10 Diciembre 2022

Indígenas del Cauca les meten mano a los emprendimientos

Crédito: José Navia

Asociaciones de Cabildos Indígenas impulsan cadenas productivas entre ellas la producción de café, jugos naturales, leche y derivados del coco, entre otros.

Los indígenas del departamento del Cauca no están con los brazos cruzados esperando las ayudas del gobierno. Varias asociaciones y cabildos indígenas decidieron impulsar cadenas productivas y emprendimientos en el sector agropecuario. 

Entre las principales apuestas están los cultivos de café, cacao, frutales y producción de leche y trucha. Cauca es un departamento con vocación agrícola, es el segundo productor de caña de azúcar, después del Valle, y en sus tierras se cultiva café de exportación de gran calidad, cacao, maíz, yuca, plátano y papa. 

Las labores agrícolas de las comunidades son apoyadas por el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), empresas instaladas en la región y la Cámara de Comercio del Cauca.

Yovany Palechor, coordinador del Programa Económico Ambiental del Cric, dijo a CAMBIO que uno de los objetivos es diversificar los cultivos para lograr la seguridad alimentaria de los pueblos indígenas, en equilibrio con la naturaleza. 

Una de las principales cadenas agrícolas es la producción y exportación de café.
El departamento tiene un clúster de café de alta calidad que agrupa a 25 organizaciones de los sectores público, privado y academia. Según la Federación Nacional de Cafeteros, Cauca es uno de los líderes en la producción de cafés especiales. Es el cuarto productor nacional y el primero en número de familias que se dedican a su cultivo: son más de 90.000 en 34 de los 42 municipios del departamento, pertenecientes a comunidades afro, campesinas e indígenas nasas, misak, yanaconas y paeces. 

La Asociación de Cabildos Indígenas Juan Tama, ubicada en el municipio de Inzá, compuesta por ocho comunidades, participa desde 1998 en la producción del Café Tierradentro. A partir de 2008 inició el proceso de exportación.

Uno de los emprendimientos de indígenas y campesinos dedicados al cultivo y comercialización de café es Aromo, un proyecto que cuenta con el acompañamiento de la compañía Incauca, que comenzó hace más de dos décadas con la siembra del grano y del que hoy hacen parte 103 asociados. Aromo ha participado en mercados campesinos y ferias agroecológicas y es el proveedor del ingenio Incauca. 
Además, está la marca Kwe’sx Café, “Nuestro Café”, una iniciativa del pueblo nasa, que nació hace dos décadas para la comercialización y transformación de café tostado molido.

Café
Incauca apoya la producción de café de la marca Aromo producido por familias indígenas del Cauca
Foto: Incauca

Proyecto Nasa

Otra de las cadenas productivas es la ganadera. En el municipio de Coconuco se producen alrededor de 65.000 litros de leche al día, que se venden a Alpina y a grandes empresas. Un proyecto que las comunidades indígenas quieren sacar adelante es una planta pasteurizadora, que se encuentra en estudio de prefactibilidad, y que les permitiría crecer al participar en los Programas de Alimentación Escolar (PAE) y en las compras públicas.

La Asociación de Cabildos Juan Tama también apoya la cadena piscícola de la comunidad indígena nasa, en Toribío, con la producción de trucha. Una iniciativa en estudio es una planta de transformación con el fin de procesar los peces, empacarlos y que aporten a la dieta de las comunidades. 

Además de estos sectores productivos, los indígenas del Cauca elaboran productos, bebidas y tejidos tradicionales y artesanales. Este año realizaron en Popayán la feria Expo Vivir, en la que participaron más de 200 emprendedores entre los que se encontraban Jugos Fxize de la vereda Caloto Nuevo, del resguardo indígena de Toribío. Se trata de un emprendimiento en el que participan mujeres de las zonas rurales que se dedican a la elaboración de jugos con base en la mora, uno de los principales cultivos de la zona.

Juan Fernando Mosquera, líder de la empresa comunitaria de jugos Fxize le dijo a CAMBIO que el emprendimiento surgió en 1998 con el interés de las mujeres de la zona rural en producir jugo natural, sin conservantes, que cuenta con registro del Invima y que comercializan en bolsa o botella. Hasta el momento se distribuye en Toribío pero el objetivo es continuar su expansión a otras zonas, para lo cual se requiere una adecuada cadena de frío. 

“Trabajamos con nuestro plan de vida que se llama Proyecto Nasa que busca la seguridad alimentaria de las comunidades, elaborar productos saludables y naturales y fortalecer los procesos asociativos”, dice Mosquera quien agrega que además de mora trabajan con otros cultivos de la región como la gulupa, el mango y el lulo.

Emprendimientos
En el municipio de Toribio las mujeres de las zonas rurales se dedican a la producción de jugos naturales de la marca Fxize
Foto: José Navia

Incauca apoya también a una asociación de productores de mora del Cabildo Indígena La Cilia-La Calera, del municipio de Miranda, que hace parte del programa “Lo mejor de nuestra tierra”, que se inició en 2020, en alianza con Postobón, para ser proveedor en la elaboración de refrescos Hit. 
Otro emprendimiento apoyado por la compañía es Choco Tonga, para la producción y comercialización de cacao, en el cual están vinculadas alrededor de 100 familias campesinas asociadas en Miranda.
Yovani Palechor, del Cric, señala que una de las barreras con las que han tropezado varios de los emprendimientos son los requerimientos sanitarios y los temas tributarios. “Necesitamos un marco regulatorio que facilite a los pueblos indígenas tener una economía propia, que reconozca sus particularidades, que se pueda establecer una marca región y un sello de origen”, dice. 

Coca por coco

La Cámara de Comercio del Cauca trabaja en el fomento de la inversión y el establecimiento de nuevas empresas. Su presidenta ejecutiva, Ana Fernanda Muñoz, señala que si bien la Ley Páez fue importante para el norte del departamento porque se construyeron seis parques industriales y zonas francas y se establecieron grandes y medianas empresas, es necesario que lleguen más inversionistas a otras zonas y se pongan en marcha proyectos clave para la región como el poliducto Yumbo-Popayán, que ayudaría a reducir los altos precios de la gasolina.

Muñoz destaca entre otros proyectos productivos la planta procesadora de coco en Timbiquí, el segundo mayor productor de coco del país. El proyecto busca un mejor aprovechamiento de la fruta, no solo de su pulpa sino de su cascara, su fibra y sus aceites con el fin de brindar nuevas oportunidades a los campesinos para que reemplacen el cultivo de coca por coco.

La Cámara también impulsa un proyecto para constituir la zona franca agroindustrial del Valle del Patía, para impulsar la producción de limón Tahití, aguacate hass, cacao, café, gulupa y cannabis, entre otros, y que está a la espera del visto bueno del gobierno. 

El Cauca necesita que se pongan en marcha nuevas zonas francas e industriales en otras regiones del departamento, que repliquen los beneficios de la Ley Páez de 1996, que surgió como respuesta a la tragedia del departamento dos años como consecuencia de un terremoto que acabó con la vida de más de 1.100 personas. Esa ley permitió que se establecieran grandes empresas, que contaban con beneficios tributarios, y que contribuyeron con la creación de empleos. Para contrarrestar la violencia de los grupos armados en el departamento no solo se necesita mayor presencia de la fuerza pública, sino más inversión.

La serie periodística “La Fuerza de las Regiones” de CAMBIO Colombia es apoyada por Grupo SURA, que cree que un desarrollo armónico es posible con una gestión integrada y balanceada de los capitales económico, social, humano y natural.