29 Septiembre 2022

Las tasas de interés le pisan los talones a la inflación: llegaron a 10 por ciento

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El Banco de la República sigue luchando contra la inflación con las tasas de interés, que subieron otro punto porcentual para el próximo mes.

Al mejor estilo europeo y estadounidense, el Banco de la República lleva seis meses imponiendo los incrementos de tasas de interés más agresivos. Este jueves, la Junta Directiva del emisor decidió nuevamente subir en un punto porcentual la tasa de interés de referencia, para ubicarla en 10 por ciento. 

Pese al esfuerzo, las tasas de interés por debajo  de la inflación, que se ubicó en 10,84 por ciento anual en agosto, lo que hace difícil que la política monetaria llegue al deseado terreno restrictivo que obligue a los precios a bajar ante una menor demanda de la economía. 

Mientras el resultado de la resta entre la inflación y las tasas de interés siga siendo un número en positivo, o cercano a cero, para los colombianos sigue siendo más barato conseguir dinero prestado que ahorrar. Y eso, sumado al entorno internacional de mayores costos de producción, inflación mundial y guerra, no ayuda a presionar la inflación hacia abajo. 

Otra preocupación de las autoridades es que los hogares que  aprovecharon las tasas de interés bajas en su momento, ahora no puedan responder con sus obligaciones crediticias por la inflación y la desaceleración de la economía.

Según los cálculos de la Superintendencia Financiera, además del rápido crecimiento que tuvo el endeudamiento en la primera mitad del año, la carga financiera de los hogares también se multiplicó.

En 2021, la proporción de dinero que destinaban los hogares al pago de tarjetas y créditos era de 26 por ciento. Al cierre de julio de este año, ya había llegado a 32 por ciento. Además, según la Superfinanciera, hace un año los colombianos que incumplían sus créditos se demoraban entre 11 y 12 meses para caer en mora y hoy solo se demoran tres meses en llegar al mismo punto.

Al Banco de la República se le suma la preocupación sobre las expectativas de inflación, que siguen sin encontrar un ancla. Según la encuesta mensual de expectativas del mismo banco, en septiembre el promedio de inflación esperada para el cierre del año era de 11,22 por ciento. Un mes antes, esa expectativa era de 10,02 por ciento, es decir que apenas en un mes, y gracias al resultado de inflación de agosto, las proyecciones sobre la inflación para diciembre aumentaron en 1,20 puntos porcentuales.

Esas mismas expectativas dicen que en 2023 la inflación empezaría a bajar lentamente y llegaría a 6,47 por ciento, un poco más del doble de la meta del Banco de la República, que es de 3 por ciento, con un rango entre 2 y 4 por ciento, pero que le permitiría al emisor empezar a bajar sus tasas. Escampará y veremos.