12 Julio 2022

La marihuana de hoy es más peligrosa que la de antes: cuidados que debe tener

Crédito: Yamith Mariño Diaz

Organizaciones que le siguen la pista al consumo de cannabis en el mundo advierten que las personas más jóvenes están sufriendo alteraciones severas en el cuerpo y en el cerebro por los altos índices de psicoactivos que presentan ciertas variantes de marihuana.

Por: Maria F. Fitzgerald

El consumo de marihuana recreacional es cada vez más popular. Pero la popularización del consumo poco informado ha llevado a que los productores de esta industria estén comercializando productos que pueden producir daños graves, como estados psicóticos, vómitos incontrolables y depresión.  

En el mundo las alertas están encendidas por el consumo excesivo de productos que tienen niveles muy elevados de THC (el componente psicoactivo de la marihuana). Por ello, distintas organizaciones, como el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés) advierten que es urgente manejar estándares claros en la composición de este tipo de productos para evitar más daños, sobre todo entre los consumidores más jóvenes. 

Qué es el THC y qué hace cuando es muy elevado 

El THC es el componente psicoactivo que está presente en las plantas de marihuana. Es el encargado de alterar la percepción y cambiar el estado anímico de los consumidores. Todas las plantas tienen mayor o menor grado de concentración, que van desde menos del 1% en las plantas de cáñamo, hasta el 14% en algunas cepas alteradas. De ahí hacia arriba, la sustancia se conoce como hachís y tiene concentraciones que llegan hasta el 65%.

El problema más reciente proviene del abuso en los niveles de este componente en ciertos productos. Y ocurre tanto en países donde está legalizada, como en países donde no. Por ello, Colombia no es la excepción. 

Con las advertencias creadas por la NIH, distintas organizaciones de monitoreo del consumo responsable señalan que cada vez es más común encontrar productos en el mercado que superan las dosis recomendadas, que se consideran fuertes por encima del 20% de concentración. 

Así, con las nuevas formas de consumo (que incluyen aceites, comestibles, vapeadores, bálsamos, ceras y líquidos), el mercado está ofreciendo productos que alcanzan a tener hasta un 90% de concentración de THC. Y eso es peligroso. 

 

Cuáles son los peligros 

A las salas de urgencia están llegando personas con diversos síntomas y alteraciones que preocupan a los médicos. Han sido comunes los estados psicóticos, que vienen acompañados por pensamientos suicidas, alteraciones del comportamiento y paranoia; la intoxicaciones, que se manifiestan con vómitos incontrolables y decaimiento, y los síntomas depresivos, que se exacerban por el exceso de THC. 

La mayoría de personas que llegan con estos síntomas -dice la NIH- son adolescentes y adultos jóvenes que han consumido cannabis con niveles de THC demasiado elevados. Lo que preocupa a los expertos es la creciente facilidad que tienen los adolescentes para acceder a estos productos a edades cada vez más tempranas. Esto puede derivar en daños a largo plazo, entre los que se encuentran problemas en el desarrollo cerebral de los adolescentes, reducción en la capacidad de pensamiento crítico, pérdidas en la memoria, alteración de las funciones cognitivas y deficiencias en el coeficiente intelectual. 

 

Regular, no satanizar

Organizaciones como Échele Cabeza, que se encargan de monitorear y promover el consumo responsable de drogas en Colombia, consideran que no se debe satanizar el consumo. Lo que se debe es regular. 

En su informe sobre el consumo de marihuana, Échele Cabeza muestra que el vacío legal en el que se encuentra esta sustancia en Colombia lleva a que cada cultivador establezca sus propios niveles de THC. Esto puede aumentar o reducirse cuando la planta es utilizada para crear otro tipo de sustancias, como los aceites y alimentos, que se han popularizado. 

La organización recomienda que se tenga siempre claro el origen de la planta que se está consumiendo, para así tener mayor claridad respecto a los niveles de THC que tengan. También, recomienda fumar, comer o vapear moderadamente, es decir, mediante caladas de dos segundos en un intervalo de entre 15 y 30 segundos. Y, sobre todo, recomienda que los consumidores más jóvenes procuren tener entornos seguros, en los que estén acompañados, para no excederse en esta práctica.