16 Agosto 2022

El primer encuentro de Petro con los empresarios no fue tan feliz

Crédito: ANDI

La Andi, el gremio que reúne a los grandes empresarios, y el presidente Petro coinciden en la necesidad de industrializar al país, pero a los empresarios les preocupa que el Estado los ahorque a punta de recaudo y que el gobierno quiera acabar con el negocio de los hidrocarburos.

El cierre del congreso de la Andi en Cartagena fue el encuentro cercano entre el nuevo presidente Gustavo Petro y los empresarios del país, quienes, a diferencia de otros congresos, aplaudieron poco y en momentos muy puntuales. 

Uno de los más aplaudidos ocurrió cuando el presidente destacó la necesidad de impulsar la industrialización del país, así como de aprovechar la eficiencia en la emisión de carbono como una ventaja comparativa de Colombia en los mercados internacionales. 

Pero mientras que el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, generó un optimismo moderado, el presidente Petro dejó más preocupaciones que tranquilidades. 

Para el nuevo gobierno es un inamovible que la reforma tributaria recaude 25 billones de pesos, de los cuales cerca de 16 billones serían aportados por las empresas, que alegan que la carga tributaria sería demasiado muy alta. Como respuesta, el ministro Ocampo señaló que, si quieren mantener los  beneficios, deben entregarle alternativas de recaudo. 

El presidente Petro invitó a los empresarios a ser partícipes de un crecimiento económico más equitativo, que aporte a la disminución del hambre y la pobreza. Los empresarios respondieron recordando que en 2021 apoyaron al gobierno de turno en el diseño de una tributaria que volvió a poner la tasa de renta para empresas en 35 por ciento y le otorgó al país 11 billones de pesos adicionales. 

Aunque el gremio de empresarios agradeció que el presidente reiterara su compromiso de impulsar las energías limpias, para ellos es preocupante que el nuevo gobierno insista en no firmar nuevos contratos de exploración y aumentar sensiblemente los impuestos a la industria de los hidrocarburos, que apoya la confiabilidad de la matriz energética. 

Algunos asistentes al Congreso de la Andi dicen que salieron divididos en dos grupos: los del optimismo moderado, en parte gracias a la seriedad con la que Ocampo ha hablado del compromiso de cumplir las metas fiscales y mejorar las cuentas del país, y los preocupados por un discurso presidencial que no tuvo anuncios o explicaciones concretas sobre cómo el nuevo gobierno implementará impuestos por productividad a la tierra, impulsará la industrialización, como su ejemplo de Corea del Sur, e impulsará la conectividad de energías limpias de toda América.