Comprar vivienda no es un sueño inalcanzable

El año pasado, la compra de vivienda en Colombia aumentó en más de 9% a pesar de la pandemia. Esto se debe, en gran medida, a los incentivos del gobierno nacional para fomentar el crecimiento económico y brindarles a más colombianos la posibilidad de ser los propietarios de su vivienda.

Si usted es de los que sueña con tener casa propia, este puede ser un gran momento para materializar su deseo. Cada vez existen más modalidades de crédito que ofrecen las entidades financieras con beneficios para los usuarios y mayores subsidios que podrían ayudarle a conseguir su casa. Aquí abrimos el abanico de posibilidades que tienen los colombianos para lograrlo.

Subsidios

El gobierno nacional viene apostándole a incentivar la adquisición de vivienda, y para ello ha creado programas con enfoque poblacional que aspiran, no solo a impulsar la inversión inmobiliaria en las ciudades, sino también en áreas rurales. Existen varias modalidades de vivienda que puede adquirir dependiendo de su capacidad económica.

Con el programa Mi Casa Ya, ofrecido por el Ministerio de Vivienda, los hogares con ingresos inferiores a dos salarios mínimos podrán obtener un subsidio para la cuota inicial de hasta $50 millones y hasta de $20 millones para hogares que devenguen entre dos y cuatro salarios mínimos. 

De igual forma, el subsidio cubre las tasas de interés hasta por quince años y al 5% efectivo anual, tanto para VIP –Vivienda de Interés Prioritario–, dirigidas a población vulnerable en pobreza extrema que quiera tener una casa de no más de $90 millones, o para las VIS dirigidas a población de escasos recursos que quieran adquirir vivienda por menos de $150 millones. 

Existen otros programas a los que puede acceder sin estar en condición de vulnerabilidad. Se trata del subsidio Frech No VIS, dirigido a personas que estén en capacidad de adquirir vivienda por un valor entre $200 millones y $500 millones. Para ellos, el Estado cubrirá una cuota máxima de $500.000 mensuales por siete años, que será abonada a los intereses corrientes y que equivale a $42 millones, una suma nada despreciable.

Además de los programas de vivienda ya mencionados, también se entregan subsidios para Jóvenes Propietarios. Este es un programa diseñado especialmente para personas entre 18 y 28 años que quieran adquirir VIS a tasas de interés preferenciales con el FNA (Fondo Nacional del Ahorro) y con la garantía del 100% del crédito hipotecario, subsidiado por el Estado. Es decir, el gobierno le servirá de fiador. 

De igual manera, también hay subsidios disponibles para quienes vivan en áreas rurales, con los programas para adquisición o mejoramiento de vivienda rural. Puede conocer más acerca de todos los programas que ofrece el Ministerio de Vivienda aquí.

Crédito hipotecario

Las entidades financieras ofrecen a sus usuarios créditos hipotecarios. Estos consisten en prestarle al cliente hasta 70% del valor de un bien inmueble y diferir la deuda hasta por 30 años.

Para acceder a este tipo de crédito, debe haber ahorrado al menos 30% del valor de la vivienda, que deberá abonar como cuota inicial. De igual modo, tendrá que someterse a un análisis de crédito que demuestre que no excederá su capacidad de endeudamiento y que puede pagar las cuotas. 

Si es apto para este modelo, el banco pagará el inmueble de contado y el cliente irá abonando a la deuda con la entidad crediticia, mensualmente. La vivienda se convierte en la garantía hipotecaria, lo que quiere decir que si el deudor, por algún motivo, incumple con sus obligaciones, el inmueble pasará a manos de la entidad financiera y perderá la propiedad. 

En este modelo de crédito, el inmueble quedará a su nombre desde el primer momento y en lugar de pagar arriendo, pagará las cuotas de su propia casa. Tenga en cuenta que la oferta de créditos hipotecarios es muy amplia y existe gran variedad de líneas de crédito, tasas de interés o tipos de financiación. 

Lo importante es que quien esté interesado en comprar la vivienda explore qué entidad bancaria tiene los mejores beneficios y las mejores tasas de interés para sus condiciones financieras particulares. Pida información a los bancos y explore otras opciones. Podría sorprenderse con los beneficios que ofrecen las entidades de crédito del país.

Comprar casa

Leasing habitacional

El leasing consiste en tomar un inmueble en arriendo con opción de compra y establecer el pago de cierto número de cánones hasta convertirse en el propietario. Este modelo le permite adquirir vivienda para habitarla o para subarrendarla con el modelo de leasing no familiar, que es una excelente opción si está buscando un inmueble como inversión.  

Los beneficios tributarios de este modelo son excelentes. La base patrimonial de quien toma el leasing no aumenta sino hasta que termine de pagar la totalidad del inmueble, así que no tendrá que declararlo (porque aún no es suyo). Así mismo, podrá deducir del impuesto de renta los intereses gravados del leasing o disminuir la base de la retención en la fuente, si es empleado dependiente.  

De contado

Si usted ahorró lo suficiente como para comprar una vivienda, está en el mejor de los mundos. Adquirir una vivienda de contado es el mejor escenario. No debemos confundir “de contado” con “en efectivo y sin dejar rastro”. La compra de una vivienda es una transacción muy delicada y debe haber transparencia en la operación y en las condiciones de la compra. 

Cuando paga de contado una vivienda, quiere decir que puede transferir el valor total del inmueble. En este caso, el comprador suele ahorrarse dinero, ya que evita costos administrativos por préstamos o el pago de intereses por largos años. Además, suele haber un descuento por el pago al contado, ya que al haber garantía de cerrar el negocio exitosamente y con pocos intermediarios beneficia tanto al comprador como al vendedor. 

Le recomendamos revisar su presupuesto y asegurarse de que tenga el 30% de sus ingresos libres para hacer una inversión inmobiliaria. Revise las opciones que ofrecen las entidades financieras y los requisitos para acceder a los beneficios que ofrece el Estado. 

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.