31 Agosto 2022

Los caminos de Gloria Triana

Ya se encuentra en librerías ‘Memoria popular, un reconocimiento a las culturas populares colombianas’, una obra que compila las memorias personales y profesionales de una de las antropólogas más relevantes e innovadoras de la historia del país.

Carnaval
Gloria Triana, en uno de sus escenarios favoritos: el carnaval. Fotos: Archivo de Gloria Triana.

Por Berta Quintero Medina
Todos los seres humanos necesitamos referencias para construir pensamiento, definir el carácter y labrar nuestro destino.
En mi juventud la influencia de mis padres, las lecturas a las que tuve acceso y el haber estudiado en la Universidad Nacional de Colombia, iniciaron en mí una decisiva transformación de la visión que tenía de la vida.

La lectura del texto amplía la visión de país y puede convertirse en una guía de estudio en diferentes campos de las ciencias sociales y la cinematografía para las nuevas generaciones.


Posteriormente, mi encuentro con Gloria Triana se convirtió en uno de mis referentes más importantes, una guía que influyó mi camino personal, amplió mi criterio como antropóloga y me permitió observar con otra mirada los entornos sociales, haciéndome ver un nuevo mundo de comportamientos, sonidos y lenguajes que transformaron mi perspectiva de la realidad.
Conocí a Gloria a mis 22 años, cuando yo empezaba la carrera. Se destacaba entre el grupo de profesores como una de las pocas mujeres, que además, presentaba un estilo personal muy especial y atractivo, por su manera de vestir, de caminar, sus ideas y planteamientos sobre las problemáticas de país, su cercanía con los estudiantes y el suave tono de voz que utilizaba en sus clases.
Nos alertó sobre la importancia que representan para las comunidades las manifestaciones artísticas, principalmente las artes populares, más allá de su función estética, mostrándonos cómo, a través de sus prácticas, se convierten en herramientas efectivas de transformación, promoviendo cambios y procesos de aprendizaje dentro de las poblaciones.
Desde entonces, sembró en mí la ilusión y el sueño de que algún día podríamos transformar nuestro entorno a partir de las expresiones del arte.
Nunca pensé que hoy, a mis 75 años, tuviera el privilegio de estar junto a ella, conversando sobre una de sus obras. A mi juicio, de las más importantes. Memoria popular, un reconocimiento a las culturas populares colombianas recoge no solo datos de su biografía, sino también el resultado de gran parte de sus trabajos como docente, antropóloga, investigadora y cineasta, dejando un legado importante de conceptos, propuestas de prácticas de investigación social, utilización de nuevas herramientas como el cine documental, la antropología visual y el reconocimiento a los grupos étnicos como poblaciones que hacen parte de la nacionalidad colombiana.
La lectura del texto amplía la visión de país y puede convertirse en una guía de estudio en diferentes campos de las ciencias sociales y la cinematografía para las nuevas generaciones.
Con la publicación de Memoria popular, Editorial Planeta contribuye a hacerle un reconocimiento a su trayectoria profesional y aportes, cuyos escritos convocan a reflexionar sobre la realidad colombiana, poniendo en evidencia la ausencia sistemática de los componentes de la cultura en los sistemas educativos, en sus dimensiones económica, social e ideológica, que nos permitirían comprender mejor las condiciones del país.

Gloria y Toto
Totó la Momposina y Gloria Triana.


De otra parte nos muestra algunas dificultades que se tuvieron en la década de los años sesenta para incluir en los estudios sociales temas relacionados con lo tradicional y lo autóctono, desconociendo su importancia en los procesos de organización de las comunidades, cuyas vidas se basan en usos y costumbres heredados y transmitidos de generación en generación.
Gloria Triana trata esta temática desenmascarando la cultura hegemónica, que históricamente ha pretendido negar con posiciones racistas, clasistas y machistas la diversidad poblacional y sus manifestaciones culturales, los procesos de poblamiento, las desigualdades sociales y sus causas, manteniendo los territorios desconectados e incomunicados entre regiones, con una fuerte centralización de poderes.
El texto nos permite observar también cómo, a 25 años de creado el Ministerio de Cultura, las transformaciones en los imaginarios sociales frente a la valoración y el reconocimiento de las artes, el patrimonio y los contenidos de la cultura no han sido suficientemente desarrollados en los programas de Gobierno. Esto ha impedido reconocerlos en los procesos de construcción de país, desconociendo el papel fundamental que desempeñan las culturas populares como elementos de identidad, símbolos para la vida y mecanismos de adaptación. Gloria también ha subrayado la necesidad de declarar, registrar, proteger y divulgar el patrimonio material e inmaterial.

Gloria Triana desenmascara la cultura hegemónica, que históricamente ha pretendido negar con posiciones racistas, clasistas y machistas la diversidad poblacional y sus manifestaciones culturales, los procesos de poblamiento, las desigualdades sociales y sus causas.


El trabajo realizado por Gloria se adelantó años a la formulación de la Constitución del 91, que promulgó a Colombia como país multiétnico y pluricultural.
Las referencias particulares con descripciones maravillosas a las distintas regiones del país, como la Región Caribe, Pacífica, de selva y río, de montaña y llano, entre otras, relacionando de manera detallada las características de sus grupos de población y expresiones artísticas y culturales, nos muestra cómo se convierten en símbolos y elementos de cohesión social la fiesta, los carnavales, la música, el goce, el baile, construyendo diferentes identidades características en cada territorio.

TV
Gloria Triana también se ha destacado por su labor como realizadora audiovisual.


Las exploraciones de Gloria Triana le permitieron identificar la presencia de un rico patrimonio hasta entonces desconocido e ignorado, que narraba e interpretaba la realidad del país de manera diferente a los discursos oficiales. Su trabajo significó una lucha contra el racismo al dignificar la presencia y la diversidad de los grupos étnicos y las comunidades campesinas. También contra el machismo, al participar desde una mirada femenina en el mundo académico, combatiendo la política patriarcal impuesta, lucha que se mantiene vigente en la actualidad.
El desarrollo de los conceptos de diversidad cultural y regional en las carreras de geografía, antropología, sociología e historia a finales de los años sesenta en la Universidad Nacional le permitieron a Gloria desarrollar, utilizar y divulgar los conceptos de cultura popular y arte popular, como lo muestran los propósitos, contenido y resultados de sus diferentes proyectos: Noches de Colombia, Yuruparí, Las Jornadas Regionales de Cultura Popular y Aluna, entre otros.
El mérito de Gloria frente a estos temas fue la divulgación de las distintas manifestaciones de las culturas populares, ancestrales y raizales, utilizando técnicas y métodos antropológicos y de comunicación que llevaron esta información a los medios masivos (radio, prensa, televisión, cine). Así se dio también visibilidad a expresiones populares de la música, danzas, trajes y coreografías como alternativa a las expresiones nacionales de la cultura predominante y de las culturas extranjeras hegemónicas. También mostró la relación con otras expresiones paralelas latinoamericanas, que fueron creando movimientos ideológicos de afirmación.

'Memoria popular, un reconocimiento a las culturas populares colombianas' recoge no solo datos de su biografía, sino también el resultado de gran parte de sus trabajos como docente, antropóloga, investigadora y cineasta.


Gloria Triana se identifica, vive y siente estas realidades a través de argumentos científicos y sociales, donde describe las diferentes formas organizativas que crean las culturas populares para evitar su extinción, como grupos de danza, de tambores, de teatro y cuentería, proponiendo su reconocimiento como patrimonio cultural, donde diversos elementos y expresiones como un ritmo, una comida, una melodía, una danza, un instrumento, se convierten en símbolos representativos de las múltiples identidades colectivas.

De carnaval
Leer entre líneas Memoria popular nos permite deducir también otras facetas de Gloria como una mujer visionaria, irreverente, feminista, adelantada a su tiempo, revolucionaria, artista y creadora, que provocó rupturas en la academia y en las formas de las relaciones personales y afectivas. Ha superado muchas de las resistencias y dificultades encontradas a su paso, manifestando la importancia de promover en los diferentes grupos humanos el contacto intercultural y los diálogos de saberes, abriendo el debate entre lo culto y lo popular, lo tradicional y lo moderno.
Se puede afirmar que este texto propone otra forma de contar la historia del país, utilizando métodos de exposición innovadores, transformando el concepto del audiovisual, destacando el papel de la imagen en las investigaciones aplicadas y en la divulgación de resultados como herramientas válidas en la recopilación de memoria y medio de registro.
Memoria popular, un reconocimiento a las culturas populares colombianas, a través de sus seis capítulos, se convierte en este momento de transición y cambios históricos de gobierno en el país en un texto de consulta importante para la construcción de políticas públicas culturales y educativas, de donde se deducen líneas estratégicas de acción que permitirán avanzar en el reconocimiento, visibilización y afirmación de la diversidad poblacional y sus expresiones, así como en la importancia de organizar, actualizar y recoger la memoria de los procesos creativos de todas las manifestaciones artísticas, que reconozcan en la construcción de nuevos símbolos, otras realidades posibles, nuevos imaginarios, desde donde se podrá proponer la reconstrucción que el país requiere para convertirse en una potencia de la vida.

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