7 Abril 2022

Las motos en Colombia: ¿Son realmente los parrilleros los causantes de la inseguridad?

Bogotá. 4 de Abril. 2022. En Bogotá se dieron cita motociclistas en diferentes puntos de la ciudad para manifestarse en contra de la prohibición del parrillero en moto.

Crédito: Colprensa

Las motos mueven a Colombia en el sentido más literal de la expresión. Según muestran las estadísticas del RUNT de febrero de 2022, las motocicletas representan el 60 por ciento del parque automotor del país. Hay 10.265.440 vehículos registrados, lo cual quiere decir que alrededor de un 20 por ciento de los habitantes se mueve en moto. Sin embargo, los problemas de inseguridad han provocado la estigmatización de este medio de transporte, sin que exista ninguna evidencia de que la prohibición de parrilleros los disminuyan.

Por: María Camila Díaz Esguerra

Pocas veces se había visto en Bogotá tal concentración de motociclistas, todo por cuenta del rechazo a un decreto de la Alcaldía destinado a mitigar los problemas de seguridad que está atravesando la capital. El documento buscaba restringir el tránsito de motocicletas con acompañante desde las siete de la noche hasta las cuatro de la mañana, los jueves, viernes y sábados, entre el 14 de abril y el 30 de junio de 2022. La medida se tomó por el creciente aumento de crímenes que se cometen usando este medio de transporte.

Según cifras de la Alcaldía, durante el primer trimestre del año 2022 se denunciaron 26.054 hurtos a personas y en el 11 por ciento de los casos (2.770) se indicó que el victimario se movilizaba en motocicleta. El 32 por ciento de los hurtos (8.338 incidentes) ocurrió entre jueves y sábado, entre las siete de la noche y las cuatro de la mañana. En lo corrido del año se han registrado 204 casos de homicidio, de los cuales 103 han sido bajo la modalidad de sicariato; y en 2021 el 42 por ciento de los casos (97) fueron también bajo esta modalidad, asociada al uso de motocicletas; y el 27 por ciento de estos delitos ocurrió entre jueves y sábado, entre las siete de la noche y las cuatro de la mañana.

Aunque medidas similares rigen en otras ciudades del país, el decreto exasperó a los motociclistas bogotanos. Según manifestaron varios representantes del gremio, la medida estigmatiza el vehículo, sin aportar soluciones reales al problema de seguridad de la ciudad. Por esta razón, miles de motociclistas se volcaron a las calles, las bloquearon e hicieron “operación tortuga” en algunas de las vías principales de la capital. El ya caótico y desbordado tráfico de Bogotá colapsó. Miles de ciudadanos pasaron horas metidos en trancones y otros tantos debieron caminar kilómetros para llegar a sus casas. 

 4 de Abril. 2022. En Bogotá se dieron cita motociclistas en diferentes puntos de la ciudad para manifestarse en contra de la prohibición del parrillero en moto. (Colprensa -Sergio Acero)
4 de Abril. 2022. En Bogotá se dieron cita motociclistas en diferentes puntos de la ciudad para manifestarse en contra de la prohibición del parrillero en moto. Crédito: Colprensa - Sergio Acero

Finalmente, la Alcaldía y los motociclistas conciliaron el miércoles 6. El acuerdo es que la medida solo aplicará a los parrilleros hombres. 

La percepción de inseguridad

Desde que el sicariato en moto apareció en Colombia en los años ochenta, vinculado al cartel de Medellín, en el imaginario cultural colombiano quedó la percepción de que había una relación directa entre la violencia y el uso de motos con parrillero. No obstante, los motociclistas señalan que se trata de una estigmatización, y razón no les falta. Según las cifras del Runt de febrero de 2022, solo en Bogotá hay 514.938 motos registradas, frente a los 2.770 hurtos y 103 homicidios en moto que menciona el decreto de la Alcaldía.  

Aunque la prohibición del parrillero ha sido una medida frecuente en las ciudades colombianas, la verdad es que no sirve de mucho. La Universidad de los Andes realizó en 2020 el estudio 'Restricciones a motocicletas y sus efectos sobre el crimen en Colombia', y concluyó que:

“En general las restricciones a motocicletas no logran reducir sustancialmente los delitos".

Además, señala que cuando las restricciones se dan en una zona específica de la ciudad, se registra el desplazamiento del crimen hacia otras áreas; y agrega la necesidad de estudiar dichas restricciones de manera comparativa teniendo en cuenta los costos que implican para los ciudadanos, al obligarlos a buscar otras formas de movilizarse. 

El panorama de las motos en Colombia

Para entender mejor dónde están los vacíos en el país respecto de la política pública de motocicletas, Cambio analizó informes del sector y habló con José Gerardo Guerreto, más conocido como el agente Guerrero, quien fue suboficial de la Secretaría de Tránsito durante años, implementó los informes de tránsito en radio y televisión en el país y ha sido el promotor de campañas de tránsito y seguridad vial. Guerrero es motociclista desde hace 45 años y es fundador del club del Motociclista Excelente y de Asocolmotos.

José Gerardo Guerrero, el agente Guerrero, con uniforme dela Secretaría de Tránsito y Transporte de Bogotá junto al helicoptero de Caracol utilizado para el informe de tránsito de la ciudad. Crédito: Cortesía-Jose Gerardo Guerrero
José Gerardo Guerrero, el agente Guerrero, con uniforme de la Secretaría de Tránsito y Transporte de Bogotá, junto al helicóptero de Caracol utilizado para el informe de tránsito de la ciudad. Crédito: Cortesía José Gerardo Guerrero

Guerrero defiende el uso de la moto porque es un medio de transporte, trabajo y recreación para los estratos 1, 2 y 3, del que dependen sectores enteros como los trabajadores de servicios públicos y de reparaciones del hogar, la mensajería y los domicilios. Para él, los motociclistas son tan importantes que decidió hacerles un homenaje con una canción.

Según señala un artículo de la revista P&M, en Colombia el 96 por ciento de los motociclistas usan su vehículo como medio de trabajo y de transporte. No solamente las motos son el medio de trabajo en el sector informal y formal, sino que el ensamblaje de motos es una poderosa industria nacional. Un informe de la Andi resalta que el 96 por ciento de las motos que circulan en el país son producidas en Colombia y que el sector genera alrededor de 29.000 empleos. 

Los principales problemas asociados a las motos son la movilidad y la siniestralidad, no el crimen organizado. Los detractores de este vehículo consideran que contribuye al caos vehicular, a la contaminación de la ciudad y a los altos índices de accidentalidad y muertes. 

El agente Guerrero considera que existe una persecución desde las alcaldías hacia las motos, ya que se ha privilegiado un enfoque punitivo que genera altos costos para los motociclistas. Según un reportaje de 2020 de Noticias Caracol, en los patios de Bogotá hay más de 8.000 motos inmovilizadas. 

Para él, la inmovilización de motos se ha vuelto un negocio: “Sacar una moto de los patios puede llegar a costar alrededor de un millón de pesos, el comparendo vale entre 400.000 y 800.000 pesos, la grúa 140.000 y a eso hay que sumarle lo de los patios”, dice. El primer día, vale 31.000 pesos; el segundo, 43.000; el tercero, 67.700; de cuatro días a un mes, 9.700 pesos por día, y a partir de ahí, 700 pesos por día.

Por no tener capacidad de pago, los dueños de las motocicletas prefieren dejarlas abandonadas en los patios de la Dirección de Tránsito.
Por no tener capacidad de pago, los dueños de las motocicletas prefieren dejarlas abandonadas en los patios de la Dirección de Tránsito. Credito: Colprensa

“Hay personas que andan en motos que valen millón y medio, por eso es que los patios están cundidos de motos sin ninguna solución, porque la gente prefiere ahorrar 500.000 y comprar una moto nueva que ir a pagar un millón por sacarla”. Una solución viable, dadas las facilidades de compra que ofrecen las marcas. Las motos se pueden pagar a cuotas con la tarjeta Codensa, e incluso se ofrecen a la venta por internet y la entrega a domicilio. 

La necesidad de una política pública integral
La prohibición del parrillero, según Guerrero, colmó la paciencia de los motociclistas, que vienen descontentos por el enfoque punitivo histórico de la Alcaldía de Bogotá y por los altos costos del SOAT. Sugiere que la solución a estos problemas empezaría por entablar mesas de diálogo y programas de educación y cultura vial para los motociclistas.

Otro de los problemas radica en el incumplimiento de la revisión técnico mecánica y en la venta de motos sin traslados formales. Guerrero agrega: “Ninguna administración se ha apersonado del problema de las motos, la solución es muy fácil: hacer una serie de pactos con los motociclistas en el tema educativo para sensibilizar y para que el motociclista se comprometa a darle buen uso a la moto. Pero no como están haciendo ahorita que cogen 50 motos y las meten a una carpa, mientras a los motociclistas toman un taller de una hora, lo que les impide llegar al trabajo”. 

El uso de las motos en el país no es un asunto menor y las decisiones sobre este vehículo afectan al 20 por ciento del país. Más allá de la seguridad ciudadana, hay problemas de política laboral, de seguridad social, de seguridad vial y de sostenibilidad. Así pues, conciliado el impasse de esta semana, cabe preguntarse si el nuevo Congreso se le medirá al tema de las motos y si los alcaldes electos en 2023 lo incluirán en sus programas de gobierno.