3 Octubre 2022

Si por la Quinta vas viajando

El sábado 8 de octubre la agrupación de Latin Jazz Carrera Quinta presenta su nuevo álbum ‘Big Band Vol. 2’ en el Teatro Cafam de Bogotá. Este será el concierto de lanzamiento de esta producción discográfica, un viaje por la música colombiana, el jazz moderno, el rock y algo más.

Carrera Quinta
Carrera Quinta Big Band.

Por Eduardo Arias
Se necesita bastante determinación y amor por la música para medírsele a montar una big band. Este formato, en el que se utilizan más de diez músicos, es muy exigente, además de costoso y aparatoso en el momento de organizar conciertos o giras.
Ese reto lo emprendieron la pianista Francy Montalvo y el guitarrista Javier Pérez Sandoval, creadores y líderes de Carrera Quinta, quienes emprendieron esta aventura en 2006, con el objeto de combinar el jazz contemporáneo con sonidos de los andes colombianos. En 2016 Carrera Quinta estuvio nominada a los premios Latin Grammy y a los Independent Music Awards. Han grabado cuatro álbumes que han publicado desde 2009 (En esencia, Big Band, Traslaciones y Big Band Vol.2) y se han presentado en el 17º Panama Jazz Festival, el Berklee College of Music y el Conservatorio Souza Lima en San Pablo Brasil. También en el Festival Internacional de Jazz de la Universidad de los Andes, el Teatro Colsubsidio, el Teatro Mayor y la Universidad del Valle, entre otros eventos.
En 2021 Carrera Quinta presentó un curso virtual enfocado en el aprendizaje del jazz y su encuentro con las músicas colombianas de la región andina colombiana y se publicó en la plataforma JazzAnywhere.com.

Portada
Big Band Vol. 2 se grabó en bloque, es decir, los 19 músicos lo hicieron como si se tratara de una presentación en vivo. La idea era reflejar la interacción y espontaneidad de la banda. En este álbum expandieron su horizonte ya que, además de combinar jazz con música andina colombiana, también se internaron en los terrenos del rock, el jazz fusión y la música de cámara.
El álbum lo produjeron Francy Montalvo y Javier Pérez, junto con Ricardo Jaramillo, director musical del proyecto y quien es un destacado director de orquesta y de big bands con amplia trayectoria.

Francy Montalvo.
Francy Montalvo, codirectora de Carrera Quinta Big Band.

Francy Montalvo fue la primera productora colombiana nominada al Latin Grammy en la categoría de Jazz. Además de pianista y productora, ella ha sido compositora, pedagoga y músico de sesión que van desde el pop hasta la música clásica. Francy formó parte de la Big Band Femenina de Bogotá que se presentó en el pasado festival de Jazz al Parque. En el concierto de este 8 de octubre presentarán en vivo todo el repertorio del álbum, que lo componen los temas El vuelo, Traslaciones, El pereirano, Off nothing, Puntos múltiples, A bordo de tu voz y Desde adentro. CAMBIO habló con Javier Pérez y Ricardo Jaramillo acerca del proceso de grabación del álbum y del movimiento de las big bands en Colombia.

Javier Pérez
Javier Pérez, codirector de Carrera Quinta Big Band.


CAMBIO: ¿De dónde surgió el nombre de la banda?
Javier Pérez:
 Queríamos buscar un nombre que genere una mezcla entre lo tradicional y lo más moderno y también una referencia a una ubicación. El nombre se puede asumir de diferentes maneras. Para algunas personas puede referirse a una ubicación geográfica que le evoca algo antiguo pero si lo piensa desde otro lugar puede ser algo más moderno y puede ser ambas cosas al tiempo.
 

CAMBIO: ¿Por qué le apostaron a un formato tan exigente como el de una big band?
J. P.: 
Nos hemos encontrado mucho con este formato en nuestro camino, en nuestra historia y hemos generado un amor muy fuerte por esa música. Nos gusta la historia que está detrás de ella. Personas que han sido claves en su historia son músicos que admiramos muchísimo. Esto va más allá de escribir para big Band. Somos muy melómanos del mundo de las big bands. Es algo que nos apasiona. No habría razón para hacerlo si no fuera porque sentimos una pasión muy fuerte y nos emociona, nos motiva a conocer la historia. Nos gusta ir a encuentros de compositores. Siempre seguimos a las personas que están escribiendo y estamos pendientes de lo que hacen. Tratamos de viajar a ver big bands por lo menos una vez al año y eso nos da el impulso para después nosotros crear eso mismo desde nuestro proceso acá en Colombia.
 

CAMBIO: ¿Cómo se seleccionan los músicos? ¿Qué características deben tener para integrar una big band?
J. P.:  
Se combinan dos cosas. Por un lado la música tiene unas características particulares. Eso ya te hace buscar personas que tengan cierto perfil. Su nivel como músicos y en qué tipo de música se mueven. Por otra parte, nosotros siempre tratamos de llamar personas con las cuales tengamos una conexión personal, que también aporten desde la parte humana. Ha habido músicos que han estado con nosotros más de diez años.

Cuarteto
Algunos de los integrantes del grupo junto con Ricardo Jaramillo (extremo derecha), director musical de la banda.


CAMBIO: ¿Cómo ha sido su trabajo con Carrera Quinta?
Ricardo Jaramillo: 
Mi trabajo con carrera Quinta es muy particular. Si bien soy el director musical, no soy el director artístico ni el líder de la agrupación. La música es de ellos, la planeación es de ellos, el diseño de las actividades es de ellos. Desde el nivel estructural más grande hasta el más mínimo detalle es pensado por ellos. Otro trabajo importante que yo hago en Carrera Quinta Big Band, junto con ellos, es producir discos. De las diferentes tomas de cada tema que se hacen, yo escojo cuáles fragmentos de cada tema se van a utilizar para después armar una gran toma general. Por supuesto, igual que en los ensayos, en el estudio siempre hablo constantemente con Francy y con Javier y con Mauricio Cano, el ingeniero de sonido, sobre las decisiones que vamos a tomar.
 

CAMBIO. ¿Por qué ha tomado fuerza el formato de big band?
J. P.: 
Ha tomado fuerza en estos últimos 20 años por diferentes razones que se pueden entrelazar. El crecimiento que han tenido los programas de música con enfoque en jazz. No solo en Bogotá porque también pasa. También está el tema de los festivales. En Bogotá ya está consolidada una oferta de programas en las cuales el jazz es un objeto de estudio y en los cuales el tema de las big bands hace parte de esos procesos de formación. Escuelas de música como la de la Universidad del Bosque, donde nosotros trabajamos; la Distrital, la Pedagógica, la Javeriana, entre otras, tienen sus propias big bands y de allí surgen inquietudes para formar la propia. La gran mayoría de los músicos que están con Carrera Quinta son profesores universitarios en diferentes universidades y varios de ellos dirigen las orquestas de sus universidades. Eso aporta, eso genera un crecimiento a partir de esos procesos de formación. También es importante la influencia de los festivales que en los últimos años le han dado vitrina a las big bands.
R. J. Yo tuve la suerte de dirigir la Big Band de Bogotá entre 2011 y 2015 o 16 no recuerdo bien. La Big Band de Bogotá ha sido, antes durante y después de mí estadía con esta, un ejemplo importante para los programas de música. Por ejemplo, las universidades con programas de jazz naturalmente van a pensar en armar una big band. También creo yo que en los últimos años se ha mezclado la música popular colombiana con el jazz, lo que también le da impulso a las iniciativas que en Colombia se tengan para una big band.
 

CAMBIO ¿Qué papel han jugado ustedes en ese auge?
J. P.: 
Nosotros estamos de alguna manera involucrados en ese movimiento porque estamos oficialmente con nuestra big band desde 2015, cuando grabamos el disco nuestro que fue nominado al premio Latin Grammy. Pero esto venía de antes, de un proceso de formación que fue no fue hecho acá en Colombia sino en Estados Unidos, donde las big bands son parte del día a día de de un músico en un contexto de formación en jazz a nivel universitario, que durante su recorrido tiene una gran cantidad de experiencias alrededor de este formato en encuentros universitarios en los que comparte con big bands de otras universidades. Este proceso fue la semilla que se sembró cuando estábamos realizando estudios de jazz en el exterior. Eso nos dio un aporte y ahora estamos liderando este proceso en Bogotá.
 

CAMBIO: ¿Cuál es la diferencia entre dirigir una orquesta sinfónica y una big band?
R.J.: 
La principal diferencia es que en la big band hay un baterista que marca el ritmo continuamente. Entonces es una referencia para todos muy clara de cómo estar juntos. En ese caso la batuta es menos importante porque estamos oyendo la batería todo el tiempo y eso nos amarra. Eso es una diferencia grande. Indudablemente el lenguaje particular de cada género se puede tocar de maneras diferentes. Las duraciones de las notas, las articulaciones, los acentos pueden ser otros, pero yo me aproximo a pesar de las diferencias de una misma manera. Busco que la partitura general me dé las pautas para entender la pieza y tomar decisiones tanto a nivel macro como micro. En ese sentido, mi estudio es igual y la manera como creo que debo articular a los músicos es la misma. Ellos solo tienen sus partes y yo soy el único que tiene la información, entonces una de mis tareas es articularlos y lograr una homogeneidad en lo que se está diciendo y en los detalles obviamente.

Teatro Cafam

Av Cra 68 No 90-88

Sábado 8 de octubre

8 p.m.