El dilema del carro eléctrico

La Unión Europea hace poco estableció que a partir de 2035 en su territorio no se comercializarán más vehículos de combustión interna.

¿Quiere comprar carro y no se define entre gasolina, híbrido o eléctrico? Acá le contamos los pros y contras de cada opción para que pueda tomar una decisión calculada.

Los carros eléctricos están de moda, gracias en parte por el éxito de Tesla y por el auge de las consideraciones ambientales, en las que el tradicional motor de gasolina nos termina ahogado. Pero, ¿hoy es realmente mejor comprar un carro eléctrico? ¿El de combustión interna ofrece más facilidades? ¿O qué tal uno híbrido?

Según Oliverio García, presidente de Andemos, “hoy somos el tercer país de América Latina con más matrículas de vehículos eléctricos e híbridos”. En el primer semestre del año, en Colombia se vendieron más de 11.500 vehículos sostenibles, entre híbridos y eléctricos. Esta cifra, frente a la reportada en 2021 en el mismo periodo, representa un crecimiento de 144,4%.

A medida que avanza en primera la participación de los vehículos híbridos y eléctricos, surgen la dudas en los compradores que quieren elegir la mejor opción para su modalidad. Hoy, las tres alternativas disponibles presentan tanto dificultades como beneficios, y aquí está un resumen:

Carro electrico

La confiable gasolina

Los vehículos impulsados por el tradicional motor de combustión interna aún significan en Colombia 93% del total de ventas en 2021. Contrario a lo que ocurre en Estados Unidos y Europa, en nuestro país la electrificación de la movilidad marcha más lento.

Y es que, en un entorno como el nuestro, todavía sigue siendo práctico comprar un vehículo de gasolina: existe una red enorme de gasolineras donde tanquear, los servicios de mecánica están más acostumbrados a atender los problemas de la combustión interna y la venta de usados de este tipo es más rápida que en otras motorizaciones.

En general, el mantenimiento de los vehículos tradicionales es considerablemente más económico que el de los híbridos y eléctricos, por lo que inicialmente resultan más económicos para su propietario.

Sin embargo, el viejo motor se enfrenta a un problema creciente, que es la escasez de combustibles fósiles, como la gasolina. En el mundo, este recurso energético es cada vez más costoso debido al incremento en los precios del petróleo. Además, frente a regulaciones ambientales que pueden venir durante los próximos años, es probable que se desincentive el uso de combustibles en la movilidad.

Híbridos y ultra modernos

Estos vehículos ofrecen lo mejor de los dos mundos. Un híbrido es el que se mueve gracias a dos tipos de motores funcionando en paralelo: gasolina y eléctrico. Generalmente, en estos vehículos el motor de gasolina funciona durante el arranque y la aceleración, y luego el motor eléctrico se encarga durante la marcha.

Así, el consumo de gasolina se reduce considerablemente, haciendo más económica su operación. Y como si fuera poco, es posible regenerar la energía en un importante porcentaje a través de la frenada.

Este tipo de vehículos tiene –por ahora– una desventaja importante: “Sus sistemas son complejos, lo que hace de su mantenimiento y reparación un trabajo altamente especializado”, explica el ingeniero Jorge González, experto en movilidad eléctrica. Además, y también por este motivo, “su precio de compra es más alto que el de los vehículos convencionales, y este no necesariamente se ve reflejado en el precio de reventa”.

Carro electrico

El futuro eléctrico

La electrificación parece ser el futuro de la movilidad. Para ejemplificar esto, vale decir que la Unión Europea hace poco estableció que a partir de 2035 en su territorio no se comercializarán más vehículos de combustión interna.

Hoy el precio de la energía eléctrica es más bajo que el de los combustibles, y al parecer esta relación se mantendrá en el futuro, teniendo en cuenta que la escasez mundial de petróleo impulsará al alza el costo de la gasolina. Por tanto, a largo plazo la operación de un vehículo eléctrico será más económica.

Además, según informa Celsia, el Gobierno nacional intenta incentivar la electrificación, así que estos vehículos tienen importantes beneficios tributarios, como un menor impuesto de rodamiento, descuento en el valor del SOAT y exención del Pico y Placa y los días sin carro.

El punto negativo está en que actualmente en nuestro país los vehículos eléctricos son costosos, aunque esto podría cambiar en los próximos años, a medida que la tecnología se expande y se simplifica. Además del valor del vehículo, hay que considerar también la inversión en instalación del punto de carga en casa y los equipos que se requieren para esto.

Por último, otra desventaja, al menos por ahora, es que la red de carga en el país es mínima, por lo que el recorrido de largas distancias en este tipo de vehículos es poco posible.

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.