29 Septiembre 2022

Así es el nuevo protocolo de la Policía para responder a las protestas

¿Cómo deben operar hoy los antidisturbios?

La dirección de la Policía Nacional publicó el instructivo que deberán seguir los integrantes de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), el grupo que será encargado de atender las alteraciones al orden público, enfrentamientos y obstrucción de vías, entre otros escenarios.

Un documento llamado Lineamientos institucionales para el restablecimiento del orden público detalla que la UNDMO acogerá las funciones del Esmad y trabajará en conjunto con la Fuerza Disponible. Así las cosas, los eventos de perturbaciones al orden serán atendidos con un principio de resolución de conflictos y diálogo y, solo si hay violencia escalada, “grave e inminente” intervendrán las fuerzas del orden.

Las nuevas reglas de juego

Ante manifestaciones públicas, la presencia de la Policía será “discreta” para evitar que sea tomada por los manifestantes como una acción de incitación al odio. Los uniformados no deben marchar junto con los manifestantes ni deben abrir o cerrar las movilizaciones. Según indica el nuevo protocolo, prima el derecho a manifestarse ante el derecho al buen nombre, razón por la cual las arengas "ofensivas, indecentes o escandalosas” no serán causal para intervenir con la fuerza.

Sobre el vandalismo, habrá grupos de reacción motorizados de la UNDMO, que estarán encargados de actuar de inmediato cuando se presenten ataques a bienes públicos o privados.

En cuanto a la obstrucción de vías, el documento deja claro que es un delito que debe ser atendido por autoridades administrativas por la vía del diálogo y que, de comprobarse que se está atentando contra la salud, seguridad y derecho al trabajo de una comunidad, se deberá restablecer el orden, incluso por la fuerza; esto, a menos que exista una vía alterna que permita el tránsito, en este caso no será considerado delito.

Sobre la invasión de tierras, se aclara que la Policía tiene la obligación de impedir o expulsar a los invasores, pero solo 48 horas después de la ocupación; luego de la intervención, se deberá cumplir el desalojo en las 24 horas próximas. Si la invasión cumple más de seis meses la atención pasará a manos de inspectores de Policía y jueces civiles.

Otro de los cambios visibles en el actuar de la fuerza pública serán las modificaciones en el uniforme que tendrá un aspecto “menos agresivo”, pero conservará las protecciones necesarias para los uniformados.

Este nuevo protocolo ya habría sido estrenado en las protestas que tuvieron lugar en el centro de Bogotá este 28 de septiembre, en las que manifestantes feministas en el marco del Día de Acción Global por un aborto legal y seguro vandalizaron y prendieron fuego a la Catedral Primada. La forma tardía y expectante en la que las autoridades les dieron tratamiento a estos actos violentos respondería a los nuevos lineamientos de restablecimiento del orden. La alcaldesa Claudia López criticó fuertemente que el vandalismo no fuera intervenido con oportunidad.