31 Agosto 2022

El dolor de cabeza que resulta subsidiar los combustibles

El presidente de Asofiduciarias, Germán Arce, dijo en el Congreso que es mejor buscar otras alternativas para que los alimentos no se encarezcan por cuenta del aumento en el precio de los combustibles, porque seguir subsidiándolos no es, para nada, una buena idea.

El déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) sería de, al menos, 33 billones de pesos este año, incluso descontando los 14 billones de pesos que ya se pagaron. La cifra contrasta con la meta de la próxima reforma tributaria, que busca recaudar 25 billones de pesos adicionales en 2023, menos que el hueco que hay pagar por los combustibles líquidos. 

Germán Arce, presidente de Asofiduciarias, hizo esta comparación mientras hablaba de la reforma tributaria del nuevo Gobierno, en una de las audiencias públicas que por ley debe hacer el Congreso como parte del debate de cualquier proyecto. 

Arce explicó que el fondo de los combustibles termina subsidiando a muchos consumidores que no lo necesitan, como él. Por esa razón, sugirió modificar o eliminar este fondo y buscar otras soluciones para evitar el incremento del precio de los alimentos –y de otros bienes indispensables– por el aumento de los precios en el transporte terrestre. 

Como también fue ministro de Minas y Energía, Arce explicó que en 2016 tuvo que renunciar a su cargo, justamente, por proponer una reforma a la fórmula con la que se calcula el precio máximo del combustible cada mes. El exministro recordó que la mitad del costo de la gasolina y el acpm ni siquiera depende del precio internacional de los combustibles, sino de los márgenes que reciben los distribuidores y comercializadores y los impuestos regionales, entre otros.

Sin embargo, le recomendó al ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, que modifique el FEPC para resolver un problema que el próximo año sería superior a lo que intenta recaudar la tributaria que se está discutiendo. Esto sucede, además, porque los déficits del FEPC suelen pagarse al año siguiente, es decir que el subsidio que se está generando este año por mantener el nivel del precio del combustible, que ya es la mitad del precio internacional, debe pagarse con los recursos de 2023. 

Por esta razón, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) le sugirió al gobierno anterior –y ahora al nuevo– que cambie la forma de pagar el déficit, para que ocurra en el mismo año en el que se causa el hueco. Así, en 2022 aprovechando que el país tiene más espacio fiscal, se puede saldar la deuda de los combustibles y al mismo tiempo cumplir la Regla Fiscal, lo que también les quitaría presión a las finanzas de la nación el próximo año.