6 Diciembre 2022

La verdad sobre la inversión extranjera

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

Mientras algunos celebran que en el acumulado del año la inversión extranjera casi duplicó a 2021, otros advierten la desaceleración del tercer trimestre. El ministro de Hacienda, por su parte, resalta la recuperación de octubre y noviembre. ¿Qué está pasando?

Según el Banco de la República, entre enero y septiembre de este año  ingresaron 13.489 millones de dólares por inversión extranjera. De estos, 10.382 millones de dólares ingresaron por inversión extranjera de largo plazo o directa; y 3.106 millones de dólares, por compras de activos financieros. 

Las cifras, pese a la desaceleración del tercer trimestre, ya superan al acumulado de todo 2021 (9.381 millones de dólares) y de 2020 (7.459 millones de dólares). De hecho, dejan al país cerca de su resultado de 2019, el último año en condiciones normales antes de la crisis de la pandemia, cuando en los cuatro trimestres entraron 13.989 millones de dólares de inversión extranjera. 

Estos recursos son la principal fuente de financiación del déficit de cuenta corriente del país, que para el tercer trimestre de este año llegó a 7,2 por ciento del PIB, un punto récord que solo había alcanzado una vez en 2015 con la caída internacional de los precios del petróleo. Según el Banco de la República, este déficit terminará 2022 cerca de 6 por ciento, lo que significa que en los últimos tres meses del año logramos, entre otras cosas, desacelerarnos lo suficiente para comprarle menos al mundo y cerrar la diferencia entre las importaciones y las exportaciones.

Qué pasa con las inversiones extranjeras

Javier Mejía, profesor de economía en Stanford, dijo que “la cifra en principio es bastante buena, pero los defensores del Gobierno son muy optimistas en redes sociales; ignoran un elemento muy importante de la historia y es que la inversión extranjera directa (IED) es una variable con mucha inercia en el sentido de que representa decisiones de inversión de largo plazo”. 

Por  ejemplo, explicó Mejía: "una oferta pública de adquisición (OPA) como las ocho que lanzaron Grupo Gilinski y sus socios árabes este año por las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño, es inversión extranjera de más del 10 por ciento, que –por lo general– significa la compra del control de la empresa o una asociación con alguien más o una expansión, y eso se planea con tiempo; es decir, esas inversiones son el resultado de procesos de planificación largos. Hay que entender que la plata que entra este año es el reflejo de decisiones que se tomaron hace uno, dos o hasta cuatro años atrás”.

En el mismo caso de las OPA de Gilinski, que representan aproximadamente el 18 por ciento de la entrada de recursos de inversión extranjera al país durante 2022, analistas del mercado insisten en recordar que esta es una operación extraordinaria que no se presentará en los años siguientes y que sí tiene un efecto en las cifras que se están viendo este año. 

Algo similar ocurrió con la venta de Isagen en 2016. La operación obligaba a que las cifras se evaluaran con y sin los recursos de la venta de la hidroeléctrica para evaluar el desempeño de la economía colombiana y el comportamiento e interés de los inversionistas colombianos por el país. 

Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research para Colombia, añadió: “Este es un año muy interesante porque ha llegado inversión extranjera a muchos sectores. Cuando nos ponemos a mirar por dónde ha llegado inversión, vemos que es a todos los sectores y también hay una operación muy importante que es la operación Gilinski, y eso lo que nos muestra es que, en un año difícil internacionalmente, con aumento de tasas de interés con menor liquidez internacional, ha seguido llegando inversión extranjera a muchos sectores de la economía colombiana”. 

En el caso de las inversiones de portafolio, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, ha sido insistente durante las últimas semanas en mostrar que desde la segunda semana de octubre los flujos de inversión hacia el país se han recuperado, acompañados de una menor tasa de cambio y menores tasas de interés para la deuda del Gobierno.

Sin embargo, advirtió Mejía, las cifras de inversión extranjera también muestran que, al tiempo que están aumentando las inversiones de colombianos en el exterior, el ritmo de llegadas de inversión extranjera al país se desaceleran. 

El equipo de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia advirtió que si se evalúan solo las cifras del tercer trimestre de 2022, “las entradas de recursos con vocación permanente por parte de extranjeros pasaron de representar el 5,7 por ciento del PIB en el segundo trimestre a 3,9 por ciento del PIB para el tercer trimestre”. Sin embargo, el equipo también advirtió que las salidas de capital colombiano ahora representan una menor proporción de la economía nacional.

Para 2023, Téllez concluyó: "Es predecible que no llegue tan fuerte el año entrante, sobre todo por esta operación puntual, que no se repite tan fácilmente, es una operación muy grande para el tamaño de la economía colombiana. Entonces va a haber algo de desaceleración en general, pero hay que aislar el efecto de la operación Gilinski”.