22 Junio 2022

Reforma tributaria: qué cambiaría y qué dejaría Gustavo Petro

Uno de los proyectos fundamentales del nuevo gobierno será la reforma tributaria, con la que espera recaudar 50 billones de pesos para cumplir sus promesas. Así sería el proyecto.

Mientras se conoce el proyecto definitivo que llegaría al Congreso de la República, el presidente electo Gustavo Petro y su equipo económico han dibujado las líneas principales de la reforma tributaria, uno de sus proyectos bandera, que tendría los mayores cambios en el impuesto a la renta. 

Qué se mantendría

El nuevo gobierno sabe que el IVA es un tema sensible, por lo que no piensa modificar el impuesto en la canasta básica familiar, cuyo 70 por ciento hoy está gravado con alguna tarifa del IVA. 

Ricardo Bonilla, asesor económico de Petro, también ha señalado que en el impuesto de renta no se bajará el umbral de declarantes para personas naturales, que hoy está en ingresos anuales de 36 millones de pesos, es decir 3 millones de pesos mensuales. 

Tampoco se bajará la línea que indica que el grupo de quienes pagan el impuesto empieza en alrededor de 38 millones de pesos anuales, una vez aplicadas las deducciones y descuentos. 

Qué cambiaría

Para aumentar el recaudo sin modificar estos puntos, Bonilla ha señalado que quienes reporten ingresos de más de 200 millones de pesos mensuales pagarán más impuestos. Esto incluye no solo tarifas más progresivas, sino también el impuesto al patrimonio y a la riqueza y cambios en el impuesto a los dividendos. 

Para personas naturales, Bonilla ha señalado que la idea es hacer que los 40.000 de mayores ingresos tributen más, un grupo más amplio que los 4.000 que había anunciado Petro durante su campaña. 

Las modificaciones serían similares a las propuestas en 2016 por la Comisión de Expertos Tributarios, de la que Ricardo Bonilla era partícipe, empezando por reforzar el impuesto al patrimonio, para que grave los activos de las personas naturales que tienen potencial de ser productivos, y revivir la renta presuntiva.

También eliminará los beneficios para ingresos altos, como el del ahorro a pensiones voluntarias, que generan descuentos en el impuesto a renta.

En el impuesto de renta a las empresas, buscará que las declaraciones no incluyan activos y gastos que no tienen que ver con el objeto del negocio, como viviendas, vehículos, afiliaciones a clubes, etcétera. 

Una vez excluidos estos activos y gastos, que tendrían que declararse por parte de las personas naturales, subiría el pago de impuesto de los colombianos de mayores ingresos y las empresas podrían incluso recibir una reducción de tarifa. 

A esto se sumaría la revisión de los beneficios tributarios que reciben las empresas en determinados impuestos y según el sector al que pertenezcan, para eliminar aquellos que “generan competencia desleal”. 

En cuanto al IVA, no se tocará la canasta básica familiar, pero se buscará aumentar el número de negocios que tengan que retener IVA y, por lo tanto, declararlo. La meta es incrementar el umbral en al menos 100.000 agentes declarantes.

La ambiciosa reforma tributaria del nuevo gobierno, sin embargo, tendrá que pasar por el Congreso, donde todos los proyectos de ley suelen ser modificados. De modo que lo más probable es que algunas de sus ideas de recaudo se eliminen o cambien drásticamente.