1 Julio 2022

Salón Nacional de Artistas, el río Magdalena como museo

El pasado viernes 1 de julio se inauguró en Mompox la tercera muestra del Salón Nacional de Artistas que este año se despliega por la rivera del río Magdalena.

Por: Diego Garzón

San Agustín
El río Magdalena a su paso por el Parque Arqueológico de San Agustín.

Por Diego Garzón Carrillo
Todo comenzó con un proceso de sanación. Así, tal cual. Como parte de una de las residencias artísticas del Salón Nacional de Artistas, los curadores Edison Quiñones y Fabián Urrutia, en compañía de Lorenzo Tunubalá, Luis Yonda y Yair Méndez, en octubre del año pasado quisieron retomar las prácticas ancestrales de la región donde nace el río Magdalena. Este laboratorio tuvo varias acciones que se llevaron a cabo en la laguna de la Magdalena, en Cauca y Huila, y también en el parque arqueológico de San Agustín. ¿Cómo veían y ven los pueblos originarios de la región la naturaleza, el cielo, los dioses?

La propuesta curatorial ratifica que el arte trascendió al trabajo con las comunidades, a la formación de personas que no necesariamente conviven con las prácticas artísticas y cada vez se camufla más en la vida cotidiana.


Con este tipo de preguntas y de curadurías regionales y, sobre todo, de un gran componente de formación en poblaciones aledañas al río, comenzó a gestarse esta nueva versión del Salón, el evento más antiguo de las artes en Colombia. Nació en 1940 y tradicionalmente se llevó a cabo en las principales ciudades del país. En esta oportunidad, bajo el nombre de “Inaudito Magdalena”, las residencias (artistas que van por un tiempo definido a trabajar en otros lugares), los programas de formación, los laboratorios y las exposiciones se llevan a cabo en 23 municipios de la cuenca del río.
Jaime Cerón, uno de los cuatro curadores principales del proyecto, dice que el nombre de “Inaudito Magdalena” se debe a que, a pesar de su importancia, los colombianos le hemos dado la espalda al río.El río ha sido maltratado por todo tipo de fuerzas y poderes. El río es un ser vivo. Si el río nos hablara ¿Qué nos diría?”, señala. Y ahí empezó la búsqueda de obras que se han relacionado con el agua, con la naturaleza, con otros afluentes y, claro, con el Magdalena. Por un lado, el grupo curatorial central, con Cerón, Ximena Chois, Ximena Gamma y José Sanín, y, por el otro, siete curadores invitados, seis de ellos ganadores de la convocatoria pública del programa nacional de estímulos "Beca de Investigación Curatorial Arte y Naturaleza”, le han dado vida a este ambicioso proyecto que implicó una inversión de 4.000 millones de pesos de parte del Ministerio de Cultura.

Mujeres de Mampuján.
Mujeres de Mampuján.


En un planteamiento expositivo atípico, la muestra de obras y proyectos está regada por los siguientes municipios: Laguna de la Magdalena (Cauca-Huila); San Agustín, Garzón y La Jagua (Huila); El Espinal, Ibagué, Ambalema, Mariquita y Honda (Tolima); La Dorada (Caldas); Puerto Salgar y Girardot (Cundinamarca); Puerto Triunfo y Puerto Berrío (Antioquia); Puerto Boyacá (Boyacá); Barrancabermeja y Puerto Wilches (Santander); Gamarra (Cesar); El Banco y El Plato (Magdalena); Mompox (Bolívar); Barranquilla y Suan (Atlántico); y Bogotá.

Pisoteados
'Pisoteados', de Eduardo Butrón.


En esa última ciudad, la exposición estará en el Museo Nacional desde el 28 de julio y, según Cerón, se debe a las decisiones que se toman desde la capital y que directa o indirectamente afectan al Magdalena. La próxima semana el turno es para Barranquilla, que tendrá también intervenciones en cinco espacios públicos, bajo la curaduría de Ericka Flórez. Ya se abrieron las exposiciones en Neiva y Barrancabermeja.
180 artistas participan en este gran salón, donde también estarán presentes las tejedoras de Mampuján con su obra “El Pez”. Si alguien sabe de la memoria del río y la región son ellas. Esta propuesta curatorial ratifica que el arte trascendió al trabajo con las comunidades, a la formación de personas que no necesariamente conviven con las prácticas artistas y cada vez se camufla más en la vida cotidiana. Los espacios no convencionales en municipios donde normalmente no hay exposiciones invitan a celebrar esta apuesta de descentralizar y de sacar de los museos y espacios de siempre un arte que cada vez más debería estar a la mano de todos.