24 Octubre 2022

Crisis global: ¿Es Estados Unidos el culpable de todo?

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El presidente Gustavo Petro cambió su discurso económico para echarles la culpa de todos los males a Estados Unidos, pero la amenaza de la recesión mundial no viene solo de la potencia occidental.

El precio del dólar en máximos históricos en el mundo, la inflación más alta en varias décadas en la mayoría de los países y el miedo a una recesión que llegaría en 2023 se han convertido en el paisaje de los últimos meses. En Colombia, a ese paisaje se le suma la incertidumbre política. 

Lo que pasa dentro y fuera del país está llevando a que la tasa de cambio registre máximos históricos casi a diario. Al mismo tiempo, la deuda pública cae en valor y sube en tasa de interés; el Banco de la República sube su tasa de referencia para combatir la inflación y se espera que en 2023 el crecimiento de la economía sea menor. 

Ante este panorama –y luego de que sus declaraciones atizaran el nerviosismo del mercado financiero–, el presidente Gustavo Petro ha optado por culpar a Estados Unidos y hasta sugerirle soluciones para que su recesión no arrastre al mundo entero. Sin embargo, el asunto es más complejo de lo que parece.

Andrés Giraldo, profesor de Economía de la Universidad Javeriana, explicó que “si bien las subidas de tasas de interés de la Reserva Federal generan un desbalance en todo el mundo, se esperaría que ya el mercado las haya descontado, pues este banco central anuncia todos sus movimientos para que los mercados poco a poco vayan incorporando esa información dentro de sus expectativas”. 

Y agregó que si la Reserva Federal no atiende ahora el problema de la inflación, en un momento en el que su tasa de desempleo se mantiene baja, esto podría crear una espiral inflacionaria que más adelante obligará a medidas más estrictas que se pueden llevar por delante a muchos países, incluido Colombia. 

Pero esta no es la única razón de lo que sucede en el mundo. Ana Vera, economista jefe en In On Capital, explica que parte de la causa es el mayor gasto fiscal y las medidas de los bancos centrales para sobreponerse del covid-19. Sin embargo, añade que la razón principal es la guerra de Rusia con Ucrania, que ha interferido en la distribución de energía hacia Europa. "Como el mundo está conectado, esto implica distorsiones a nivel global”. 

Asia también tiene que ver. “China, con las cuarentenas estrictas, tampoco ha permitido que se recuperen las cadenas de suministros y en algunos puertos hay cuellos de botella", agrega Vera. Todo esto ha causado inflación alta en el mundo, especialmente para el segmento de energía, que tiene un "peso importante sobre los gastos de personas y empresas”.

Ante la inflación, los bancos centrales del mundo empezaron a subir las tasas de interés y anunciaron el fin de sus programas de expansión fiscal con los que llevaban cerca de una década inyectando liquidez a los mercados financieros, y con los que –especialmente en la pandemia– se aseguraron de enviar recursos a la mayoría de hogares en sus correspondientes países. 

Como se empezó a recortar esa liquidez de dinero en los mercados financieros, los inversionistas fueron mucho más selectivos. Los hogares recortan sus gastos y las empresas hacen lo propio. Esto es lo que ha causado la amenaza de recesión económica que, si bien se inició en Estados Unidos, también alerta a Europa, donde además los países intentan ahorrar energía para el invierno, porque no hay autosuficiencia y dependen del gas de Rusia.