7 Junio 2022

Desmonte del Esmad con Petro o Rodolfo: ¿es posible? 

Crédito: Yamith Mariño Diaz

Una de las propuestas que ha impulsado el petrismo con más fuerza ha sido la reforma policial, que incluiría el desmonte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). Pese a ser una de sus banderas principales, aún hay mucha incertidumbre respecto a qué vendría, en caso de no contar con el escuadrón. 

Por: Maria F. Fitzgerald

El candidato Gustavo Petro ha abanderado entre sus propuestas la reforma a la policía. Como uno de los puntos de esta reforma, está incluido el desmonte del Esmad. El petrismo ha señalado que ese desmonte es necesario, dados los múltiples casos de vulneración a los derechos humanos y abusos policiales que han involucrado a los agentes del escuadrón. Sin embargo, el camino para llevarlo a cabo aún no es muy claro. 

Por su parte, el candidato Rodolfo Hernández no ha sido tan preciso con el desmonte. En una entrevista con El Tiempo aseguró: “Yo creo que si nosotros le aplicamos el presupuesto a la gente más pobre, a la muchachada, les mejoramos las condiciones de vida, el Esmad no tiene oficio”. Y no dio más explicaciones. 

En cualquier caso, el desmonte de esta fuerza especial ha sido parte de la agenda pública y adquirió un carácter de inminencia desde el paro nacional de 2021, en el que el escuadrón fue protagonista de más de 100 mutilaciones oculares y al menos 39 homicidios, de acuerdo con las cifras presentadas por la ONG Temblores. Sin embargo, y pese a la necesidad de reestructuración, ¿cuál sería la alternativa para lograrlo?, ¿qué vendría, si no hay Esmad? 

 

Una nueva fuerza de contención

Para el concejal Diego Cancino, quien ha sido de los principales impulsores de la Reforma Policial, uno de los puntos claves para este desmonte está en empezar por cambiar la lógica interna de la institución misma. El concejal señala que es necesario notar que, en la práctica, los agentes de este escuadrón han utilizado la lógica del enemigo interno, lo que termina causando que se justifiquen sus ataques desmedidos en contra de los manifestantes: “es usual ver que estos agentes creen una narrativa de odio hacia ciertos grupos poblacionales que ya están muy bien definidos. Los indígenas, los afro, los estudiantes, las comunidades LGTBIQ+, los jóvenes. Esto lleva a que estos grupos poblacionales se vean expuestos a la represión con mayor fuerza y así mismo son los directamente afectados por los abusos a sus derechos humanos”. 

Cancino señala que justamente este proceso ha llevado a que quienes componen el escuadrón no tengan conocimientos suficientes en derechos humanos y por lo mismo es lo último que contemplan a la hora de enfrentarse a una manifestación. Por ello, parte de lo que pretenden desde esta ala de la política es conseguir crear una nueva fuerza, que pierda la lógica guerrerista, y que sean la última línea de atención en caso de que la protesta social se torne en desmanes. 

“Lo que se debe buscar es traer a los agentes que no han tenido problemas previos en sus hojas de vida, que los hay, para que sean ellos quienes compongan esta nueva fuerza especial. Una fuerza que se construya en conjunto con la ciudadanía, con las víctimas de la represión, con los organismos de veeduría en derechos humanos y con agencias internacionales que vigilen la aplicación de estas nuevas medidas. Y, por sobre todo, esta fuerza debe ser capaz de garantizar la seguridad de todas las personas que se manifiestan y que no estén vedadas por sus propios prejuicios sociales”, asegura el concejal Cancino. 

 

Era una medida transitoria

Es importante notar que el Esmad fue creado en 1999, es decir, hace 23 años, como una medida transitoria, bajo el gobierno de Pastrana. Con ella, lo que se buscaba era crear una fuerza especial y temporal que ayudara en la contención de la protesta social. Sin embargo,  unos meses después en ese mismo año, fueron ratificados por el director general de la Policía para que se desempeñaran como una fuerza de apoyo a la policía. Pese a que desde su creación fueron pensados como una fuerza que no fuera letal, desde que empezaron a funcionar, el Esmad ha dejado, al menos, 59 víctimas mortales. 

“Es que ellos no son una fuerza antimotines y, de hecho, están equipados fuertemente, lo que los termina convirtiendo en una fuerza bélica”, asegura el concejal Cancino. Para él, es urgente reestructurar todo lo que concierne a esta fuerza, incluyendo su presupuesto. Como lo señalamos previamente en Cambio, el 8 de junio de 2021, la Policía Nacional hizo una compra de al menos dos millones y medio de dólares solo en gases lacrimógenos. 

Sin embargo, el panorama es complejo y anular el uso de esta fuerza requiere muchas voluntades. El mismo Gustavo Petro hizo uso del Esmad más de mil veces durante su alcaldía en Bogotá. Además, como también lo informamos en Cambio, de los siete proyectos de reforma que fueron radicados en el Congreso, uno ya fue archivado: el que proponía la eliminación del Esmad. Los otros seis siguen en curso, pero sin agenda. Este escenario ha puesto en jaque el avance de esta nueva fuerza especial que, en caso de una presidencia de Gustavo Petro, también será puesta bajo la lupa.