12 Septiembre 2022

Primera advertencia a Gustavo Petro sobre la idea de intervenir las tarifas de energía

Crédito: Yamith Mariño

La firma de calificación del riesgo Fitch Ratings dice que meterse a controlar el precio de la energía puede ser contraproducente.

La calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings le mandó un mensaje claro al Gobierno de Gustavo Petro: “Los esfuerzos políticos para contener el aumento de las tarifas eléctricas pueden aumentar la intervención del Gobierno y debilitar los perfiles crediticios de las empresas de servicios públicos de Colombia”. 

El mensaje de la calificadora llega después del anuncio de Gustavo Petro de darle poder al Ministerio de Minas y Energía para que tome las funciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y revise la fórmula con la que se calculan las tarifas de la energía eléctrica en el país. 

Según la calificadora, la incertidumbre política y un resultado regulatorio desfavorable, por ejemplo una menor transparencia o independencia en los procesos regulatorios, son “riesgos clave en los perfiles crediticios para las empresas de servicios reguladas”. 

Además, Fitch le advirtió al Gobierno que “las propuestas regulatorias diseñadas para reducir la presión inflacionaria en los mercados de energía podrían debilitar la rentabilidad de las empresas al prevenir los incrementos de precios para responder a los crecientes costos de producción”.

En Colombia, la fórmula con la que la Creg calcula la tarifa máxima permitida que pueden cobrar las empresas distribuidoras de energía incluye los costos de generación, transporte, mantenimiento de redes, las pérdidas del sistema –la forma técnica de decirles a los robos de la red– y el Índice de Precios al Productor (IPP), un medidor de los costos de producción de cualquier cosa en el país. 

Como el IPP en agosto fue de 30 por ciento, mientras que la inflación fue de 10,84 por ciento anual, una de las opciones que evalúa el Ministerio de Minas y Energía es reemplazar el IPP por el IPC en la fórmula. 

Todo esto, mientras el ministerio discute un “Pacto por la Justicia Tarifaria” con todos los actores de la cadena de generación y distribución de la energía.

Pero según Fitch, una modificación en la regulación de las empresas de energía podría terminar afectando los perfiles crediticios de las empresas distribuidoras de agua y gas natural de manera indirecta, lo que llevaría a dificultades de financiación de todo el sector. 

Además, la calificadora dijo que históricamente ha visto “una estructura regulatoria sólida en Colombia, que beneficia los perfiles crediticios de las empresas a la vez que genera un balance entre el interés de los consumidores finales y las utilidades de las empresas de servicios, pese a los retrasos ocasionales en el ciclo de revisiones de las tarifas”.

Las tarifas de la energía han estado en el centro de la opinión pública desde el 5 de agosto, cuando con el dato de inflación de agosto se conoció que los precios de la energía eléctrica en el país han subido en promedio 30 por ciento anual, con incrementos que superan el 40 por ciento en los departamentos del Caribe.

El punto, para Fitch Ratings, no es que no se pueda reducir el impacto de la inflación en las tarifas de energía eléctrica. El problema es cómo hacerlo, y los anuncios que ha hecho el Gobierno de turno sobre intervenir la Creg, en opinión de Fitch, podrían ser contraproducentes.