27 Septiembre 2022

José Antonio Ocampo cede con las bebidas azucaradas y los ultraprocesados. ¿Cuál sería ahora el impuesto?

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El ministro de Hacienda anunció cambios en los llamados impuestos saludables.

La reforma tributaria continúa su trámite. Mientras llega la primera ponencia a las comisiones económicas del Congreso, los ponentes y coordinadores ponentes siguen haciendo cambios y el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, sigue en sus cálculos. 

En la primera reunión de la semana, Ocampo dijo que lo más probable es que la primera ponencia llegue al Congreso en la primera semana de octubre. Además, dijo que son los ponentes y los coordinadores ponentes los que acuerdan los cambios en su proyecto de ley y que además de los anunciados, hay varios más. 

Uno de los más llamativos es el del impuesto a las bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados. Luego de la discusión sobre si esta medida incrementaría o no el gasto de las familias más vulnerables del país, se decidió un periodo de transición “de un par de años”, según el ministro Ocampo. 

La medida empezaría con un impuesto de 0 pesos para las bebidas azucaradas con menos de 6 gramos de azúcar por cada 100 mililitros de bebida. El rango entre los 6 a los 10 gramos por 100 mililitros pagaría la tarifa más baja (18 pesos, según el proyecto). Las de más de 10 gramos de azúcar por cada 100 mililitros, pagaría 35 pesos*. 

El ministro advirtió que este cambio viene con medidas más estrictas en el gramaje del azúcar y una tarifa de impuesto más alta después de este periodo de transición.

En el borrador inicial, el impuesto empezaba cuando la bebida superara los 4 gramos de azúcar por 100 mililitros. Entre los 4 y 8 gramos de azúcar en 100 mililitros, la tarifa era de 18 pesos; si superaba los 8 gramos por cada 100 mililitros, se cobraban 35 pesos por cada 100 mililitros de bebida.

En el caso de los alimentos ultraprocesados, el ministro advirtió que la lista sacará los productos “más polémicos”, como el salchichón y la butifarra. Además, excluirá a los pequeños productores de estos alimentos, como las panaderías, para cumplir su promesa de que el mojicón no tendrá impuesto.

Otros cambios

El impuesto de renta para el sector financiero sería de 40 por ciento, ya que la sobretasa pasaría de 3 puntos porcentuales a 5 puntos porcentuales. Lo que no aclaró Ocampo es si la medida será provisional o permanente. La sobretasa actual (de 3 puntos porcentuales) es temporal y se supone que finalizará en 2025.

Las empresas extractivas de petróleo y carbón también recibieron noticias. Para las petroleras, la medida de no poder deducir sobre el impuesto a la renta lo que ya pagaron por regalías se cambia por una sobretasa de 5 puntos porcentuales en la renta. 

Y para el impuesto a las ventas externas de carbón y petróleo, se añadió que el precio base para cobrar el impuesto se calculará con el promedio de los últimos 20 años. En el caso del petróleo, eso significa que la línea para cobrar el impuesto ya no será 48 dólares por barril sino 78 dólares por barril; en carbón, el precio base estaría por encima de los 80 dólares por tonelada para el primer año.

Con todos estos cambios, el ministro Ocampo dice ahora que la meta de los 50 billones de pesos en cuatro años incluye 25 billones que se lograrán con medidas antievasión y antielusión. Eso significa que la reforma pretende recaudar, en realidad, 25 billones de pesos en cuatro años.

*En la reunión de este martes, la idea del impuesto a las bebidas azucaradas volvió a cambiar. Ahora será gradual entre 2023 y 2025, cuando entrará el impuesto en pleno. Para lograrlo, en 2023 las bebidas que tengan hasta 6 gramos de azúcar por cada 100 mililitros no pagarán impuesto; entre más de 6 y 10 gramos por cada 100 mililitros tendrá una tarifa intermedia y si supera los 10 gramos por 100 mililitros, pagará la tarifa más alta. 

El ministro Ocampo no dio detalles sobre las tarifas del impuesto y tampoco dijo cómo funcionará en 2024, pero en 2025 se espera que los rangos sean: de 0 a 5 gramos de azúcar por cada 100 mililitros sin impuesto; entre más de 5 y 9 gramos de azúcar por cada 100 mililitros con tarifa intermedia, y si supera los 9 gramos de azúcar se le cobraría una tarifa de 65 pesos por cada 100 mililitros que contenga el envase.