10 Agosto 2022

Embutidos sí están en la lista de ultraprocesados con impuesto

Crédito: Yamith Mariño

Aunque el Gobierno escribió en la exposición de motivos que comidas como la butifarra y la salchicha son parte de la canasta básica, en la lista de comidas ultraprocesadas se incluyeron esos productos.

Cada proyecto de ley que se presenta ante el Congreso tiene dos documentos: la exposición de motivos, en la que los autores del proyecto argumentan cada artículo que proponen; y el proyecto de ley con todo su articulado.

En el caso de la reforma tributaria del ministro José Antonio Ocampo, la exposición de motivos ocupa 130 páginas de razones para crear nuevos impuestos, reducir beneficios y eliminar otros. El proyecto de ley, por su parte, ocupa 48 páginas. 

Pero hay contradicciones entre ambos. En la exposición de motivos, cuando se mencionan los impuestos a alimentos ultraprocesados, el texto que presentó el Gobierno dice que “considerando la importancia de algunos de estos productos en la canasta básica de los hogares colombianos, algunos bienes no serán gravados por este impuesto para no afectar el ingreso de los hogares más vulnerables, entre los que se destacan la mortadela, la butifarra, el salchichón, entre otros”.

Este párrafo hace referencia a la lista de alimentos ultraprocesados que incluye la partida arancelaria de “embutidos y productos similares de carne, despojos o sangre; preparaciones alimenticias a base de estos productos”, de la que hacen parte justamente las salchichas, salchichones, morcilla, butifarra, jamones, entre otros. 

En el texto del proyecto de ley, que es el único con aplicación legal en el país cuando se apruebe la reforma, no hay excepciones, de modo que todos estos productos, que la exposición de motivos considera de la canasta familiar quedarían gravados.

Además, la exposición de motivos habla de no gravar la canasta básica familiar, pero esto no podría cumplirse a rajatabla porque este concepto no está definido. 

Lo que sí existe es una canasta básica construida por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), que cada diez años se revisa y ajusta, según lo que más consumen en promedio los hogares colombianos. Con esta lista como base, el Dane mide, por ejemplo, la inflación o la capacidad de comprar esa canasta básica.

En conclusión, por ahora la morcilla, la butifarra, las salchichas, el salchichón y el jamón serían gravados con el 10 por ciento sobre su valor, en la misma bolsa del  chocorramo, el gansito, los chocolates, las galletas con azúcar añadido y los cereales, entre otros. 

Pero el debate de la reforma tributaria apenas inicia, así que hay varias salidas. La primera es que el Congreso decida eliminar ese artículo de la reforma. Esto se puede hacer por dos caminos: que en la reuniones entre congresistas ponentes y el Gobierno se acuerde eliminar el artículo para la primera ponencia, que se debatirá en las comisiones económicas; que en el debate de las comisiones se apruebe por mayoría una proposición que elimine el artículo, con o sin el aval del Gobierno.

Otra posibilidad es que, para la primera ponencia, se agregue una proposición que elimine esa partida arancelaria o se le agregue una excepción que saque algunas comidas específicas y cumplir con lo que promete la exposición de motivos.

CAMBIO supo que en el Ministerio de Hacienda ya han pensado en el asunto y consideran agregar esta excepción para la primera ponencia.