15 Septiembre 2022

¿Usted también sufre de ecoansiedad?

Crédito: Yamith Mariño Díaz

Se trata de la ansiedad causada por el cambio climático, que afecta sobre todo a las personas más jóvenes y aún no tiene un tratamiento claro para mitigarla.

Por: Maria F. Fitzgerald

Un nuevo tipo de ansiedad está empezando a ser reportado, principalmente en las personas más jóvenes. Sus síntomas son iguales a los de la ansiedad generalizada, solo que en este caso el detonante es nuevo: el cambio climático. 

Distintos estudios han detectado este nuevo estresor, que puede causar serias afectaciones a la salud mental. Sin embargo, las vías para aliviarlo aún no son tan claras, pues el avance de las catástrofes ocasionadas por el cambio climático no tiene solución a la vista. Frente a esta incertidumbre, expertos de todo el mundo están indagando sobre qué rutas implementar para conseguir que quienes sufren de ansiedad por el cambio climático puedan sobrellevar los síntomas. 

¿Cómo funciona este tipo de ansiedad? 

Es muy similar a otros estados ansiosos. No es categorizada como una enfermedad mental sino como un trastorno simple relacionado con el estrés y la preocupación. Tal como otros tipos de detonantes, el cambio climático también acarrea sensación de pérdida, de ira, de culpa y de vergüenza, lo que puede cambiar el comportamiento de quien lo padece, además de su forma de pensamiento. 

De acuerdo con Harvard Health, este es un tema creciente que afecta sobre todo a las personas más jóvenes, pues, según la publicación, son las más sobreexpuestas a información relacionada con el cambio climático y las catástrofes naturales que causa. Además, son la población cuyo futuro está en mayor peligro por esta causa. 

Un estudio publicado por The Lancet demostró que el 84 por ciento de las personas entre 16 y 25 años han asegurado sentir algún tipo de ansiedad relacionada con cambio climático. Entre ellos, el 59 por ciento han tenido al menos una crisis ansiosa aguda relacionada al cambio climático. La Sociedad Americana de Psicología demostró que más de dos tercios de los estadounidenses han experimentado algún tipo de ansiedad por el cambio climático. 

Si no se maneja adecuadamente, la ansiedad por el cambio climático puede derivar en cuadros severos de depresión y abuso de sustancias. Además, puede tener consecuencias en el desarrollo de los más jóvenes, cuando suceden desastres naturales, o cuando hay desplazamientos forzados por esos desastres, etcétera. Se ha encontrado, por ejemplo, que las temperaturas inusualmente altas provocan visitas a urgencias relacionadas con estrés psiquiátrico, y que esas temperaturas, por sí mismas, afectan el desarrollo cognitivo de los más jóvenes.

¿Cómo se puede enfrentar? 

Harvard Health recomienda tomar acciones específicas: desde compartir con amigos y familia los síntomas que se están experimentando, hasta empezar a tomar acciones que combatan el cambio climático y puedan crear una sensación de realización personal, al estar ayudando a frenar este fenómeno. 

Una buena forma de apoyar a los más jóvenes es validando sus emociones y permitiéndoles expresarlas. Además, acompañarlos a eventos en los que se tomen acciones colectivas para combatir el cambio climático puede traerles mucho alivio. Finalmente, pasar tiempo en espacios naturales puede incidir en que las imágenes catastróficas dejen de primar en las mentes de los más jóvenes y que así puedan tener una perspectiva diferente sobre el tema.