8 Septiembre 2022

Europa sube tasas de interés y espera más inflación y menos crecimiento

Crédito: Yamith Mariño

Mientras los precios de los alimentos sigan altos, las tasas seguirán subiendo, y la economía desacelerándose.

El Banco Central Europeo (BCE) sorprendió en la mañana del 8 de septiembre con un segundo incremento agresivo de las tasas de interés, al aumentarlas en 0,75 puntos porcentuales, lo que dejó el tipo de referencia en 1,25 por ciento. 

Lo más preocupante es que advirtió que las tasas seguirán subiendo hasta que se logre controlar la inflación, lo cual significa que es muy probable que la economía se contraiga aún más. 

En efecto, el BCE actualizó sus proyecciones de crecimiento económico para los próximos años y ahora espera que la Unión Europea crezca 3,1 por ciento en 2022, 0,9 por ciento en 2023 y 1,9 por ciento en 2024. 

Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó que mientras los datos económicos muestran que la inflación seguirá alta por más tiempo de lo previsto, también se evidencia que la Zona Euro se estancará más adelante en este mismo año “y en el primer trimestre de 2023”. 

El problema de tener expectativas de menor crecimiento económico con una inflación todavía alta es que Europa es mucho más propensa a entrar en un proceso de estanflación; es decir, una economía que no crece o decrece a la vez que sus precios se mantienen altos y no bajan tan rápido como se esperaría porque, esta vez, su inflación no depende de un acelerado consumo interno, sino del choque externo que elevó los precios de la energía en la región. 

En ese sentido, los empresarios en Europa también empiezan a advertir que, ante los altos costos de la energía que encarecen la producción de alimentos, la Unión Europea podría pasar un invierno más frío por cuenta de las limitaciones en el uso de la energía y con alimentos más costosos y con menor disponibilidad.

Los resultados de la rueda de prensa del BCE y las expectativas sobre el futuro económico de la Unión Europea tienen a los mercados financieros en Europa operando a pérdidas en sus últimas horas de negociación de la jornada. Del otro lado del océano, Wall Street opera cerca del 0 por ciento, pero también en rojo.