27 Agosto 2022

El adiós de Pacho de Roux

En esta entrevista, el padre De Roux envía un mensaje de optimismo; invita a que, juntos, caminemos hacia la reconciliación y, aceptando nuestras diferencias, cambiemos lo que tengamos que cambiar para construir un país sin miedo.

Por: Patricia Lara Salive

—¿Nostalgia?

El padre Francisco de Roux asiente mientras camina por un corredor de su casa, localizada en la parroquia que los jesuitas tienen en el barrio La Soledad. Es viernes 26 de agosto, día en que concluye su tarea la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y él cesa en sus funciones como presidente de la misma.

Se le ve cansado, ojeroso, pero vital. A sus 79 años, este filósofo, teólogo, especializado en economía en la Universidad de los Andes y en el London School of Economics, con doctorado en economía de la Sorbona de París, quien también fue director del Cinep y del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, además de provincial de los jesuitas en Colombia, ha estado viajando casi a diario, de un lugar a otro, para hablar sobre el Informe Final de la Comisión de la Verdad. Confiesa que ha estado durmiendo poco, acostándose tarde y levantándose a las cuatro de la mañana, como lo hace todos los días, primero a trotar y luego a meditar sumergido en el misterio del silencio. El deporte y la meditación son los que le han permitido soportar la carga de dolor que, durante estos cuatro años de vigencia de la Comisión de la Verdad, ha recibido al escuchar la colección de verdades de las víctimas de este conflicto atroz que ha dejado 450.664 muertos entre 1985 y 2018, 80 por ciento de los cuales fueron civiles y apenas el 20 por ciento combatientes; 120.000 desaparecidos; 50.700 secuestrados; 16.238 menores reclutados por los grupos armados; y 6.402 jóvenes inocentes asesinados por miembros del Ejército en lo que se llamó falsos positivos, un crimen de la magnitud del holocausto que constituye una vergüenza para las Fuerzas Armadas.

“No tiene ningún sentido que Colombia sea vista internacionalmente como un ejemplo del manejo de la guerra prolongada”: padre De Roux en entrevista con CAMBIO.

Sin embargo, Francisco de Roux quiere continuar en su tarea de reconciliar al país. Ahora va a ir unos días a dictar unas charlas en el Boston College, pero no cree que acepte permanecer allá todo el año académico, como se lo han pedido: Colombia lo llama, y lo llaman las víctimas. Él se lamenta de que a la Comisión de la Verdad le faltó escuchar a muchas más víctimas. Hicieron 30.000 entrevistas y oyeron a todas las partes del conflicto. Pero para escuchar durante un minuto a cada una de los diez millones de víctimas que hay en el país, demorarían 18 años...

No obstante, la tarea de la Comisión de la Verdad fue monumental: el Informe Final tiene casi diez mil páginas, además del sinnúmero de videos, documentales y obras culturales que se produjeron a instancias de la Comisión. Y como dice en esta entrevista Pacho de Roux, esa es la base para iniciar una conversación de país.

"A mí me impresionó cuando los Rodríguez Orejuela empezaron a decir nombres de políticos que ellos pagaban desde los tiempos de López Michelsen": Francisco de Roux.

En esta entrevista, el padre De Roux le envía al país un mensaje de optimismo; invita a que, juntos, caminemos hacia la reconciliación y, aceptando nuestras diferencias, cambiemos lo que tengamos que cambiar para construir un país sin miedo. Porque en Colombia tienen miedo los empresarios y los militares; y tienen un miedo profundo las comunidades, los indígenas, los negros, las mujeres, los niños...

Pacho de Roux afirma que es indispensable que salgamos del “modo guerra”; que hay que hacer un gran trabajo desde el Estado para revertir esa cultura generadora de violencia en la que todos sospechamos de todos; que la guerra se volvió una sola; que por eso debemos abordar el problema del narcotráfico de una manera distinta; que, para hacerlo, es indispensable implementar ya la reforma rural integral consignada en el acuerdo de paz; que se requieren cambios estructurales y profundos; que esto no puede ser una “mermelada de buenas intenciones”; que tenemos que tener un ejército muy capaz, muy amigo de la población, que no esté buscando enemigos internos; que no debemos tener temor de reconocer nuestras responsabilidades en el conflicto porque, al hacerlo, en lugar de destruir nuestra reputación, la engrandecemos; que cuando Alemania reconoció su responsabilidad, fue más admirada, se unió y se convirtió en el país líder de la Unión Europea; que en las escuelas de Alemania todos los niños tienen que estudiar lo que les pasó en la época del nazismo; que tenemos que apuntarle, con toda el alma, a la paz grande; que debemos acompañar en ese propósito a este gobierno; que los empresarios deben confiar, sentirse acogidos y no temerle a la reforma agraria; que una manera de apoyar al gobierno es también hacerle una oposición constructiva; que confiemos en que somos capaces; y que caigamos en la cuenta de lo que significa nuestra dignidad, una dignidad que es absoluta, que no depende de nadie, y que es igual para todos los seres humanos.

Así, pues, con esta entrevista para CAMBIO (ver video), Francisco de Roux, a quien nunca acabaremos de decirle GRACIAS, Pacho, termina su misión como presidente de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad.