24 Septiembre 2022

Boyacá, un departamento que sorprende

Es el mejor calificado en educación básica y media, el que tiene el mayor número de páramos, el segundo con más municipios y con menor riesgo para invertir.

Cuando se habla de Boyacá siempre se piensa en sus verdes campos, en sus pueblos coloniales, en la producción agrícola que abastece una gran parte del país. Pero el departamento tiene muchas cosas que lo destacan.

En el Índice de Competitividad de la Universidad del Rosario y el Consejo Privado de Competitividad quedó en primer lugar en calidad en educación básica y media, es el departamento con mayor número de investigadores y de becas en maestrías y doctorados. 

Boyacá también se destaca por tener 79 áreas protegidas, entre ellas el complejo de la laguna de Fúquene, el Parque Nacional Natural El Cocuy, el Santuario de Fauna y Flora Guanentá, los lagos Sochagota y Tota, las reservas naturales Furatena, Itaca y Las Lagunas Encantadas, entre otras.

Boyacá
Parque Nacional Natural El Cocuy
Crédito: Colprensa

Además, es el departamento con la mayor extensión de áreas de páramos -el 24 % se encuentran en su territorio-, entre los que están Pisba, Ocetá, Mamapacha, Bijagual, Iguaque, Rabanal. Ha hecho avances para frenar la deforestación: aunque en 2021 se deforestaron 262 hectáreas, 23 % menos frente a un año atrás, la cifra sigue siendo elevada. 

Es, después de Antioquia, el que tiene el mayor número de municipios (123), con diversidad de climas, paisajes, topografía y cultura, que lo hace atractivo para visitantes nacionales y extranjeros.

Sin embargo, en creación de empresas, productividad y generación de empleo debe hacer mayores esfuerzos. Como ocurre en las demás regiones, hay enormes brechas entre el campo y las zonas urbanas en cobertura de servicios públicos y calidad de vida. Boyacá es uno de los departamentos con un alto porcentaje de población en zonas rurales, 40 %, que no tiene grandes extensiones de tierra, sino micro y minifundios, lo que impide sembrar a gran escala y obtener mayor rentabilidad.

En el Plan de Desarrollo “Pacto Social por Boyacá” 2020-2023, se reconoce que este es uno de los principales problemas, porque limita la capacidad productiva de los campesinos, que quedan a expensas de los comercializadores que no siempre les pagan los precios justos. 

Otro de los problemas es que ante la falta de oportunidades migran más jóvenes hacia las zonas urbanas. Los niños y jóvenes entre 7 y 17 años están disminuyendo, son el 17,2 % de la población, mientras que los mayores de 60 años representan el 16,8 %.

Pero Boyacá tiene muchas ventajas frente a otros departamentos. En el Índice de Riesgos Subnacional de Colombia Risk Analysis quedó en segundo lugar, después de Cundinamarca, como el que menos riesgo presenta para los inversionistas nacionales y extranjeros por su seguridad. 

Es uno de los departamentos que presenta menores tasas de homicidio, no registra secuestros ni masacres, cuenta con la presencia de la Primera Brigada del Ejército y sus ocho unidades militares, a las que se suman cuadrantes de seguridad que realizan operaciones de vigilancia en casi la totalidad de los municipios.

Además, tiene estabilidad política y mandatarios que terminan sus periodos electorales, varios de los cuales pertenecen al mismo partido, permitiendo la continuidad en las decisiones.

Infografía

Trabajo coordinado

Paradójicamente, aunque presenta bajo riesgo para invertir, no fomenta la apertura de negocios, que se ve limitada por tanto trámite. En el Índice de Competitividad quedó en los últimos lugares, en el puesto 30, en el entorno para hacer negocios, mientras que en el de Innovación está en el puesto 27, lo que demuestra que se requieren más esfuerzos para impulsar la creación de empresas que permitan el crecimiento del departamento y la generación de empleos formales. Tunja es la sexta ciudad del país con los mayores niveles de desempleo, 13,9 %, que afecta más a la población joven, con una desocupación del 18,9 %. 

El departamento tiene claro cuáles son sus ventajas, desafíos y oportunidades. La Comisión Regional de Competitividad definió las apuestas productivas, entre ellas la agroindustria, turismo, metalurgia, minería y siderurgia. Julián Galvis, presidente de la Cámara de Comercio de Tunja, dice que la gobernación, la academia, las tres cámaras de comercio, Tunja, Sogamoso y Duitama, y los gremios del sector agrupados en el Consejo Intergremial, trabajan de manera coordinada para fomentar la competitividad en los sectores mencionados. 

En agroindustria fue uno de los departamentos que más productos movilizó durante la pandemia, lo que permitió que no escasearan los alimentos. Boyacá sobresale por ser una de las despensas agrícolas del país y el segundo productor de papa. En metalmecánica tiene una gran fortaleza en ciudades como Duitama; en siderurgia está Acerías Paz del Río, que responde por el 20 % del acero que se demanda a nivel nacional; en minería se destaca la explotación de esmeraldas en Muzo, San Pablo de Borbur y Maripí, situando al departamento como el principal productor de esta valiosa gema, y en turismo tiene varios de los municipios más lindos y atractivos para los viajeros como Villa de Leyva, Tibasosa, Monguí, Ráquira, El Cocuy, Iza, Cuítiva, Laguna de Tota, Paipa, entre otros.

Boyacá tiene grandes oportunidades y muchas cosas por descubrir. El trabajo articulado de entidades públicas y privadas logrará explotar todo su potencial.

La serie periodística “La Fuerza de las Regiones” de Cambio Colombia es apoyada por Grupo SURA, que cree que un desarrollo armónico es posible con una gestión integrada y balanceada de los capitales económico, social, humano y natural.