8 Noviembre 2022

La Aerocivil negó la unión de Avianca y Viva Airlines

Crédito: Foto ilustración: Yamith Mariño

La unión habría provocado el monopolio sobre 16 rutas. El ente consideró que los consumidores podrían verse perjudicados porque el nuevo agente tendría más facilidades, incentivos y menores riesgos al aumentar sus precios, reducir frecuencias, cancelar rutas o reducir servicios complementarios.

Por: Juliana Ramírez

El Gobierno nacional, a través de la Aerocivil, negó la integración entre Avianca y Viva Airlines con el argumento de que afectaba la libre competencia. Avianca y Viva participan en 59 rutas nacionales, que movilizan el 93,7 por ciento del tráfico aéreo del país. De estas rutas, en 29 participan de manera coincidente. Si se hubiera autorizado la integración, ese grupo económico habría alcanzado el monopolio en 16 rutas nacionales.

“Los indicadores económicos que se usaron para evaluar esta integración muestran un deterioro potencial considerable. En términos de libre competencia, significaría un retroceso y volver a niveles que no se veían en el país hace más de siete años”, aseguró la autoridad aeronáutica. 

Guillermo Reyes, ministro de Transporte, dijo que en los últimos dos meses recibió la visita de más de 17 representantes de empresas aéreas nacionales e internacionales para ser tenidos en cuenta en esta decisión. 

La Aerocivil afirmó que los consumidores podrían verse perjudicados en la medida en que el ente integrado (Avianca, Viva Air y Viva Perú) tendría más facilidades, incentivos y menores riesgos al aumentar sus precios, reducir frecuencias, cancelar rutas o reducir servicios complementarios, entre otros.

La causal de empresa en crisis

El 29 de abril de 2022 Avianca anunció la compra del ciento por ciento de las acciones de Viva. Una semana después, se hizo pública la creación del Grupo Abra entre Avianca y Viva. El 8 de agosto, Avianca solicitó ante la Aerocivil la integración de las dos aerolíneas con el pretexto de que ambas empresas estaban en crisis. La solicitud no caló en la Aerocivil porque las aerolíneas no lograron probar la magnitud de dicha crisis, que hubiese hecho inviable su operación en el mercado.

En este trámite también era necesario probar que no había otra alternativa, con otro actor que no pusiera en riesgo la libre competencia. Viva no probó que hubiera hecho la gestión. Tampoco se logró comprobar que el daño a la competencia generado por la transacción era menor que aquel que provocaría la salida del mercado de Viva.

En los próximos diez días, las aerolíneas podrán radicar ante la Aerocivil sus recursos de reposición.