8 Febrero 2022

¿Por qué están matando a los guardias indígenas?

Las disidencias dicen que los indígenas los están combatiendo.

Crédito: Colprensa

El asesinato de seis guardias indígenas en el norte del Cauca ha dejado muchas preguntas por resolver. Ahora, las disidencias han emitido nuevas acusaciones que ponen en mayor riesgo a las autoridades del territorio.

Por María Fernanda Fitzgerald

El recrudecimiento en días recientes del conflicto armado en el norte del Cauca ha dejado, en menos de un mes, seis comuneros de la Guardia Indígena asesinados. El viernes 14 de enero asesinaron a Breiner Cucuñame, un menor de 14 años que se estaba entrenando para pertenecer a la Guardia Indígena. Ese mismo día también asesinaron a otro miembro de la Guardia que hacía presencia en la zona. El 24 de enero, asesinaron al excoordinador de la Guardia Indígena Albeiro Camayo, uno de los mayores opositores a la presencia de los grupos armados en territorios indígenas. 

Tumba Camayo
Flores en memoria de Albeiro Camayo. Crédito: Colprensa.

El 3 de febrero, dos comuneros indígenas más fueron asesinados: Samir Rosero y José Manuel Rosero, de 17 y 24 años respectivamente, en el Municipio del Tambo. Al día siguiente, durante sus entierros, asesinaron a Ovidio Alemeza, quien había pertenecido a la guardia indígena años atrás, era un líder muy fuerte en la zona y estaba acompañando a los familiares de los asesinados. Estos últimos asesinatos llevaron a la Defensoría del Pueblo a emitir una alerta temprana, dado el alto riesgo que viven los habitantes de este sector. 

En los seis casos, el resultado viene de las constantes tensiones que se han presentado en el territorio por la presencia de las disidencias de las Farc, y más específicamente de la columna móvil Jaime Martínez. Sin embargo, son las mismas disidencias las que han empezado a incluir un nuevo argumento para justificar sus ataques a la Guardia Indígena: aseguran, en diversos comunicados, que los indígenas han creado grupos armados en sus territorios, entre los que cuentan a Páez, Caldono y Buenos Aires. Fue en este último municipio en donde asesinaron a los primeros tres comuneros. 

Comunicados disidencias

En un comunicado emitido el 14 de enero de este año, el grupo disidente asegura que el excoordinador Camayo era, en realidad, el dirigente de un grupo de indígenas que, estando armados, habían decidido combatirlos. Y dicen que el asesinato de Breiner Cucumañe fue, en realidad, resultado de fuegos cruzados y no de una emboscada, como lo aseguró la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin). 

comunicado disidencias

El 25 de enero, emitieron un segundo comunicado en el que aseguran que, aunque lamentan los hechos ocurridos en el resguardo de Las Delicias que llevaron al asesinato del excoordinador Camayo, todo terminó ocurriendo por lo que ellos señalan como la instrumentalización de la Guardia Indígena y su alianza con el ELN, la Segunda Marquetalia y el Ejército Nacional. 

Desde hace mucho tiempo, grupos armados han querido jugar con la información y deslegitimar el ejercicio del control territorial y, sobre todo, han querido lastimar a la Guardia Indígena. Creo que ellos entienden que no los queremos en nuestros territorios y por eso están acudiendo a la deslegitimación, para poder atacarnos libremente mientras afectan la imagen de nuestros dirigentes y del movimiento indígena”, asegura Johe Sauca, uno de los dirigentes del Consejo Indígena Regional del Cauca (Cric) y mayor de su pueblo. 

Para Sauca, la nueva estrategia de poder que quieren asumir estos grupos proviene precisamente de buscar desequilibrar el movimiento atacando a las figuras principales: “El compañero Camayo ya había recibido múltiples amenazas y había sido señalado, incluso con audios y vídeos editados y sacados de contexto, por esta columna. Todo por ejercer su labor de control”. 

Reunión indígenas
Entierro del guardia indígena Albeiro Camayo. Crédito: Cortesía del CRIC.

A esta perspectiva se suma Kyle Johnson, cofundador e investigador de la fundación Conflict Responses (CORE), quien considera que las tensiones en el territorio son ya ampliamente conocidas; sin embargo, que estas acusaciones son recientes y pretenden cambiar el panorama: ”Los indígenas están intentando sacar a las disidencias de muchos de sus territorios y eso ha creado las tensiones que ya conocemos. Pero estas nuevas acusaciones nos permiten entender las motivaciones que están utilizando ahora para justificar estos ataques”. 

Tanto para Johnson como para Sauca, la lucha en el norte del Cauca ha venido en aumento, principalmente en los últimos años. Johnson asegura que: “Aunque los indígenas siempre han sido víctimas directas del conflicto armado, cuando eran las Farc las que hacían presencia allí, era menos común que escalaran a hechos violentos contra la comunidad. Las disidencias parecen ser mucho más ágiles al momento de acudir a extorsiones, ataques y asesinatos para asegurar su control en la zona”. 

”Las disidencias parecen ser mucho más ágiles al momento de acudir a extorsiones, ataques y asesinatos para asegurar su control en la zona”. 

 

A estos hechos es necesario sumar un nuevo suceso: el asesinato de alias Jhonier, uno de los cabecillas de las disidencias en Toribío, Cauca. El presidente Iván Duque aseguró que este era uno de los golpes más fuertes que habían dado a la estructura armada. Sin embargo, Johnson y Sauca temen que, por este hecho, el grupo pueda recrudecer incluso más la violencia en contra de los habitantes de estas zonas. 

Kyle Johnson considera que para dar una salida a este conflicto es importante que el Gobierno no se dedique únicamente a hacer presencia militar, que ha demostrado ser poco efectiva, sino que además ahonde en ejes que permitan entender a los indígenas y sus territorios como sujetos de especial protección: “El Gobierno los ha entendido más como una presencia incómoda y por eso mismo se ha causado mucha estigmatización en su contra. Sería importante destinar buenos recursos para trabajar con ellos, porque se han hecho intentos y algunos avances, sin embargo, no ha sido suficiente. Finalmente, es importante también generar mucha presión pública que nos ayude a que se tomen medidas adecuadas para su protección en medio de este exterminio”.