohene Agyekum durante la entrega de credenciales en la Casa Blanca en 2010.
El presidente Barack Obama con el embajador de la República de Ghana Daniel Ohene Agyekum durante la entrega de credenciales en la Casa Blanca en 2010.

En el caso de Colombia, el kente y las telas africanas no son el único símbolo. Las trenzas y los turbantes también han tenido un rol histórico importante. Por ejemplo, la fotógrafa Ximena Vázquez cuenta en su obra las tradiciones del trenzado en las comunidades afro en Colombia, y cuenta la historia recogida en la tradición oral de las comunidades de cómo en la cabeza de las mujeres se tenían los mapas de fuga de los cimarrones.

Por esto vale la pena resaltar una conferencia, de Rayza de la Hoz, directora del Colectivo Estética Afro Mata e´Pelo, titulada 'Estética afro Identidad, Saberes y Resistencia', donde menciona que “cuando empezamos a hablar de la estética afro vimos en todas las expresiones como los turbantes, el pelo natural y las telas, entre otras, que existía una conexión muy valiosa con la mujer afro para hablar de identidad y de autorreconocimiento, porque nos estamos apropiando de lo que somos por fuera y de que tenemos unas características físicas particulares, nos estamos apropiando de que venimos de un territorio particular donde hay unos usos saberes, costumbres y jergas que son propios de nuestro lenguaje”.