20 Septiembre 2022

La economía está cayendo. ¿Culpa de Petro?

Crédito: Yamith Mariño

Desde el año anterior los expertos habían proyectado que a partir del segundo semestre de 2022 la economía empezaría a reportar números más bajos.

Según los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en julio la economía nacional creció apenas 6,4 por ciento, menos de la mitad de lo que lo hizo el mismo mes de 2021 y 2 puntos porcentuales menos que el crecimiento anual de junio.

En el reporte del Dane se lee que, de nueve categorías de actividades económicas analizadas en julio, solo una reportó un crecimiento anual superior al de junio: actividades inmobiliarias, con 2 por ciento, apenas 0,1 punto porcentual frente al reporte del mes anterior. 

Si se dividen las actividades económicas entre primarias, secundarias y terciarias, se evidencia que las tres reportaron variaciones negativas. No es la primera vez que eso sucede este año. En enero y en mayo, el ISE reportó una variación total de -1,1 por ciento mensual; en el primer caso, las tres categorías de actividad económica reportaron variaciones negativas y en mayo dos de tres categorías retrocedieron.

En esta oportunidad, las actividades primarias retrocedieron 0,3 por ciento; las secundarias bajaron 0,7 por ciento y las terciarias lo hicieron en 0,2 por ciento. Aún así, el desempeño de la economía está 7,9 puntos porcentuales por encima del nivel de febrero de 2020, el último mes de actividad normal antes de que Colombia sintiera el impacto de la pandemia. 

Si se revisa el comportamiento de la economía en lo corrido del año, entre enero y julio el país acumula un crecimiento del PIB de 9,87 por ciento, superior al 9,49 por ciento que reportó en los primeros siete meses de 2021. 

ISE julio 2022

Desde el año anterior los expertos habían proyectado que a partir del segundo semestre de 2022 la economía empezaría a reportar números más bajos y, de hecho, el mercado reconoció en junio que los resultados de la economía ya dejaban ver que los reportes de PIB con crecimiento a doble dígito ya eran cosa del pasado. 

Hay varias razones por las que esto sucede. La primera de ellas es que en el segundo semestre de 2021 la reactivación económica tomó más fuerza y, por lo tanto, reportó los números más grandes. Eso hace que ahora la economía tenga una base de comparación más alta y por lo tanto más difícil de superar. El caso contrario fue 2020, que tuvo caídas tan grandes que era casi imposible que en 2021 los números de crecimiento económico no fueran notablemente más grandes. 

A esto se suma que, una vez recuperada la economía, el país retoma su ritmo normal y con un PIB potencial cercano al 3,5 por ciento anual, en el segundo semestre del año se ven números que van un poco más acordes con esa proyección. 

Finalmente, al país también le pasan factura el contexto internacional de países como los europeos y Estados Unidos entrando en desaceleración, una amenaza cada vez más real de recesión en 2023, según el Banco Mundial y la alta inflación que ha obligado a subir las tasas de interés.