19 Julio 2022

¿Se atreverá el nuevo gobierno a cambiar el estrato socioeconómico?

El DNP tiene en sus manos un informe de expertos en estratificación con las bases para dejar atrás el invento ochentero de los estratos en Colombia. ¿Por qué eliminarlos?

Para mejorar el acceso a los servicios públicos domiciliarios en Colombia y lograr que las familias de mayores ingresos subsidiaran a las de menores ingresos, el gobierno de Belisario Betancur se inventó lo que el país iría a conocer como la estratificación social, que dividía a los barrios en una escala de 1 a 6.

Con la poca información y tecnología de la época, la estratificación se definió por la fachada de las viviendas y la calidad de las vías de cada barrio, una división rígida que, con el crecimiento de las ciudades, les causó mayores costos de transporte a los más pobres. 

Aunque en los últimos años de este siglo se ha debatido la posibilidad de eliminar los estratos, el costo político y el argumento según el cual es necesario clasificar a las personas para asignarles subsidios han impedido que Colombia se modernice en este campo. La más reciente iniciativa al respecto es la que tiene en su poder el Departamento Nacional de Planeación, redactada por un grupo de expertos en estratificación.

Roberto Angulo, socio fundador de la firma Inclusión e integrante del Comité de Pobreza del Dane, es uno de quienes está de acuerdo con revaluar la estrategia de la estratificación. “El arriendo y los servicios públicos domiciliarios están determinado por el estrato y constituye más del 50 por ciento del gasto de un hogar pobre –dice Angulo–. Si se quiere mover el bienestar de los hogares pobres, hay que tener un mejor instrumento de focalización que, además, no genere segregación”.

Para solucionarlo, podría pensarse en una herramienta de transición que tenga en cuenta el sitio geográfico en el que habita cada familia, pero también las condiciones de la vivienda y el ingreso económico del hogar, entre otras características que permitan determinar mejor qué tan pobre es la familia.

Esta herramienta intermedia puede utilizar el Sisbén IV; pero, dado que esta base de información es incompleta, pues no todos los colombianos están allí y ni siquiera todas las familias de bajos recursos están registradas, sería necesario cruzarlo con otras bases de datos más completas.

Angulo explica que no se puede saltar rápidamente del sistema actual a otro, pero sí acelerar una mejor focalización de los subsidios, pues hoy la mitad de los hogares que reciben estas ayudas realmente no son pobres. 

Otra opción propuesta desde Inclusión es asignar los subsidios de servicios públicos domiciliarios mediante un bono que pueda ser redimido en el momento de pagar el servicio público, dependiendo más de la condición social y económica que del lugar donde vive.

“Si con un bono electrónico que te llega al teléfono, de una vez te han focalizado, podemos tener también subsidios más equitativos asociados al hogar”.