18 Mayo 2022

Igualdad salarial para futbolistas hombres y mujeres en Estados Unidos: un acuerdo que cambia el juego

Megan Rapinoe es una de las estrellas del equipo nacional de fútbol de Estados Unidos y también una de las abanderadas de la igualdad salarial para las mujeres futbolistas.

Crédito: Benoit Tessier

Luego de años de lucha, el equipo nacional de fútbol femenino de ese país recibirá el mismo pago que el masculino. Además, el convenio establece que los premios que reciban ambos equipos de la Fifa se unirán y repartirán en partes iguales. La federación y jugadores de ese país esperan que este arreglo mande un mensaje de igualdad al fútbol internacional.

En 2019, el equipo femenino de fútbol de Estados Unidos se coronó campeón, por segunda vez consecutiva, del Mundial que ese año se celebró en Francia. Las jugadoras estadounidenses, muchas de ellas ya consagradas estrellas, recibieron 4 millones de dólares por ganar el campeonato más importante de ese deporte a nivel global. Un año antes, el equipo francés de hombres, campeón del Mundial en Rusia, había recibido 38 millones de dólares.

La diferencia de premios es abismal, y se trata de una brecha que comienzó desde la institución más poderosa del fútbol a nivel internacional, la Fifa. Pero para el equipo nacional de fútbol de Estados Unidos, que siempre se ha destacado más que su par masculino, la lucha por la igualdad salarial era un partido que se disputaba en terreno local.

A la vez que iban acumulando victorias, cuatro campeonatos mundiales y otras cuatro medallas de oros en Juegos Olímpicos, las futbolistas estadounidenses comenzaron a exigir igualdad de condiciones con los hombres.

En 2016 Becky Sauerbrunn, Alex Morgan, Megan Rapinoe, Hope Solo y Carli Lloyd presentaron una queja ante la comisión que vigila la igualdad salarial en Estados Unidos (EEOC), y en 2019, 28 miembros del equipo nacional de fútbol femenino presentaron una demanda alegando una discriminación de género institucionalizada contra las mujeres, que se reflejaba en sus salarios y condiciones de trabajo.

En febrero de este año, la federación y el equipo femenino llegaron a un acuerdo de pago de 24 millones, pero este estaba supeditado a la culminación de convenios colectivos que formalizaran la igualdad salarial entre los equipos, como los que se acaban de acordar. Así, las futbolistas podrán comenzar a recibir las compensaciones fruto de ese acuerdo.

Los nuevos convenios colectivos –acordados entre la federación de ese país, U.S. Soccer, y los sindicatos de hombres y de mujeres–, contemplan tarifas idénticas para partidos jugados, tanto en competencias oficiales como amistosos. También establecen que los equipos de hombres y mujeres unirán los pagos desiguales que reciben de la Fifa y se repartirán de manera equitativa. Los premios de otros torneos se unirán y repartirán cuando ambos equipos participen.

Además, la U.S. Soccer compartirá parte de sus ingresos por transmisión y patrocinio con los equipos, así como de ingresos por boletería. La federación también se comprometió a proporcionar sedes, alojamiento y personal de igual calidad y costo para ambos equipos.

El arreglo no le saldrá barato a la federación, que aseguró que sus equipos, tanto de hombres como de mujeres, seguirán estando entre los equipos nacionales mejor pagos en el mundo. Según información conocida por The New York Times, a algunos jugadores se les ha dicho que pueden esperar cobrar pagos anuales promedio de 450.000 dólares, con la posibilidad de doblar esa cifra en los años de buen desempeño en copas mundiales.

Morgan
Alex Morgan presentó junto con Becky Sauerbrunn, Megan Rapinoe, Hope Solo y Carli Lloyd una queja ante la comisión que vigila la igualdad salarial en Estados Unidos. Fue el comienzo de la lucha del equipo por lograr la igualdad salarial. Crédito: Reuters

A pesar de las concesiones económicas, la disputa le estaba costando más a la organización en términos de reputación. El problema de la desigualdad salarial de las futbolistas hace rato había traspasado las líneas de las canchas y se había convertido en un tema del que opinaban desde políticos hasta estrellas de Hollywood.

Para quienes hicieron parte de estos arreglos, se trata de un momento histórico, no solo por las implicaciones en términos económicos, sino por el mensaje que lleva a otras federaciones e instituciones internacionales. También porque no hubo imposición de una parte sobre la otra, sino que deportistas de ambos géneros coincidieron en lo que era lo correcto.

“Los logros en este acuerdo de negociación colectiva son un testimonio de los increíbles esfuerzos de las jugadoras del equipo nacional de mujeres dentro y fuera del campo”, afirmó Sauerbrunn, capitana del equipo, citada por AFP. Por su parte, el jugador Walker Zimmerman, parte del sindicato de hombres, espera que este cambio inspire a la Fifa y a otros en el mundo a moverse en la misma dirección.

“Ningún otro país ha hecho esto, es real y verdaderamente histórico”, dijo Cindy Parlow Cone, presidente de U.S. Soccer. “Estos acuerdos han cambiado el juego para siempre en Estados Unidos, y tienen el potencial de cambiarlo alrededor del mundo”, añadió.