7 Octubre 2022

Qué son los capitales golondrina y por qué le molestan tanto a Petro

Los capitales golondrina, cuando son de corto plazo, provocan movimientos en la moneda local que no son del agrado del mandatario.

Por: Alexandra Peñaloza

Los capitales golondrina, o técnicamente llamados Inversión Extranjera de Portafolio, son recursos de inversión que llegan a un país para aprovechar determinadas coyunturas o mercados poco explorados y usualmente compran bonos, acciones y TES (títulos de deuda pública emitidos por la Tesorería General de la Nación). Muchos suelen retirarse con sus dólares cuando otros países ofrecen mejores oportunidades de inversión o el país en el que están se vuelve más riesgoso por su política o su situación económica. 

Cuando se da la fuga, pueden traer efectos negativos en la economía, porque generan la depreciación de la moneda local. Estos capitales extranjeros llegan con dólares y, al vender sus inversiones, los piden de vuelta para llevárselos. El jueves 06 de octubre el dólar alcanzó el precio más alto de la historia en Colombia: 4.657 pesos. 

Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda, dice que en Colombia este año han salido 5.000 millones de dólares en este tipo de capitales, y que aunque no es una cifra tan alta comparada con mercados como el de Chile, en el que salieron 10.000 millones de dólares, tampoco es favorable que esté saliendo tanto dinero del país en este tipo de capital

Ejemplo de ello es que, según se evidencia en la Balanza de pagos de Colombia, que mide el Banco de la República, mientras que para el primer trimestre de 2022 se registraron 1.929 millones de dólares por inversión de cartera, para el segundo trimestre del mismo año hubo un balance deficitario por -604,80 millones de dólares. 

A todo esto, el presidente Gustavo Petro lanzó una serie de tuits en los que manifestó su descontento con que se suban las tasas de interés por parte del Banco de la República con el fin de contener la inflación, bajo el argumento de que “el ascenso de la tasa de interés va contra el crecimiento económico y el empleo de los colombianos, trasladando la recesión mundial a la economía colombiana”.

Así mismo, el mandatario propuso un impuesto transitorio de remesas a los capitales golondrina -mejor conocido en el mundo como un control cambiario-, pues vaticina que las fugas seguirán aumentando mientras que continúe el ascenso de las tasas de interés en Estados Unidos. 


Esta opinión ha generado un gran debate nacional. Algunos expertos han sostenido que el mandatario genera mayor ruido hacia los inversionistas con aquellas comunicaciones que van en contra de las decisiones del Banco, lo que en últimas provocaría una mayor salida de inversionistas y por lo tanto de dólares. 

Además, aplicar un control de cambios le correspondería al Banco de la República mediante mecanismos diferentes a los impuestos, que están fuera de su facultad. Sin embargo, como indican exintegrantes de la Junta Directiva del Banco de la República, esto no es posible. Intentar controlar el mercado cambiario termina generando más especulación y hace que unos pocos privados se queden con una buena cantidad de recursos. 

La otra opción para retener capitales de portafolio es subir más la tasa de interés para aumentar el atractivo del país, pero la tasa de interés es el instrumento para controlar la inflación y una misma herramienta no puede tener dos objetivos. Si el Emisor subiera sus tasas para atraer inversión en momentos en los que la economía se contrae, terminaría afectando mucho más al país de lo que podría beneficiarle una tasa de cambio baja.