6 Abril 2022

Corte Suprema de Justicia da vía libre a la extradición a Estados Unidos de alias Otoniel

Darío Antonio Úsuga David, alias Otoniel.

La decisión la tomó el alto tribunal este miércoles luego de una solicitud hecha por la justicia de Estados Unidos desde enero pasado. El máximo jefe del Clan del Golfo cayó en manos de las autoridades en octubre del año pasado.

Este miércoles, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia aprobó la extradición del máximo jefe de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidas como Clan del Golfo. Darío Antonio Úsuga David, alias Otoniel, estaba solicitado por Estados Unidos desde 2009 por diferentes delitos relacionados con el narcotráfico.

Alias Otoniel ha estado en el centro del debate político y judicial en Colombia desde octubre del año pasado cuando cayó en manos de las autoridades. Precisamente porque su ventilador, especialmente en la Justicia Especial para la Paz (JEP), ha salpicado a generales y coroneles del Ejército, con quienes habría tejido una gran red criminal para permanecer durante tantos años vigente sin ser capturado o muerto. Igualmente, dicha alianza habría garantizado que esa organización tenga muchos tentáculos aún ocultos. El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Justicia ya habían aprobado su extradición y faltaba la decisión de la Corte Suprema de Justicia.

De todas maneras, Otoniel buscó por todos los medios quedarse en Colombia si la JEP lo acogía en su seno, como uno de los principales testigos para esclarecer muchos hechos del conflicto armado colombiano. No obstante, a finales de marzo pasado el tribunal de paz rechazó el sometimiento que pretendía hacer el jefe de las AGC o Clan del Golfo tras comprobar que no hizo parte de la antigua guerrilla de las Farc, uno de los principales requisitos para poder entrar a la JEP. Sin embargo, este mismo tribunal ha intentado escucharlo en distintas audiencias que han sido entorpecidas, según  denunciaron los magistrados, por agentes de la Policía.

En contra de Otoniel cursan 122 órdenes de captura y seis condenas, entre ellas algunas por homicidio agravado, homicidio en persona protegida, desaparición forzada, profanación de cadáveres, desplazamiento forzado y reclutamiento de menores, que se penalizan con 40 y 50 años de prisión. Entre estos crímenes también están los casos de violencia sexual. Alias Otoniel tenía una obsesión por las menores de edad, especialmente por niñas entre los 12 y 14 años, a las cuales les engañaba con joyas, motos, ropa y comprando el silencio de sus padres en la zona del Golfo de Urabá antioqueño y municipios de Córdoba, su centro de operaciones.

No obstante esta decisión de la Corte Suprema, las víctimas del conflicto armado continúan solicitando que Otoniel diga toda la verdad antes de que lo monten en un avión hacia Estados Unidos. “Con la extradición de Otoniel se esfumaría cualquier esperanza de justicia”, ha dicho el padre Javier Giraldo, sacerdote jesuita, defensor de derechos humanos que trabaja en el Cinep.

Según información de esta organización de derechos humanos, “cerca de 1.500 procesos de lesa humanidad están documentados en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en los que habría complicidad del Clan del Golfo”, explicó Giraldo. Para el sacerdote, el testimonio de Otoniel es clave para conocer las relaciones de la fuerza pública con grupos paramilitares. “Al mundo se le ha dado una idea falsa, una persecución por parte del Estado a estos grupos (....) en Urabá nadie cree eso”, dijo Giraldo, que además calificó la captura de Otoniel como “una obra de teatro demasiado mal preparada”.