19 Junio 2022

¿Cómo le irá a la economía con el presidente Petro?

El presidente electo tiene varias propuestas de reforma para la economía colombiana. Algunas podrían quedarse en el Congreso, sufrir muchos cambios o incluso quedarse guardadas en el escritorio de la Casa de Nariño por falta de apoyo. Analistas hablan sobre los retos que enfrentará la economía si las promesas de Petro se hacen realidad.

Durante las últimas tres semanas, el ahora presidente electo Gustavo Petro moderó su discurso sobre los temas económicos y sumó a su equipo de trabajo a académicos y economistas mucho más ortodoxos. Sin embargo, sus propuestas requieren una financiación robusta y la idea de terminar tan rápido con la industria extractiva podría volverse en su contra. 

Las declaraciones que durante años ha hecho Gustavo Petro sobre un Estado mucho más intervencionista y grande, sumadas a su propuesta de no firmar más contratos de exploración petrolera como parte de la transición energética, y a sus planes de aumentar el gasto público pesan entre los inversionistas. 

Javier Mejía, profesor de Economía e investigador asociado en Stanford University, advierte que “interrumpir abruptamente la actividad en el sector extractivo traería un desequilibrio profundo en las finanzas del Estado y en la balanza comercial. Eso, profundizado por un programa de gasto mucho más alto, soportado en un recaudo más angosto que grava profundamente al capital (todo lo cual ha sido en cierto momento sugerido como deseado por Petro) podría llevar al país a una recesión profunda”.

Con este panorama, se espera que el martes las acciones que se negocian en la Bolsa de Valores de Colombia (bvc), los títulos de deuda pública y la tasa de cambio del país vivan un episodio como el registrado en Chile y Perú tras las elecciones de Gabriel Boric y Pedro Castillo, respectivamente. 

Es decir, al menos el primer día de operaciones del mercado financiero tras la elección de Petro sería uno de grandes caídas y desvalorizaciones. Por esta razón, será importante que el nuevo presidente anuncie cuanto antes su gabinete, en especial los nombres de quienes estarán a cargo del Ministerio de Hacienda y la Dirección de Crédito Público, que pueden calmar a los mercados, como hizo Boric en Chile con el nombramiento del gerente del Banco Central como ministro de Hacienda. 

Sin embargo, otra preocupación del equipo de Gustavo Petro es que, pese a que algunos lo acompañan desde la alcaldía de Bogotá, la mayoría no tiene experiencia en gestión pública y casi ninguno en manejo del Estado, un reto adicional para el nuevo gobierno. 

Además, su programa de gobierno y sus declaraciones públicas hablan de cuatro años de mayor intervencionismo y proteccionismo de la economía nacional frente al resto del mundo. Por el tiempo que toma construir o reconstruir, así como fortalecer, las industrias del país, esto podría generar mayores costos para todos.

“Es un regreso al pasado, a un Estado gigante que quiere hacerlo todo solo pero que, sin resolver problemas como, por ejemplo, la corrupción o la ineficiencia del Estado, dificílmente veremos resultados importantes a nivel macroeconómico”, advierte Andrés Giraldo, profesor de Economía de la Universidad Javeriana.

Giraldo añade que otro problema del presidente será hacer pasar sus reformas por el Congreso. Al menos las que ha mencionado, porque poco ha hablado de una reforma laboral que genere un mercado más ágil y aumente la formalidad; una reforma tributaria estructural que le permita cumplir su plan de gasto y reducir los déficits y deuda del país; así como resolver realmente el problema pensional, ya que “lo que propone Petro es patear el problema hacia adelante y dejarle el problema a los siguientes presidentes”.

En contraste, Mario Valencia, analista de Conexión Análisis, señala que "este será un gobierno que por fin le va a prestar atención a los asuntos económicos estructurales: la producción, el empleo y la política tributaria. Por supuesto que en cuatro años no se pueden cambiar tres décadas de abandono de la agricultura y la industria, pero sí se establecerán las bases para que el país reduzca sus importaciones y las reemplace por trabajo colombiano".

Para el experto, la reforma tributaria del presidente electo será un termómetro de las capacidades del nuevo gobierno y qué tantas de sus promesas de campaña podrá cumplir. Y aunque su meta de recaudo es alta, "si se logran modificar aspectos regresivos como el impuesto a las empresas, a los más ricos, las exenciones y la evasión, será un avance significativo para las finanzas del país".