25 Octubre 2022

Cuando José Antonio Ocampo no está, Gustavo Petro hace fiesta

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

Mientras el ministro de Hacienda atiende las reuniones de la Cepal en Argentina, el presidente Petro acordó con los congresistas eliminar de la reforma tributaria el impuesto a las pensiones altas y modificar los impuestos a empresas mineras y de hidrocarburos.

El presidente Gustavo Petro lideró este martes las negociaciones de lo que será la segunda ponencia de la reforma tributaria que se discutirá en las plenarias de Senado y Cámara de Representantes. En ausencia del ministro de Hacienda, Petro anunció dos cambios principales. 

Un punto sensible del proyecto era la idea de bajar el umbral desde el que los pensionados deben pagar impuesto de renta, dado que muy pocos adultos mayores reciben una pensión y quienes tienen una de más de 10 millones de pesos son solo 1,4 por ciento. El presidente Petro anunció que este impuesto se eliminará.

Menos de 24 horas antes, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, había defendido desde Argentina la idea de que los pensionados con más de 10 millones de pesos pagaran el impuesto sobre la renta, pues este ingreso está altamente subsidiado en Colombia y además el ahorro estuvo exento de impuestos mientras quien lo recibe era trabajador. Pero eso no le impidió salir a apoyar al presidente Petro en su cuenta de Twitter.

Además, el mandatario acordó con los congresistas que las regalías que pagan las empresas extractivas no sean deducibles sobre el impuesto a la renta, pues están explotando el subsuelo colombiano.

En cuanto a la sobretasa del impuesto sobre la renta para las empresas petroleras y carboníferas, el Gobierno y los congresistas acogieron la propuesta de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP) de condicionarla a los precios internacionales de ambos productos, de modo que si el precio internacional es muy bajo, no se cobraría la sobretasa; si es alto, dependiendo del precio y el promedio de los últimos 20 años, las tarifas serían de 5 por ciento, 10 por ciento o 15 por ciento.

El presidente Petro explicó que el espíritu de la reforma tributaria es aumentar la capacidad del Estado de recaudar impuestos para pagar las mayores obligaciones financieras que tiene y mejorar la “justicia social”.