29 Agosto 2022

Lo que empujó a Ocampo a echarse para atrás

El ministro de Hacienda ya empezó a retroceder con algunas medidas de su reforma tributaria, motivado por las sugerencias de ciertos sectores que se sentirían muy afectados.

José Antonio Ocampo, ministro de Hacienda, presentó una reforma tributaria que se podía discutir –pero no modificar– para alcanzar una meta de recaudo adicional de 50 billones de pesos, destinados a los programas sociales del nuevo gobierno. Pero la realidad lo golpeó. 

Ocampo, quien ya había sido ministro de Hacienda de Ernesto Samper, en 1994, y habla siempre del bajo nivel de deuda pública que dejó en ese momento, olvidó que las reformas tributarias entran con un texto al Congreso y salen con otro. 

Su primer cambio fue la meta de recaudo. El ministro Ocampo empezó diciendo que se recaudarían 50 billones de pesos adicionales. Cuando presentó el proyecto, cambió a 25 billones de pesos en el primer año y una meta final de 50 billones de pesos entre 2023 y 2026. 

Luego, ante las advertencias y quejas de diferentes sectores, empezó a pedir que le presentaran alternativas que generaran el recaudo tributario suficiente para reemplazar los artículos del proyecto que no le gustaran a cada sector. 

Y tras el inicio de las reuniones con ponentes en el Congreso y la presentación oficial de su proyecto de reforma tributaria, Ocampo finalmente empezó a retroceder.

Un tema que ha sido políticamente difícil de tratar en Colombia es el beneficio tributario a los combustibles líquidos en las zonas de frontera. Incluso, cuando la demanda por combustibles aumenta, los paros en esta región terminan obligando al gobierno de turno a negociar con transportadores y habitantes de los municipios afectados, y a aprobar cambios en los llamados cupos de combustible, que determinan a cuántos galones de gasolina y ACPM sin IVA ni sobretasa tiene derecho quién cada mes. 

La tributaria contemplaba eliminar ese beneficio porque, ahora que la gasolina es más barata en Colombia que en Venezuela y Ecuador, el contrabando se ha invertido y el Estado termina financiando una actividad ilegal. Sin embargo, según Ocampo, se presentaron tantas quejas que decidió eliminar el artículo. A cambio, espera que se aumenten los controles a los contrabandistas.

También por las numerosas quejas, tachó al oro del artículo que pretendía gravar esas exportaciones. En ese caso, Ocampo reconoció que primero se necesitan medidas para controlar el contrabando porque “la mayoría del oro que sale de Colombia para vender, sale por contrabando”. 

Dijo, además, que grandes empresas del sector le advirtieron que el impuesto desincentivaría la compra de oro a pequeños productores, para venderlo a un mejor precio en el mercado internacional, y que el gobierno no quiere afectar a los pequeños productores de ningún sector. 

Ocampo volverá a reunirse con los ponentes y coordinadores de la tributaria en el Congreso, para seguir recibiendo inconformidades. De manera que es de esperar que los cambios a la tributaria más ambiciosa del país continúen hasta el último minuto.