13 Septiembre 2022

¿Cuáles son las alternativas para no quitar el subsidio a los combustibles?

Crédito: Yamith Mariño

El Gobierno ya anunció que los precios de la gasolina van a subir desde octubre.

Los precios de la gasolina de motor corriente y el acpm se han convertido en un problema para el nuevo Gobierno, que ya anunció incrementos desde octubre. Según el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, durante los primeros meses las subidas de los precios serán menores a 400 pesos cada una. 

La duda todavía es si se cumplirá o no la promesa del presidente Petro de solo subir el precio de la gasolina y no el de los derivados del acpm, para evitar un mayor impacto en los precios del transporte y los alimentos. 

El problema es que los derivados del acpm ni siquiera están en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). El que sí está es el acpm y hay expertos que indican que este combustible también tiene que subir para no generar más desequilibrios. Y si sube el acpm, suben sus derivados.

Una alternativa: aumentar la mezcla de biodiésel

Uno de esos derivados es el diésel, el principal combustible utilizado por el sector de transporte de carga, que ya está anunciando un paro si les suben el precio de su combustible. Como alternativa, Camilo Prieto, profesor de la maestría de energía y sostenibilidad de la Universidad Javeriana, sugiere que el país aumente la mezcla de biodiésel para generar ahorros de hasta 300 pesos en el galón de diésel. 

El cálculo de Prieto es que los ahorros serían de hasta 50.000 millones de pesos porque el precio internacional del aceite de palma, que sirve de base para el biodiésel, ha disminuido. Así, el precio de este combustible puede mantenerse estable y esos 50.000 millones de pesos, en lugar de darse a los consumidores, se enviaría al FEPC para cerrar el déficit. 

Otra idea, que viene del mismo presidente Gustavo Petro, es que los impuestos a los combustibles líquidos no se calculen sobre un porcentaje del precio, sino con una tarifa fija. Es decir, que, por ejemplo, el IVA no sea el 5 por ciento sobre el valor de la gasolina, sino un número fijo de pesos o de UVT para que sea más estable y no se afecte por el incremento de precios. 

Por su parte, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) le ha sugerido al Gobierno que incluya la deuda del FEPC dentro del presupuesto del mismo año en el que se genera la deuda. Así, en el presupuesto general de 2022 tendrían que estar incluidos los 49 billones de pesos de déficit que se calculan para este año: 14,2 billones de pesos que pagó el gobierno anterior y 35 billones de pesos que el CARF estima sería el hueco de los combustibles entre abril y diciembre de este año.

Así, si suben los precios para cerrar la brecha entre los precios locales y los internacionales, el déficit sería más manejable en los próximos años. Incluso, cuando en el mundo bajen los combustibles, el fondo podría volver a ahorrar para una nueva eventualidad.