26 Noviembre 2022

Crédito en UVR o pesos, esa es la cuestión

No es lo mismo un crédito fijo en pesos que uno con tasas de interés flexibles. Conozca cuál es la diferencia y cómo interpretar el extracto de su crédito de vivienda.

Cuando la inflación es baja, la UVR (Unidad de Valor Real) es la mejor opción. Eso lo sabía Esther, una profesional de 50 años que compró una vivienda para inversión hace un par de años. A pesar de eso, a última hora diligenció su crédito con una tasa fija en pesos porque “uno sabe que esa es la cuota y no cambia, mientras que con la UVR se calcula con la inflación”, dice.

La UVR nació como reemplazo del Upac, que provocó la quiebra de muchos durante la crisis de finales de siglo, porque estaba ligado a las tasas de interés y estas subieron por las nubes. La UVR se diseñó para que estuviera atada a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), es decir, la inflación.

Así las cosas, la tasa de interés fija que pagó por su crédito Esther fue de 9,6 por ciento a pesar de que con la de UVR hubiera pagado menos. Con la inflación estable “yo hubiera pagado 5,6% de interés en lugar de 9,6%”. Sabiendo que Colombia llevaba casi 30 años de inflación baja, llegó a pensar que se había equivocado al tomar el crédito en pesos.

Pero desde hace dos años, a raíz de la pandemia y los problemas de suministro mundial y posteriormente la invasión de Rusia en Ucrania, la inflación ha ido subiendo hasta llegar a 12,2%. Esto ha generado mucha preocupación entre quienes negociaron sus créditos con UVR. “Si hubiese tomado el crédito flexible no estaría pagando 9,6% sino 16,22%, siete puntos más arriba de lo que pago”, dice.

La diferencia entre fija y variable

La principal diferencia entre un crédito en UVR y uno en pesos, es que este último mantiene una tasa de interés fija. Por ejemplo, si se pacta una tasa de interés de 15%, esto permite que todas las cuotas sean exactamente iguales.

Mientras tanto, el crédito en UVR se ajusta a cómo se dé la inflación en Colombia: si la inflación baja, la tasa de interés baja, y si la inflación sube, la tasa de interés aumenta; y esto hace que las cuotas sean variables.

Muchos han optado por este tipo de crédito ante el comportamiento moderado de la inflación, ya que en Colombia convivimos con una inflación de 5% durante muchos años, y como eran créditos más baratos que los de cuota fija, las personas se decidían por la cuota más bajita.

Según el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), el 80% de sus créditos está en UVR. Mientras que la Superintendencia Financiera reportó a julio de 2022 que solo 17,3% por ciento de la cartera de vivienda está en la modalidad de UVR. Mientras la inflación se mantenga baja, los créditos en UVR son más atractivos que en pesos.

Pero a nadie se le cruzó por la cabeza que habría una pandemia que causaría el aumento del costo de vida y una inflación tan desbordada como la que el país ha enfrentado en los últimos años. El año pasado subió a 5,5% y este 12%, y por cuenta de esto, el valor del dinero perdió 20%. Así, un crédito de 100 millones de pesos indexado a la UVR, puede terminar este año en 120 millones.

En el extracto del crédito aparece el saldo en UVR y en pesos. Esto es, cuánto es el valor original de la deuda, cuánto vale la deuda a hoy en pesos porque el saldo UVR no cambia. Si la inflación sube, la gente observa que la cuota sube mes a mes. En UVR disminuye, por los aportes implícitos en la cuota, pero en pesos si está subiendo.

uvr

¿Qué hacer?

Así las cosas, algunos no podrán pagar la deuda. Y si se estancan o caen los precios de la vivienda es posible que en su balance experimente cómo su activo ya no vale 100 millones sino 80 millones, pero su deuda subió a 120 millones. Eso fue lo que ocurrió a finales de siglo.

No es para salir a vender el apartamento sino para tomar acción: ver en su flujo de caja si el cambio de la cuota lo afecta y sentarse con el banco para comparar el valor de la cuota proyectada con esa inflación alta versus la tasa que le ofrecen, y así saber con mayor precisión si le impacta en su economía.

De ser así, una opción es cambiar el crédito a pesos –si es posible–, aunque con las tasas de crédito fijas actualmente entre cerca de 15% es posible que salga igual o más caro el crédito… Pero al menos se quita el riesgo de que la inflación sea más alta en el país y más adelante, si mejoran las tasas de interés puede solicitar compra de cartera.

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.