21 Octubre 2022

“El presidente (Petro) está mal informado“: presidente ACP

Francisco Lloreda afirma, además, que el sector de petróleo y gas ya está pagando la reforma tributaria.

Francisco Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), habló con CAMBIO sobre la visión de las empresas de hidrocarburos en el nuevo gobierno, la incertidumbre en la que viven hace dos meses y su aporte a la transición energética. 

CAMBIO: A dos meses de terminar el 2022, ¿cuál es su balance del año?

Francisco Lloreda: Este ha sido un año sui generis para la industria nacional e internacional. Ante la nueva realidad energética, en el mundo entero se valora la autosuficiencia energética como la de Colombia, que de todos modos no ha sido ajena a esta realidad. Los mayores precios de las materias primas no se tradujeron en mayores inversiones para el sector pues hay mucha cautela sobre el futuro. 

CAMBIO: Dice el presidente Petro que la reforma tributaria permitirá, ahora sí, distribuir las ganancias del petróleo. ¿Qué opina? 

F.Ll.: El presidente está mal informado, en los primeros meses de 2023 va a recibir 24,6 billones de pesos adicionales por los mayores precios del petróleo, eso supera el recaudo esperado de la reforma tributaria. Este sector ya está pagando la reforma tributaria pues a mayor precio del crudo, mayores son los ingresos para la nación incluso con el actual estatuto tributario. 

CAMBIO: ¿Cómo es la relación entre el gremio y el presidente Petro? 

F.Ll.: Es una relación en construcción, pero mentiría si digo que es fluida. Hay prevención de algunos miembros del gobierno hacia el sector, pero espero que con el tiempo encontremos puntos en común porque siendo este un sector tan importante para el país, no deberíamos tener tantas diferencias con el gobierno. 

CAMBIO: El gobierno ya quitó de la reforma tributaria el impuesto a exportaciones, ¿cómo van las negociaciones de los demás puntos que les afectan?

F.Ll.: El impuesto a las exportaciones se quitó porque no tenía sustento legal e incluso incumplía varios acuerdos que ha firmado Colombia. Nosotros propusimos una sobretasa del impuesto de renta según el precio del petróleo de modo que a mayor precio, mayor sobretasa, pero manteniendo la deducibilidad del pago de regalías. El gobierno y los congresistas acogieron la sobretasa, aunque tenemos reparos, y seguimos trabajando en que nos permitan seguir deduciendo las regalías como un gasto en el impuesto sobre la renta. 

CAMBIO: ¿Cómo quedarían sus impuestos con la reforma tributaria? 

F.Ll.: La suma de no poder deducir en la renta lo que pagamos de regalías y el impuesto a los dividendos haría que nuestra tasa efectiva de tributación suba de 67 por ciento a 81 por ciento, pero Corficolombiana publicó recientemente que, según sus cálculos, nuestra tasa llegaría a 87 por ciento. El promedio de tributación para el sector en América Latina es de 50 por ciento. Estamos preocupados por la industria y por el país porque destruir esta industria es impactar negativamente el desarrollo del país. 

CAMBIO: ¿Cuál es el mensaje con el que han llegado al gobierno en este tema? 

F.Ll.: El objetivo de una reforma tributaria es aumentar el recaudo. Como está planteado el proyecto, conduciría a que el recaudo termine siendo menor al que tendría si no nos grava así; los proyectos sociales disminuirían en 20 por ciento y la producción petrolera caería y eso, a su vez, bajaría los ingresos de las empresas y del gobierno. El remedio terminaría siendo peor que la enfermedad. Otra de nuestras propuestas es que la sobretasa a la renta sea equivalente a la que tiene el sector bancario, esta industria no debería cargar con la mitad de la reforma tributaria.

CAMBIO: ¿Cuál es su visión sobre 2023?

F.Ll.: Incertidumbre total. Lo que pase en 2023 va a depender de lo que ocurra con la reforma tributaria y la política absurda de no firmar nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos, así como del compromiso real que tenga el gobierno con las entidades correspondientes para sacar adelante los proyectos que ya están en curso y que requieren inversiones, pero también voluntad política traducida en que no enreden más la regulación y que las empresas puedan operar tranquilas.

CAMBIO: ¿Cuál es su percepción sobre la seguridad pública en el país?

F.Ll.: La seguridad se ha resquebrajado en el campo y en la ciudad. Se ha ido gestando un ambiente de anarquía y de todo vale. Ojalá el gobierno nacional logre darle una pronta solución. Desde el gremio solo tenemos total gratitud con las fuerza pública por su trabajo en las zonas en las que operamos. 

CAMBIO: Una de las grandes apuestas del gobierno es la transición energética. ¿Qué plantean desde el sector para cumplir ese objetivo?

F.Ll.: Lo primero es reconocer que Colombia ha avanzado mucho en diversificación energética, tanto que en 2023 aproximadamente el 14 por ciento de la matriz eléctrica estará explicada por energía solar y eólica. Desde el punto de vista eléctrico, Colombia ha cumplido con sus metas de transición energética. 

El desafío es la matriz energética y el uso de combustibles. La mayoría de la matriz depende del uso de combustibles líquidos, pero debemos ser realistas: la razón por la que eso pasa es el parque automotor. Se estima que en 2050 el país tendría 50 millones de vehículos y el 75 por ciento serían dependientes de combustibles líquidos, pero cambiar el parque automotor nos tomaría entre 20 y 30 años. 

La transición energética pasa por un cambio de hábitos y de medios de transporte. Pero dicho lo anterior, y el ministro Ocampo lo tiene claro, hay tres transiciones que el país debe hacer. La primera es la productiva y laboral, impulsando sectores en las regiones que sean más limpios y que generen empleos de calidad. 

La segunda es la exportadora y eso no pasa de la noche a la mañana. Hay que conseguir que la diversificación de las exportaciones logre que el país reemplace los recursos que hoy recibe por la venta de petróleo. Y la tercera, que está relacionada con las otras dos, es la macroeconómica y fiscal.