23 Agosto 2022

La banca privada también quiere llegar al campo

Crédito: Colprensa

La ministra de Agricultura quiere hacer una gran banca pública que financie a los campesinos. Sin embargo, los bancos privados también están dispuestos a entrar a competirle con sus propias ofertas.

Cecilia López, ministra de Agricultura, ha repetido desde su designación en el nuevo gobierno que, como parte de su plan para impulsar la producción agropecuaria, quiere que el Banco Agrario y Finagro vuelvan al Ministerio de Agricultura para que retomen “su vocación real”. 

López dice que cuando Finagro y el Banco Agrario salieron de su ministerio para entrar al Grupo Bicentenario, la holding financiera del gobierno que está bajo la tutela del Ministerio de Hacienda, perdieron su vocación de apoyar a los campesinos con mejores condiciones crediticias y empezaron a operar “con la lógica de los bancos privados”. 

Por esta razón su plan, una vez tenga el mando de ambas instituciones, es “crear una gran banca pública nacional” que llegue a toda la ruralidad y a “los más pobres” con una oferta financiera más atractiva y con el respaldo de un fondo de garantías. Así, el Estado se encargaría de financiar los proyectos de desarrollo agropecuario.

Pero la banca privada le ha propuesto a la ministra que no llegue sola. Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, reconoció que los bancos privados “abandonaron al campo” pero que están listos para trabajar de la mano del nuevo gobierno. “Es muy importante que la ministra sepa que cuenta con unos aliados en el sector financiero". Sin embargo, también advirtió que hay que definir muy bien qué está pensando López cuando habla de banca pública y banca privada,  para no hacer un esfuerzo doble. "Creo que el modelo de banca pública-banca privada es un complemento que permite que lleguemos a muchos más sectores y a muchas más personas”.

La idea que proponen Mora y, en general, los miembros de Asobancaria, es que los bancos privados también lleguen al campo con sus ofertas financieras. Al fin y al cabo, el sector privado ha ganado mucho terreno en estrategias como la de los corresponsales bancarios, que se pueden instalar en pequeños negocios de las cabeceras municipales; las billeteras digitales y otros canales virtuales, como los que se utilizan hoy para enviar las transferencias monetarias a los más pobres.