Muncher, Laika y Bold: clase magistral de emprendimiento

Tres nombres exitosos en este campo cuentan sus historias de emprendimiento y cuáles son las claves para crear oportunidades de negocio con éxito.

Hay muchas definiciones de lo que significa ser un emprendedor, pero por mas variaciones entre ellas, todas coinciden en algo: el emprendedor es aquella persona que logra ver oportunidades de negocio y las toma.

Eso hicieron en su momento Juan David Jaramillo, creador de Muncher, Camilo Sánchez, cofundador de Laika y José Vélez, fundador de Bold. Los tres le cuentan aquí sus inspiradoras historia de emprendimiento en plataformas digitales con las que han transformado la forma de hacer negocios.   

Todo para los peludos

Camilo Sánchez, cofundador de Laika

Laika es una aplicación que ayuda a los amos de mascotas a conseguir fácilmente todo lo necesario para mantenerlas saludables y contentas. Nació hace tres años con otros tres socios, todos amantes de las mascotas y con plena conciencia de la falta en el mercado de un solo lugar para cubrir todas las necesidades de estos animales: la comida, el paseador, el veterinario y los accesorios. 

Empezaron a trabajar en una aplicación digital que reuniera toda esa oferta necesaria para dar los cuidados necesarios a estos animales y que entregara a domicilio el mismo día. En medio del proceso tomaron una decisión difícil: renunciar a sus trabajos para dedicarse de tiempo completo a este emprendimiento.

El éxito ha sido rotundo y cada año han incrementado ventas. En 2022 la meta es vender 400.000 millones de pesos, y ya se encuentran operando en México y Chile.

Para Camilo, el buen emprendedor debe ser ante todo ambicioso. “Debe cambiar el status quo, cambiar la industria o hacer algo disruptivo”. También debe conocer las finanzas profundas y ser un buen líder capaz de crear y conducir un equipo. Piensa que en todos los emprendimientos es normal que se cometan errores y “es bueno cometerlos –dice– porque de los errores se aprende”. 

Pero algunos hay que evitarlos. “Hay que llevar las finanzas y la contabilidad desde el principio muy bien. Eso nos cuesta a los emprendedores jóvenes primerizos, porque tiene que ver con cuestiones fiscales y vale la vale la pena ponerle cuidado. El otro es rendirse cuando se enfrenta a un problema, desistir. Es importante, cuando uno se equivoque, seguir adelante. Muchos se frustran y le tienen miedo al fracaso, y considero que el fracaso se debe convertir en algo de todos los días para poder progresar”. 

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Ocultas, pero exitosas

Juan David Jaramillo, cofundador de Muncher

Por seis años Juan David Jaramillo trabajó en una constructora, pero quiso ser emprendedor y forjar su propio camino. Montó una inmobiliaria y participó como inversionista de Rappi y de un restaurante de comida saludable, y fue allí donde vio la oportunidad de traer el modelo de cocinas ocultas de Europa.

Muncher fue fundada en 2019 por Juan David Jaramillo, ingeniero industrial caleño egresado de la Universidad Javeriana. Lo hizo junto con dos socios, Andrés Villarraga y Nimrod Molad, un chef con más de 17 años de experiencia en la administración de restaurantes. 

Las cocinas ocultas buscan especializar a un restaurante para la venta de productos a domicilio. El modelo de Muncher consistió en adaptar una carta y una cocina para que la experiencia del domicilio de ese cliente funcionara. “Pero también hemos creado cinco marcas propias que venden a consumidor final a través de diferentes plataformas de domicilio”.

Al comienzo, la operación se realizaba con cinco personas, pero hoy cuentan con 600 empleados en más de 400 cocinas en los cuatro países donde tienen presencia: Colombia, México, Brasil y Perú, y quieren seguir expandiéndose.

“Algunos emprendedores crean negocios desde muy jóvenes. En mi caso fue diferente, porque solo después de 10 años en una empresa corporativa di un paso al costado para emprender. Ambos caminos son validos”, dice Juan David. 

Para él no fue una decisión fácil, porque luego de estar en una empresa, emprender genera incertidumbre, “pero la satisfacción es enorme. Un emprendedor debe saber que habrá sacrificios y riesgos porque dependes de tu éxito”.

Lo que lo motiva es el propósito de generar un impacto positivo en la sociedad, “ser parte de un gran cambio en una industria como la de los restaurantes. Tengo la fortuna de hacer lo que quiero. Me gusta construir y aquí conjugo toda mi experiencia previa. Cada logro es un pequeño triunfo que suma, pero aún hay mucho por aprender, por equivocarse, por conseguir”. 

Su consejo para los futuros emprendedores es sencillo: “Si es algo que quieren hacer y encuentran una gran oportunidad de negocio hay que lanzarse, porque nada brinda más satisfacción que un negocio propio que genera buenos resultados. El aprendizaje es de otra dimensión, es como hacer una especialización a diario porque debes aprender de todo. No se duerme, pero el resultado al final estará por encima de todos los momentos difíciles”. 

Pagar debe ser fácil

José Vélez, cofundador de Bold

Pagos Online fue una de las primeras empresas de pago en Colombia, que luego cambió su nombre a PayU. José Velez fue fundador y encargado por 18 años de su expansión en Colombia, Brasil, Perú, México, Panamá, Chile y Argentina. 

En 2017 dejó su cargo y se fue a vivir a Brasil para aprender de ese mercado, y allí vio que había dos empresas que crecían en el sector de pagos. “Vi una oportunidad similar para las Pymes en Colombia, donde el mercado estaba dominado por los jugadores tradicionales”.

Regresó, vendió las acciones de Pay U e invitó a Ana María Sandoval, Sergio Vergara, Jorge Ulloa y Enrique Ramírez a unírsele en esa aventura. El primer producto fue un datáfono de bajo costo que permitió a muchos profesionales, desde una manicurista hasta un odontólogo, recibir pagos con tarjetas de crédito o débito de cualquier franquicia.

“Pero nuestro objetivo final es usar el servicio de pago para establecer una relación con el cliente y crear un ecosistema de servicios financieros y tecnológicos para las pequeñas empresas en el país”. Iniciaron operaciones en 2020 y en estos dos años han crecido al punto que comenzaron con unos pocos empleados y ya cuentan con más de 600.

Su experiencia le dice que ser emprendedor es algo difícil de inculcar. “Unos la tienen y otros no. Esa disposición a arriesgarse y crear empresa no es de todos, muchos tienen ideas talentosas, pero nunca se animan a montar su empresa. Un emprendedor debe tener ciertas cualidades: la primera es resolver problemas rápido para que su empresa crezca”. 

También, dice Vélez, debe ser resiliente y “no rendirse ante los problemas, porque todo es difícil en este mundo del emprendimiento, aquí casi nada sale como uno lo planea y se presentan muchos obstáculos en el camino y uno no se puede rendir tan fácil”. Y, por último, debe ser un buen líder, porque “debe conseguir recursos para desarrollar un proyecto y para ello debe convencer a muchos de creer en su idea y trabajar en esa maravillosa aventura”.

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.