Enseñe a sus hijos a manejar la plata

¿Cómo inculcar en los niños una adecuada relación con el dinero, para que en su adultez puedan llevar una vida financiera sin problemas? En la temprana edad es cuando se forman las bases del futuro, y acá es cuando vale recordar el viejo adagio que dice “dale un pez a un hombre y comerá un día, enséñalo a pescar y comerá toda la vida”.

Es durante la infancia cuando aprendemos los principios de lo que de adultos sabemos sobre la administración del dinero. Sin saberlo, nuestra primera alcancía o la propina que recibimos por hacer alguna tarea del hogar podría ser el inicio de la historia de nuestras finanzas personales.

Sin embargo, para los padres de familia no es fácil hablar sobre el manejo del dinero, y a veces puede ser confuso brindarles a los niños una adecuada enseñanza financiera. Por eso, si quiere formar hijos independientes y capaces de crear sus propias bases para el futuro, ponga en práctica estas recomendaciones.

Hay que hablar sobre la plata

El primer consejo es tener conversaciones sanas sobre el dinero con los hijos, con el fin de naturalizar el tema y evitar que se vuelva tabú. “Hablar de dinero no debe ser algo que quede limitado a una sola ocasión”, aconseja Lynne Somerman, fundadora de The Wiser Miser.

Así, los niños tendrán la oportunidad de iniciar una relación sana con sus finanzas, sin temores ni distorsiones, y no evitarán hacer preguntas sobre el dinero. Entre más orgánicas sean estas conversaciones, los niños irán incorporando el tema con cotidianidad.

El Child Mind Institute recomienda incluir a los hijos en las decisiones financieras básicas. “Por ejemplo, en el supermercado pueden mirar juntos las ofertas antes de decidir qué hacer para la cena”.

La sabiduría del ejemplo

Los buenos hábitos empiezan en casa. Los niños imitan las conductas que ven en sus padres, así que el ejemplo es la mejor manera de enseñarles, y más si se trata de su educación financiera.

No puede esperar que sus hijos sean ahorrativos si usted despilfarra en gastos innecesarios, o que tengan una relación sana con el dinero si este tema es fuente de continuos altercados entre los padres.

Una enseñanza clave y que los hijos valorarán cuando se enfrenten a sus propias finanzas es no desesperarse por el dinero. El psicólogo Brad Klontz dice que “no hay nada de malo en contarles la situación que atraviesa el hogar, y los padres deben evitar mostrarse estresados”, ya que los niños que crecen en medio de discusiones por problemas de plata suelen llegar a su adultez con una idea negativa del dinero.

La palabra mágica: ahorro

Ninguna lección financiera será más importante: el ahorro es la base de la buena administración. Además, les dará la enseñanza de esperar por lo que quieren sin ser impacientes y disfrutar la satisfacción de alcanzar lo que desean.

Existen diferentes métodos para incentivar el ahorro en los hijos. Por ejemplo, motivarlos a que tengan un objetivo claro y que sean ellos mismos, sin condiciones, quienes lo elijan: unos guayos, un videojuego, su primer carro…

También, es recomendable que los niños comiencen su vida financiera conociendo qué es y para qué sirve un banco. Para esto, las instituciones financieras suelen tener productos diseñados para los niños y sus primeros pasos en el manejo del dinero, como la cuenta Banconautas de Bancolombia, en la que pueden ahorrar desde sus posibilidades y sin cobros de manejo.

El ahorro no solo se refiere al dinero. En casa es importante inculcar un concepto general de cuidado de los recursos. Darse duchas cortas para cuidar el agua o apagar las luces que no se necesitan encendidas son también formas de ahorrar.

El dilema de la mesada

Si se tiene la posibilidad de darles a los niños el famoso “sueldo de hijo” o mesada, es necesario aprovechar para enseñarles algunas lecciones financieras.

Por ejemplo, podrán aprender a administrar sus gastos, empezando con una mesada semanal que debe alcanzarles de lunes a viernes, y luego pasar a una mesada mensual para que practiquen la tarea de estirar el dinero durante 30 días.

Para calcular el monto de la mesada –que, por supuesto, depende de las posibilidades de la familia– es necesario hacer un presupuesto con los niños: calcular sus gastos, por ejemplo, de merienda en el colegio y destinar una parte para el ahorro. Esto les planteará el reto de elegir sus compras.

La mesada no puede ser una fuente constante e inagotable de dinero, pues depende de la disponibilidad en la familia, y en algunos momentos de estrechez habrá que suspenderla o reducirla. Esto, además, les mostrará que el dinero no está simplemente ahí, y si falta hay que generarlo con creatividad.

En caso de que en la familia no se cuente con dinero para darles mesada a los hijos, se pueden ingeniar formas de obtener ingresos. Por ejemplo, ayudándoles a familiares o vecinos, sin que esto interfiera con el estudio.

 

Habitos financieros

El dinero cuesta

Sus hijos deben conocer de dónde sale el dinero y cuánto cuesta ganarlo. Esto es muy importante, pues pueden terminar viendo a sus padres como una fuente de dinero inagotable, sin notar lo mucho que se deben esforzar para obtenerlo.

Por eso, una lección clave es que entiendan que la plata no está disponible siempre cuando la necesitan, sino que requiere tiempo y trabajo. Por ejemplo, si el niño resulta con algún antojo, se debe evitar satisfacerlo de inmediato y más bien encargarle alguna tarea del hogar para que gane así el dinero –“si quieres ese videojuego debes lavar los platos durante una semana”–

No todos los gastos son iguales

Por su inexperiencia, los niños no diferencian entre los gastos importantes y los innecesarios. Para ellos, una golosina es una compra vital, en tanto que reponer su uniforme no es tan necesario.

Por eso, es necesario orientarlos sobre los gastos, y enseñarles que lo primero es atender aquellos que realmente se requieren y dejar de últimos, si alcanza, los que se puedan evitar.

Beth Kobliner, autora de Make your kid money genius, aconseja llevar tres alcancías: una para ahorrar, una para gastar y una para donar. “Establezcan una cantidad y metas, ¿qué quieren comprar? ¿para qué quieren ahorrar y a qué causa les gustaría donar? Esto les ayudará a planificarse para su futuro”.

Ayudar también es ganar

Por último, es clave enseñarles a ser generosos y considerados con las necesidades de los demás. Por eso, dentro de la educación financiera es importante incluir alguna causa que incentive su sensibilidad, por ejemplo, una donación a alguna causa social o ambiental, o incluso a algún familiar que lo requiera.

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.