15 Diciembre 2022

Aumento del salario mínimo e inflación: Colombia es el caso raro de la Ocde

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

La Ocde publicó una serie de recomendaciones para el incremento del salario mínimo en 2023 teniendo en cuenta la alta inflación en los países que la conforman, pero advirtió que Colombia es un caso singular.

Este jueves 15 de diciembre vence el plazo para que la mesa entre gremios y sindicatos, en la que el Gobierno participa como moderador, alcance un acuerdo de incremento del salario mínimo para 2023. Si no lo logran, el Gobierno podría apelar a diálogos informales con cada lado. Si definitivamente no hay un acuerdo, tendrá que decretar el aumento antes del 31 de diciembre. 

Mientras eso sucede, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) estudió el efecto de la inflación sobre los ingresos de los trabajadores que reciben un salario mínimo en los países que integran el grupo, y emitió algunas recomendaciones para que en 2023 al menos mantengan un poco del valor real de los  ingresos frente a los precios de la economía. 

La organización empieza diciendo que, en promedio, en los países miembros la inflación ya tiene niveles no vistos desde hace 40 años, lo que golpea especialmente a los hogares más pobres. En estas circunstancias, el salario mínimo apenas alcanza a sacar la cabeza del agua.

La recomendación es que el salario mínimo se ajuste un poco para proteger los bolsillos de los trabajadores que reciben este salario, pero que la medida se acompañe de otros acuerdos y decisiones. 

Por ejemplo, dice la Ocde, para quienes reciben ingresos un poco por debajo y un poco por arriba del salario mínimo, “acuerdos colectivos –incluso de nivel nacional– pueden ayudar a las compañías y trabajadores a encontrar soluciones hechas a medida para compartir de manera justa los costos de la inflación y evitar una espiral de costos salariales, limitando los incrementos salariales a cambio de sumas globales o beneficios no salariales”.

Otra forma de hacerlo, sugiere, es con una coordinación entre el ajuste del salario mínimo y otros impuestos o beneficios, "incluidas medidas extraordinarias tomadas para amortiguar los efectos de la crisis; son clave para garantizar que el aumento en el valor general del salario mínimo se conviertan en un salario neto más alto sin que esto aumente los costos laborales para los empresarios ni para los presupuestos públicos”.

El caso de Colombia

La Ocde también reconoce que no todos sus países son iguales y que, de hecho, hay varios con condiciones diferentes. Uno de ellos es Colombia. 

La organización dice que en Colombia el salario mínimo es el 70 por ciento del salario medio del país, el más alto del grupo, y que no ha cambiado al menos desde 2005. El promedio de la Ocdees de 45 por ciento y por encima de Colombia hay otros 12 países, entre ellos México, Chile y Costa Rica.

Minimum wage OECD

Sin embargo, advierte el economista Juan Carlos Guataquí, el reporte no menciona que ese promedio incluye a los trabajadores por cuenta propia del país, que son el 47,16 por ciento de los trabajadores en el país y que no pueden considerarse como empleados con un salario realmente.

El cálculo de qué tan grande es el salario mínimo con respecto al salario medio es importante para el país y para la Ocde porque eso permite proponer soluciones como lo está haciendo la organización, pero también analizar qué está haciendo el país con sus políticas públicas y cómo mejorarlas para que, por ejemplo, más trabajadores tengan acceso al sistema de seguridad social y pasen a la formalidad. 

Para hacer la cuenta, la Ocde mete en una misma bolsa a todos los empleados, trabajadores por cuenta propia y demás formas de ocupación para calcular el pago por horas trabajadas, y eso compararlo con el pago por horas según el salario mínimo. El problema es que, advierte Guataquí, Colombia tiene el nivel más alto de trabajadores por cuenta propia de la Ocded y eso cambia todo el cálculo porque esos no son trabajadores asalariados. 

Si no reciben un salario, el cálculo es diferente y las recomendaciones de política pública también. En la mesa de negociación del salario mínimo se presenta cada año la distribución de trabajadores según su nivel de ingreso. De acuerdo con los cálculos de Fedesarrollo, este año ese promedio para los de salario mínimo es de apenas 15,7 por ciento, mientras que 43,7 por ciento están por debajo de ese ingreso.